
El Super Bowl es mucho más que la final de la NFL: es un fenómeno cultural global; sin embargo, el origen de su nombre es sorprendentemente sencillo y poco conocido. Antes de convertirse en una marca multimillonaria seguida por millones de personas, el partido tenía un nombre largo y poco atractivo para el público. Cuando la NFL y la AFL decidieron enfrentar a sus campeones en 1967, el evento se llamó oficialmente “AFL–NFL World Championship Game”.
Con el tiempo, ese título resultó poco práctico para medios y fanáticos, que comenzaron a buscar una forma más simple de referirse al partido.
Según CBS Sports, el término “Super Bowl” surgió de manera informal gracias a Lamar Hunt, propietario de los Kansas City Chiefs. Hunt se inspiró en un juguete muy popular en los años 60 llamado “Super Ball”, una pelota que rebotaba intensamente y era famosa entre los niños de la época.

Además, la palabra “bowl” ya se utilizaba desde hace décadas en el fútbol americano universitario para nombrar partidos importantes, como el Rose Bowl. La combinación de ambos conceptos dio lugar a un nombre corto, fácil de recordar y con gran potencial comercial.
Aunque al principio no era oficial, el nombre empezó a ganar popularidad en la prensa y entre los aficionados.
Finalmente, en 1969, la NFL adoptó oficialmente el término Super Bowl a partir de la tercera edición del juego.
Desde entonces, el Super Bowl pasó de ser una simple final deportiva a convertirse en un evento televisivo global, con shows de medio tiempo, publicidad millonaria y una audiencia que supera los 100 millones de espectadores solo en Estados Unidos.








