A diferencia de un e-commerce tradicional, un e-commerce consciente ralentiza la experiencia de compra para crear momentos más memorables para los consumidores, al despertar sentidos y dar momentos de pausa y reflexión.
A diferencia de un e-commerce tradicional, un e-commerce consciente ralentiza la experiencia de compra para crear momentos más memorables para los consumidores, al despertar sentidos y dar momentos de pausa y reflexión.