
El alto costo de la vivienda está empujando a muchos residentes de California a abandonar el estado en busca de opciones más accesibles. La mayoría se está trasladando a estados cercanos como Nevada, donde, a pesar de tener menores ingresos y viviendas más baratas, logran con mayor facilidad convertirse en propietarios.
En la última década, la falta de asequibilidad fue uno de los principales motivos detrás de este fenómeno. Diversos estudios indican que muchas personas deciden mudarse a otros estados donde comprar una vivienda es más alcanzable, especialmente para quienes ven cada vez más difícil hacerlo dentro de California.
Este problema ha sido tema recurrente tanto en medios como en el ámbito político, ya que cada vez más jóvenes enfrentan obstáculos para acceder a una vivienda propia. Esta situación llevó a muchos a buscar mejores oportunidades fuera del estado.
Un estudio del California Policy Lab reveló que los californianos que se mudan a otros estados tienen más probabilidades de convertirse en propietarios en un plazo de siete años que aquellos que permanecen en California. Esto se debe, en gran parte, a los menores costos en las zonas a las que se trasladan.

“Muchos californianos que se mudan fuera del estado se trasladan a comunidades significativamente más asequibles y, a menudo, experimentan mayores tasas de propiedad de vivienda”, señala el informe.
En promedio, quienes compran vivienda en sus nuevos destinos ven una caída cercana al 48% en el valor de las propiedades, pasando de un valor medio de 826.000 dólares a unos 430.000 dólares.
Aunque los ingresos de estos hogares también disminuyen alrededor de un 8% (unos 340 dólares mensuales), el estudio indica que este cambio representa “un intercambio” que se ve compensado por el menor costo de vida.
Además, los gastos mensuales en vivienda se reducen en aproximadamente 675 dólares, tanto para propietarios como para inquilinos.

“Quizás debido a estos precios más bajos, la propiedad de vivienda también es más común en sus nuevos vecindarios, donde el 60% son propietarios, en comparación con el 53% en los vecindarios de California que dejaron”, añade el reporte.
Contrario a lo que podría pensarse, quienes se mudan no son necesariamente personas de bajos ingresos. El estudio encontró que, en promedio, los que dejan California no son pobres y vivían en zonas relativamente acomodadas, aunque con mayores dificultades financieras que sus vecinos, como puntajes de crédito más bajos y mayores deudas.
“Todas estas señales son consistentes con la idea de que quienes se mudan buscan una calidad de vida que no pueden alcanzar en su vecindario anterior”, indica el informe.
Por otro lado, otro estudio del Public Policy Institute of California señaló que durante la pandemia aumentó la salida de profesionales con estudios universitarios y mayores ingresos.

“Las pérdidas de graduados universitarios y hogares de mayores ingresos probablemente están relacionadas con la posibilidad de que muchos trabajadores altamente calificados trabajen desde casa”, explica el informe. “Más de la mitad de los californianos de altos ingresos que dejaron el estado durante la pandemia informaron que trabajaban desde casa”.
En cuanto a los destinos, aunque muchos podrían pensar que Texas o Florida son las principales opciones, los estudios muestran que la mayoría de los californianos se muda a estados cercanos.
Nevada lidera la lista, seguido por Hawái, Oregón, Arizona e Idaho, lo que refleja una tendencia a reubicarse sin alejarse demasiado.






