
Si estás cursando estudios en Estados Unidos y tu idea es quedarte a trabajar cuando termines, podrías enfrentarte a un costo muy alto. El gobierno de Trump está considerando fijar una tarifa de US$100,000 para los estudiantes internacionales que deseen continuar en el país con un empleo después de graduarse. ¿Qué plantea exactamente este plan, en qué fase se encuentra, qué efectos tendría y sobre quiénes recaería? Aquí te lo explicamos paso a paso.

TODO LO QUE DEBES SABER DE LA PROPUESTA QUE AFECTARÍA A LOS GRADUADOS EXTRANJEROS
El gobierno del presidente Donald Trump no ha aprobado aún el cobro de US$100,000, pero sí está estudiando seriamente esa idea como parte de un plan para endurecer las condiciones de trabajo para estudiantes extranjeros tras graduarse.
¿Cuál es exactamente la propuesta?
La administración está evaluando imponer una tarifa de US$100,000 a estudiantes internacionales que quieran quedarse a trabajar en Estados Unidos después de terminar sus estudios. El cargo se vincularía al programa Optional Practical Training (OPT), que permite a muchos graduados extranjeros laborar un tiempo limitado (de 1 hasta 3 años según el campo) usando aún su visa de estudiante, publicó The Wall Street Journal.
En la propuesta no se define quién pagaría dicho monto: si el propio estudiante, la universidad o la empresa que lo contrata.
En paralelo, el gobierno ya viene impulsando un límite de cuatro años de estancia para estudiantes, lo que hace que el OPT sea aún más crítico para quienes quieren ganar experiencia laboral en EE.UU.
¿En qué estado está el plan?
Se trata de una propuesta interna, es decir está “en estudio” dentro del Departamento de Seguridad Nacional (DHS); por lo tanto, no hay reglamento final ni orden ejecutiva específica para este cobro.
De acuerdo con Bloomberg, Wall Street Journal y agencias internacionales, el tema se discute activamente, pero la Casa Blanca no ha anunciado una decisión definitiva. Eso significa que, por ahora, las reglas actuales del OPT siguen vigentes y no existe obligación de pagar esos US$100,000.
¿A quién afectaría si se aprueba?
El cobro de 100,000 dólares afectaría a estudiantes extranjeros que, tras graduarse en universidades estadounidenses, quieren trabajar en el país bajo OPT (especialmente en áreas como tecnología, finanzas, salud, ingeniería).
También podría impactar a sectores como Silicon Valley, Wall Street y universidades, que dependen mucho de talento internacional formado en EE.UU.
¿Qué implicaciones tendría si llega a aprobarse?
Si el plan se concreta, los efectos probables serían:
- Desalentar a estudiantes extranjeros de aplicar a universidades estadounidenses, por el costo potencial de quedarse a trabajar.
- Aumentar la incertidumbre financiera para quienes ya están estudiando y planeaban usar OPT como puente hacia una visa de trabajo o residencia.
- Presionar a empresas y universidades a decidir si asumirán parte del costo o si dejarán de contratar graduados internacionales bajo estas condiciones.
¿Qué dicen especialistas de inmigración?
“Se trata de un nuevo apretón a la inmigración legal, en este caso a los estudiantes extranjeros, a los que ya les acortaron el plazo para estar en el país limitándoles solo a 4 años, y que ahora, si quieren quedarse a trabajar, tendrían que pagar una cuota de 100 mil dólares”, dijo Jorge Cancino, editor principal de inmigración de N+ Univision.
Por su parte, Armando Olmedo, vicepresidente y consejero general de inmigración de Televisa Univision, señaló que se está hablando del periodo opcional de entrenamiento (OPT), que le permite a un estudiante trabajar en una empresa estadounidense: “De acuerdo con el título obtenido puede ser por un periodo de 12 meses, y si está en una carrera relacionada con ciencias, matemáticas, se le puede extender a otros 24 meses”.
Consideró que el cobro resulta “problemático” no solo para los estudiantes internacionales que pagan su matrícula y luego buscan obtener entrenamiento, sino también para las universidades porque tendrán menos ingresos.







