Defensores de la ley argumentan que el pollo asado es una opción barata, nutritiva y clave para familias sin cocina adecuada, adultos mayores y personas con discapacidad. (Foto referencial: Freepik)
Defensores de la ley argumentan que el pollo asado es una opción barata, nutritiva y clave para familias sin cocina adecuada, adultos mayores y personas con discapacidad. (Foto referencial: Freepik)

Hoy en día, las normas del permiten comprar productos para cocinar en el hogar, pero impiden usar los beneficios para adquirir comida caliente ya preparada, como el pollo asado recién hecho. Para apoyar a personas con poca o nula posibilidad de cocinar, incluyendo adultos mayores y familias con jornadas muy largas, un grupo de senadores impulsa el proyecto de ley “Pollo Asado Caliente”, que busca autorizar la compra de este alimento con SNAP. ¿En qué punto del trámite legislativo está, qué argumentos hay detrás de la propuesta y hasta dónde llegarían sus efectos? Lo detallamos en las siguientes líneas.

ESTO PROPONE LA “LEY DE POLLO ASADO CALIENTE”

La llamada “Ley de Pollo Asado Caliente” (Hot Rotisserie Chicken Act) es una propuesta bipartidista en el Senado de Estados Unidos que busca hacer un cambio muy específico en las reglas del SNAP: permitir que los beneficiarios puedan comprar pollo asado caliente con su tarjeta EBT. ¿La razón? Es una opción relativamente barata y nutritiva, y les parece incoherente que el mismo pollo asado, cuando se enfría, sí esté permitido con los cupones.

En concreto, plantea modificar la Ley de Alimentos y Nutrición de 2008 para incluir este producto dentro de la definición de alimentos elegibles bajo SNAP. Además, aclara que solo se podría adquirir en supermercados autorizados, sin abrir la puerta a otros alimentos preparados calientes ni a comidas de restaurante, publica .

¿Qué no cambia?

Los senadores hacen una precisión sobre la propuesta para no generar confusión:

  • No aumenta el monto de los beneficios SNAP.
  • No modifica quién califica ni los criterios de elegibilidad del programa.
  • No permite usar la tarjeta EBT para comprar pizza, tacos u otros platos calientes de mostrador. La excepción es únicamente el pollo asado caliente.
Mientras unos ven la ley como un ajuste de sentido común, otros cuestionan que se dedique capital político a un producto específico (Foto referencial: Freepik)
Mientras unos ven la ley como un ajuste de sentido común, otros cuestionan que se dedique capital político a un producto específico (Foto referencial: Freepik)

¿CUÁL ES EL ESTADO ACTUAL DEL PROYECTO DE LEY DE POLLO ASADO CALIENTE?

La Hot Rotisserie Chicken Act está recién en la fase inicial del proceso legislativo: ya fue introducida en el Senado, pero todavía no se ha debatido ni votado en el pleno.

¿Cómo sucedió esto? Cuando un grupo bipartidista de senadores presentó el proyecto de ley en abril de 2026 para permitir la compra de pollo asado caliente con SNAP.

“La mejor opción económica y deliciosa de Estados Unidos es el pollo asado de Costco a $4.99. Es uno de los platos favoritos de mi familia y me enorgullece unirme a este proyecto de ley con el senador Justice para que todos puedan probarlo. Los fondos del programa SNAP se invertirían bien para alimentar a las familias de nuestra nación que lo necesitan”, dijo el senador John Fetterman en un comunicado, .

En resumen: por ahora es solo una propuesta, pues debe pasar por los comités correspondientes del Senado, luego ser votada en el pleno, después ir a la Cámara de Representantes y, finalmente, requerir la firma presidencial para convertirse en ley.

POSICIONES A FAVOR Y EN CONTRA DE LA LEY

Argumentos a favor

  • Permite una comida completa y asequible: es una opción relativamente barata, rendidora y más nutritiva que muchas comidas rápidas.
  • Beneficia a personas sin cocina adecuada: para beneficiarios que viven en moteles, habitaciones alquiladas o viviendas sin cocina equipada, adultos mayores o personas con discapacidad que no pueden cocinar fácilmente, este alimento caliente puede ser la forma más realista de acceder a una comida lista para comer.
  • Corrige una regla vista como ilógica: hoy se puede comprar el mismo pollo si está frío, pero no si está caliente; algo que para los impulsores de la ley no tiene sentido.
  • No cambia elegibilidad ni aumenta el gasto: la propuesta no incrementa el monto del beneficio SNAP ni amplía quién puede recibirlo, solo amplía el tipo de alimento permitido dentro del mismo presupuesto.

Argumentos en contra

  • Temor a abrir la puerta a más comidas calientes: los críticos advierten que hacer una excepción para el pollo asado podría presionar en el futuro para permitir otros alimentos calientes preparados.
  • Desviación del objetivo original de SNAP: algunos analistas sostienen que SNAP se diseñó para la compra de alimentos crudos o básicos para cocinar en casa, y que ir sumando excepciones lo aleja de su propósito inicial y complica su administración.
  • Posibles impactos en costos y logística: hay preocupación sobre cómo monitorear que la excepción se limite únicamente al pollo asado y no a otros productos calientes, y sobre el efecto que un mayor volumen de compras de pollos asados podría tener en precios o en prácticas comerciales de los supermercados.
  • Cuestión de prioridades: para algunos dedicar esfuerzos legislativos a un producto específico como el pollo asado transmite una sensación de falta de prioridades.
La propuesta bipartidista está en las primeras etapas en el Senado y, de aprobarse, solo agregaría una excepción puntual a las estrictas reglas sobre alimentos calientes en SNAP (Foto referencial: Racool_studio / Freepik)
La propuesta bipartidista está en las primeras etapas en el Senado y, de aprobarse, solo agregaría una excepción puntual a las estrictas reglas sobre alimentos calientes en SNAP (Foto referencial: Racool_studio / Freepik)