
El próximo 1 de julio entrará en vigor en Texas un margo legal que reestructurará las condiciones de los populares food trucks, obligándolos a tramitar una licencia estatal para evitar contratiempos en sus actividades. Este artículo e explicaré las condiciones señaladas por la Ley HB 2844, así como las penalizaciones dirigidas a los comerciantes que incumplan con estas directrices.
En qué consiste la Ley HB 2844 y qué exige
La normativa implementa un esquema de vigilancia centralizada bajo la dirección del Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas (DSHS, por sus siglas en inglés), con el propósito de estandarizar las reglas de operación y eliminar cualquier reglamento que se oponga a las directrices estatales.
En ese sentido, cada food truck deberá contar con su propio permiso para operar, obligando a las empresas que posean múltiples unidades a tramitar una licencia individual por cada vehículo.
Es más, si se pretende acceder a esta licencia estatal, cada unidad deberá pasar por una inspección sanitaria que podría ser realizado por el estado de Texas u organismos locales asociados a las autoridades locales.

Por su parte, los solicitantes tendrán que presentar ciertos documentos relacionados al negocio y al “food truck” que utilizan, tales como sus datos personales, descripción de los productos comercializados, número de matrícula, registro vehicular y comprobante de seguro.
Es importante resaltar que, tras presentarse la solicitud completa y correcta, la autoridad local tiene hasta 14 días para concluir con el proceso de evaluación. Pasado este periodo, se dará a conocer la decisión final.
Qué sanciones se podría derivar en caso no se cumpla con la Ley HB 2844
El DSHS tiene la facultad suficiente para suspender o cancelar licencias estatales a los propietarios de “food trucks” si detectan que no cumplen con las normas y requisitos legales, otorgó información falsa en su solicitud de licencia o realizó conductas que infringen leyes.
También puede ordenar una suspensión inmediata en caso considera que la actividad de dicha licencia está representando un riesgo para la salud pública; es decir, el negocio de “food truck” no está aplicando una correcta salubridad en la preparación de sus alimentos.

Ahora, si una persona o empresa decide seguir en funcionamiento a pesar que su licencia fue suspendida o revocada, las consecuencias serán más severas; se espera que la autoridad estatal aplique desde multas económicas hasta la prohibición de seguir laborando.
Los permisos emitidos tendrán una vigencia de doce meses a partir de su expedición; es más, es requisito obligatorio que la licencia y el certificado de salud deben colocarse a la vista del público y del personal de fiscalización.








