
Si alguna has pensado llevarte el carrito del supermercado “solo por un rato” o “porque te queda cerca”, es mejor que lo reconsideres, especialmente si estás en Illinois. Aunque parezca un gesto inofensivo, no es un simple favor ni algo que las tiendas permitan sin más. En este estado hay normas específicas sobre dónde pueden usarse los carritos y qué ocurre cuando salen del local o del estacionamiento. En esta nota te explicamos por qué no conviene llevártelo y qué te podrías estar arriesgando si lo haces.

LO QUE TE PUEDE PASAR EN ILLINOIS SI TE LLEVAS EL CARRITO DEL SUPERMERCADO
Los carritos pertenecen al supermercado, no al cliente, de modo que sacarlos del área permitida sin autorización puede considerarse una forma de robo en tienda o de uso indebido de propiedad del negocio. En Illinois, este comportamiento se encuadra dentro de la figura de “retail theft” o robo al por menor, contemplada en el estatuto 720 ILCS 5/16-25.
Aunque muchos creen que esa ley solo se aplica a los productos que uno toma de los estantes, también puede abarcar bienes que el comercio utiliza para operar, como los carritos de compras.
¿Qué ocurre si sacas un carrito de compras?
- Si se trata de la primera vez y el valor del carrito no supera los 300 dólares, el caso puede tratarse como un delito menor de Clase A, lo que abre la puerta a multas de hasta US$2,500 y a una posible condena de hasta 364 días de cárcel en el condado.
- El panorama se complica si la persona ya tiene antecedentes por robos o si se demuestra que sacó el carrito usando engaños o maniobras fraudulentas. En esa situación, la acusación puede subir a delito grave de Clase 4, con penas que van de uno a tres años de prisión y multas significativamente más altas, de acuerdo con abogados penalistas de Chicago, señala Chicago Criminal Lawyer.

EL MOTIVO POR EL QUE LOS SUPERMERCADOS TOMAN EN SERIO ESTA ACCIÓN
Para los supermercados, llevarse un carrito no es un juego: se lo toman muy en serio porque implica pérdidas y problemas operativos. Cada carrito supone una inversión considerable, que suele ir de unos 100 a 250 dólares por unidad, según el tamaño y la tecnología de seguridad que tenga incorporada.
Cuando desaparecen, no solo se pierde dinero, también se complica el día a día de la tienda y se resiente la atención a los clientes. Por eso, muchos comercios en Illinois han optado por instalar sistemas antirrobo que bloquean las ruedas en cuanto el carrito cruza el límite permitido.
Además, es habitual que las cámaras de seguridad graben a quien saca un carrito del local y, en algunos casos, el personal de seguridad puede detener a la persona por un momento mientras llega la policía.






