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Smart money Luis Ramírez Luis Ramírez

Surfeando volatilidad

A inicios del año, en un evento en el que fui expositor, mencionaba que los factores de riesgo que podrían generar volatilidad en los mercados financieros globales durante el 2019 estaban relacionados a (1) la evolución de las negociaciones entre EEUU y China para lograr un acuerdo comercial; (2) la orientación de la política monetaria de la Reserva Federal; y (3) los riesgos políticos en Europa. Sobre estos factores de riesgo también comentamos en un anterior post el 4 de febrero de 2019 “¿y qué pasa si…?”.

A inicios del año, en un evento en el que fui expositor, mencionaba que los factores de riesgo que podrían generar volatilidad en los mercados financieros globales durante el 2019 estaban relacionados a (1) la evolución de las negociaciones entre EEUU y China para lograr un acuerdo comercial; (2) la orientación de la política monetaria de la Reserva Federal; y (3) los riesgos políticos en Europa. Sobre estos factores de riesgo también comentamos en un anterior post el 4 de febrero de 2019 “¿y qué pasa si…?”.

Ahora, unos meses después, luego que el S&P500 registrara máximos históricos entre el 1 y 2 de mayo, y a días de iniciarse la última ronda de negociaciones entre EEUU y China, el señor Trump nos sorprendió con sus ya famosos tweets, adelantando que elevaría los aranceles a las importaciones chinas por un valor de USD 200 billones, lo cual se hizo efectivo el 10 de mayo. Como era de esperarse, al final de la ronda de negociaciones no se informó de avances hacia un acuerdo final, y tampoco se estableció fecha para nuevos diálogos. El lunes 13 los mercados reaccionaban con fuertes caídas tras conocerse la respuesta de China a las medidas impuestas por Trump. Y aunque el presidente de EEUU ha manifestado su deseo de reunirse con el presidente de China en la reunión del G-20 a finales de junio, la falta de información concreta y la posibilidad de nuevos “tweets” en el mes y medio hasta el posible encuentro entre D. Trump y Xi Jinping, ciertamente mantendrán a los mercados financieros muy sensibles. No descartamos un retroceso temporal de los mercados de activos riesgosos (acciones) en respuesta al mayor riesgo de una guerra comercial y el impacto que tal escenario supone para las economías globales.

Pero como dijo el Capitán Jack Sparrow, “el problema no es el problema, el problema es tu actitud frente al problema”. Es un hecho que las próximas semanas el mercado estará dominado por esta mayor volatilidad con sesgo bajista, y ante ello debemos tomar una postura.

Lo primero es tratar de procesar los posibles eventos por venir. Hasta hace unas semanas, nuestra posición era que para D. Trump era importante lograr el acuerdo comercial con China antes de las elecciones del 2020, pues muy probablemente buscará la reelección. Sin embargo, ante lo ocurrido la semana pasada y reflexionando un poco, la necesidad del acuerdo comercial se mantiene, pero consideramos que D. Trump necesita que tal acuerdo sea notoriamente ventajoso para EEUU, de otra forma no le sirve para sus fines políticos. En esta línea, entenderíamos su estrategia al retomar las “amenazas” de nuevos aranceles para presionar a China. Precisamente de cara al proceso electoral y especulando un poco más, suponemos que políticamente le convendría más esta actitud confrontacional que un acuerdo “tibio”, por ende, esperamos una postura dura por parte de EEUU en las próximas semanas, y ello definitivamente lo sentirán los mercados. Un catalizador para este escenario se daría si D. Trump logra que la FED apoye su estrategia, implementando políticas monetarias expansivas (reducción de tasas) que compensen los efectos negativos que tendría una escalada en el conflicto comercial. Atentos con esto…

Si ya tenemos mas o menos claro por donde viene la ola, lo siguiente es armar la táctica que nos permita salvar la coyuntura actual. Les doy algunas ideas: (1) pienso que sería prudente reducir la exposición a aquellos activos que tienen alta exposición a China (sector tecnología por ejemplo); (2) los sectores de consumo discrecional o cíclico también podrían verse castigados por el impacto que una eventual guerra comercial tendría en precios (inflación); (3) sería interesante aumentar exposición a oro o activos relacionados (mineras de oro); (4) a manera de cobertura o hedge abrir posiciones cortas (también se puede hacer a través de ETF’s) sobre índices como el Russell 2000 o el Nasdaq.

Solo para terminar, ya antes hemos mencionado en este espacio lo importante que es la inteligencia emocional en el proceso de inversiones, así que a mantener la calma y que la fuerza los acompañe.

 

 

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