
En Estados Unidos, el Día de los Presidentes va mucho más allá de un simple fin de semana largo con rebajas en las tiendas. Para muchas familias hispanas, esta fecha supone una pausa en la rutina: los niños se quedan sin clases, algunas personas aprovechan para hacer un viaje corto, otras se organizan para ir a los outlets o visitar parientes en otro estado. En 2026, el feriado cae lunes 16 de febrero y, tal como señala la U.S. Office of Personnel Management, ese día permanecen cerradas las oficinas federales, numerosos tribunales, bancos y el servicio postal (USPS). Por eso, si vives en ciudades con gran presencia latina como Miami, Houston, Los Ángeles, Chicago, Nueva York o el área de Dallas–Fort Worth, seguramente notarás cambios en el tráfico, en los horarios de ciertos servicios e incluso en el ambiente de los malls, llenos de letreros de “Presidents Day Sale” en inglés, mientras en casa todos lo comentan como el “Día de los Presidentes”.
Más allá de los descuentos comerciales, los anuncios en televisión y las escapadas de tres días, esta fecha tiene una historia interesante que vale la pena conocer. Muchas personas que crecimos en países de Latinoamérica y ahora vivimos en Estados Unidos vamos poco a poco descubriendo el significado de estos feriados federales. Entender el origen de una celebración ayuda a verla con otros ojos, especialmente si estás criando hijos aquí o si estás estudiando para la ciudadanía y quieres comprender mejor la historia del país. En el caso del llamado “Presidents Day”, hay detalles históricos y legales que suelen pasar desapercibidos, aunque lo hayas celebrado durante años o lo tengas marcado en el calendario del teléfono.

1. NACIÓ EN 1879… Y NO SE LLAMABA ASÍ
Este feriado no empezó como un homenaje a todos los presidentes. De acuerdo con la U.S. Government Publishing Office, fue establecido en 1879 como “Washington’s Birthday”, en honor al primer mandatario del país, George Washington.
En su origen, la intención era clara: reconocer la figura de quien lideró la independencia y sentó las bases del gobierno federal. No había una referencia oficial al resto de los presidentes; la celebración giraba exclusivamente en torno a Washington y a su legado.
2. EL CUMPLEAÑOS DE WASHINGTON CAMBIÓ POR EL CALENDARIO
Hay un detalle histórico que suele sorprender, incluso a quienes han vivido toda su vida en Estados Unidos. George Washington nació el 11 de febrero de 1731 en Virginia, según el calendario juliano, que era el utilizado en las colonias británicas.
Cuando Gran Bretaña y sus colonias adoptaron el calendario gregoriano, la fecha se ajustó 11 días y también cambió el año. Así, su nacimiento pasó a celebrarse el 22 de febrero de 1732, como consta en los archivos de la U.S. National Archives and Records Administration. En la práctica, Washington terminó con “dos fechas” de nacimiento, dependiendo del calendario que se use.
A partir de este cambio histórico es que la historia del feriado se vuelve más interesante y ayuda a entender por qué hoy, en el habla cotidiana, lo conocemos como Día de los Presidentes.
3. LA LEY QUE MOVIÓ LA FECHA AL LUNES
Durante décadas, el feriado se celebraba directamente el 22 de febrero. Sin embargo, todo cambió con la Uniform Monday Holiday Act de 1968, que entró en vigor en 1971. Esta ley buscó mover varios feriados federales a lunes para fomentar los fines de semana largos.
Desde entonces, Washington’s Birthday se conmemora el tercer lunes de febrero y ya no coincide necesariamente con el 22. Este ajuste abrió la puerta a que muchas personas, comercios y medios de comunicación empezaran a referirse a la fecha como “Presidents Day”, ampliando el homenaje a figuras como Abraham Lincoln, cuyo cumpleaños es el 12 de febrero.
4. OFICIALMENTE NO SE LLAMA “DÍA DE LOS PRESIDENTES”
Aquí aparece uno de los puntos que más confusión genera, incluso entre quienes llevan años viviendo en Estados Unidos. Aunque el término “Presidents Day” aparece en calendarios impresos, anuncios publicitarios, sitios web de tiendas y hasta en algunos comunicados oficiales, el Congreso nunca aprobó de forma legal ese cambio de nombre.
Según la U.S. Government Publishing Office, el nombre oficial del feriado sigue siendo “Washington’s Birthday”. Es decir, en la legislación federal no existe un “Presidents Day” como tal, aunque en la práctica sea la forma más usada en todo el país, incluida la comunidad latina, que muchas veces mezcla ambos términos y lo llama indistintamente Día de los Presidentes o Día de Washington.
5. PARQUES NACIONALES CON ENTRADA GRATUITA
Uno de los beneficios más atractivos de este feriado, especialmente para familias latinas que buscan planes económicos, es el acceso gratuito a los parques nacionales. El U.S. Department of the Interior señala que esta fecha marca uno de los primeros días del año en que la entrada a los parques nacionales es gratuita.
El National Park Service permite que cualquier persona, incluidos residentes permanentes y ciudadanos estadounidenses, ingrese sin costo a estos espacios naturales en las fechas seleccionadas. Para quienes viven cerca de lugares como el Grand Canyon, Yosemite, Yellowstone o incluso parques históricos en la Costa Este, puede ser una buena oportunidad para hacer un viaje en carretera, llevar comida casera y disfrutar un día al aire libre. Además, el siguiente día gratuito tras esta celebración suele coincidir con el Memorial Day, que en 2026 se conmemora el 25 de mayo.
EN RESUMEN
| Dato clave | Qué debes saber |
|---|---|
| Origen | Nació en 1879 como “Washington’s Birthday” |
| Fecha original | 22 de febrero (tras el cambio al calendario gregoriano) |
| Cambio moderno | Desde 1971 se celebra el tercer lunes de febrero |
| Nombre oficial | Sigue siendo “Washington’s Birthday” |
| Beneficio extra | Entrada gratuita a parques nacionales |

Al final, el Día de los Presidentes es mucho más que un fin de semana largo con rebajas en televisores, muebles o ropa de invierno. Es una fecha que conecta con los orígenes de la nación y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un homenaje más amplio al liderazgo presidencial en Estados Unidos. Para quienes somos parte de la comunidad hispana, conocer estos detalles ayuda a entender mejor la cultura del país en el que se vive y cambia la manera en que vimos este feriado cada febrero en el calendario.






