Los dispositivos afectados permanecen operativos de forma temporal durante el plazo de cancelación. El apagado está previsto para el 25 de septiembre si no surge otra fuente de financiamiento (Foto referencial: Joe Raedle/Getty Images/AFP)
Los dispositivos afectados permanecen operativos de forma temporal durante el plazo de cancelación. El apagado está previsto para el 25 de septiembre si no surge otra fuente de financiamiento (Foto referencial: Joe Raedle/Getty Images/AFP)

Las para las investigaciones y la seguridad pública. Sin embargo, el Departamento de Policía apagará 321 equipos que dependían de financiamiento estatal. Estos dispositivos continuarán activos de manera temporal, mientras se cumple el plazo de cancelación del contrato, previsto hasta el 25 de septiembre de 2026.Dado que la ciudad contaba con más de 600 cámaras de este tipo, surge la duda sobre el futuro de los equipos que no serán desconectados. En los siguientes párrafos te contamos qué pasará con esas cámaras.

Cabe precisar que la medida se tomó después de que el 15 de septiembre venciera el financiamiento estatal destinado a esos equipos, . Ahora, el departamento busca fuentes alternativas de dinero para evitar que las 321 cámaras queden fuera de servicio de forma definitiva.

El Departamento de Policía mantiene que estos lectores de placas ayudan en investigaciones de robos de autos, agresiones y homicidios (Foto: Joe Raedle/Getty Images/AFP)
El Departamento de Policía mantiene que estos lectores de placas ayudan en investigaciones de robos de autos, agresiones y homicidios (Foto: Joe Raedle/Getty Images/AFP)

¿QUÉ PASARÁ CON LAS CÁMARAS FLOCK QUE NO FUERON INCLUIDAS EN LA DESACTIVACIÓN?

Las demás cámaras Flock -que suman más de 300 unidades y son pagadas con recursos municipales - seguirán operando por ahora. Se sabe que Dallas tenía cerca de 684 a 689 lectores de placas Flock, pero la medida afectará a 321 dispositivos que dependían de subvenciones estatales.

La Policía de Dallas sostiene que estos lectores de placas son una herramienta para investigar robos de vehículos, agresiones y homicidios.

Es importante mencionar que la ciudad no eliminó el financiamiento municipal de las cámaras restantes: el Concejo de Dallas rechazó una propuesta que habría retirado alrededor de US$1.5 millones destinados a esos equipos, .

En resumen: las aproximadamente 300 cámaras financiadas por la ciudad de Dallas no están incluidas en la suspensión de fondos estatales; en cambio, las 321 afectadas permanecerán activas durante el aviso de cancelación y se prevé que se apaguen el 25 de septiembre, salvo que la Policía de Dallas consiga una alternativa de financiamiento.

El jefe policial Departamento de Policía de Dallas, Daniel Comeaux, dijo que espera que el programa vuelva en algún momento, por lo que podrían reactivarse si Dallas encuentra fondos para mantenerlas, .

En medio del debate por privacidad, Dallas no solo reducirá su red: la Policía también limitó el acceso externo a los datos captados por las cámaras Flock (Foto referencial:  Justin Sullivan/Getty Images/AFP)
En medio del debate por privacidad, Dallas no solo reducirá su red: la Policía también limitó el acceso externo a los datos captados por las cámaras Flock (Foto referencial: Justin Sullivan/Getty Images/AFP)

HICIERON CAMBIOS EN EL ACCESO A DATOS

En medio de un debate nacional respecto a la privacidad relacionado con la capacidad de las cámaras para leer las matrículas de los vehículos, la Policía de Dallas redujo el acceso externo de datos de Flock: pasó de más de 1,500 agencias a 202 agencias dentro de Texas y dejó de compartirlos con organismos federales, según funcionarios citados en una reunión del Comité de Seguridad Pública, .

LA POLÉMICA POR LAS CÁMARAS FLOCK SAFETY EN TEXAS

Una cámara Flock Safety es un lector automático de placas –conocido como ALPR, por sus siglas en inglés– que fotografía los vehículos que pasan frente a ella y convierte esa información en datos que pueden consultarse en una base digital. Aunque su principal objetivo es apoyar investigaciones de seguridad pública, la polémica no se debe únicamente a los datos que registra, sino también a qué agencias pueden acceder a ellos y compartirlos.