
Target anunció este lunes que reforzará el personal en sus tiendas, aunque al mismo tiempo eliminará cerca de 500 puestos de trabajo en centros de distribución y oficinas regionales. La compañía busca recuperar a los clientes que se quejan por estantes desordenados, productos agotados y tiempos de espera más largos en las cajas. De acuerdo con un memorando interno obtenido por CNBC, la cadena realizará cambios en la forma en que gestiona y supervisa sus tiendas, una de las principales prioridades del nuevo CEO, Michael Fiddelke.
Para ello, Target reducirá el número de distritos de tiendas, las áreas geográficas en las que se dividen sus casi 2.000 locales, destinando más recursos a aumentar las horas del personal que atiende directamente a los clientes.
Como parte de esta reorganización, la empresa despedirá a unas 500 personas: alrededor de 100 puestos a nivel de distritos de tiendas y unos 400 en centros de su cadena de suministro.
En el correo interno, la compañía explicó que “este cambio también impulsa nuestra capacidad de destinar significativamente más presupuesto de nómina a nuestras tiendas, principalmente en más personal y más horas donde más se necesita, pero también en nueva capacitación sobre la experiencia del cliente para todos los miembros del equipo en cada tienda”.

El mensaje fue firmado por Adrienne Costanzo, directora de tiendas, y Gretchen McCarthy, directora de cadena de suministro y logística, y enviado a empleados de la sede corporativa y de los equipos de campo.
Según el medio citado, un portavoz de Target evitó detallar el monto de la inversión adicional, pero aseguró que los cambios no afectarán los salarios iniciales de los trabajadores en tienda, que van de 15 a 24 dólares por hora según la ubicación.
Además, Target anunció varios cambios en su equipo directivo y reafirmó sus previsiones financieras para el cuarto trimestre y el año fiscal completo. La empresa espera que las ventas caigan en un porcentaje bajo de un solo dígito y que las ganancias ajustadas por acción se sitúen entre 7 y 8 dólares, por debajo de los 8,86 dólares registrados el año anterior.

Estas decisiones representan algunos de los primeros ajustes importantes bajo el liderazgo de Fiddelke, quien asumió el cargo el 1 de febrero con la misión de devolver a Target al crecimiento, tras cuatro años de ventas prácticamente estancadas y recortes previos de personal corporativo.
En una entrevista con CNBC realizada en octubre, el ejecutivo reconoció la complejidad del trabajo en tienda y señaló: “Si ahora eres gerente de una tienda, sí, estás atendiendo al cliente que entra al local, pero también estás dirigiendo un negocio de preparación de pedidos que ha crecido bastante”.
Además, señaló que la compañía recién está tomando plena conciencia de lo difícil que se ha vuelto equilibrar ambas tareas de forma eficiente.






