
En Texas, los pickups, las SUV y los trayectos diarios —de la casa al trabajo, de Houston a Katy por la I‑10, de Austin a San Antonio por la 35 o al dejar a los niños en la escuela en Dallas— forman parte de la rutina tanto como la música en español que suena en la radio. Pero cada vez que te subes al carro ya no solo decides cómo llegar más rápido: también estás tomando una decisión que puede impactar tu bolsillo y tu historial de manejo. En los últimos años, el cinturón de seguridad dejó de ser ese simple “consejo de seguridad” para convertirse en una obligación que la policía estatal, los departamentos locales y el Departamento de Transporte de Texas (TxDOT) vigilan con lupa, tanto en el asiento delantero como en el trasero. Y no hablamos únicamente de grandes operativos como “Click It or Ticket” que ves en anuncios de TV o en los billboards de la carretera: las multas están cayendo en situaciones cotidianas, en los trayectos cortos dentro del barrio, en el asiento trasero donde “nadie se va a dar cuenta” o en ese típico “ya casi llegamos” que muchos repiten cuando salen tarde de la carne asada o de la iglesia. Por eso, entender cómo funciona la ley, quién es responsable en cada caso y qué ocurre cuando viajan niños o adolescentes es clave para evitar citaciones innecesarias y, sobre todo, para proteger a tu familia en un estado donde llevar cinturón es tan parte de la cultura vial como manejar una troca.
Y es que todavía hay muchas dudas en la comunidad sobre cómo se aplica la ley, si la policía puede detenerte solo por un pasajero sin cinturón y por qué las autoridades se han puesto más estrictas con este tema. Tener claras las reglas no solo te ayuda a evitar multas, también te permite tomar mejores decisiones al volante, especialmente cuando llevas niños pequeños, sobrinos o adolescentes en el vehículo, algo muy común en familias grandes en Texas.

¿QUÉ DICE LA LEY EN TEXAS?
La norma en Texas es bastante clara: la ley requiere que todos los conductores y pasaje1ros usen cinturón de seguridad, sin importar si van adelante o atrás. Si tienes 15 años o más y vas sentado en un asiento que tiene cinturón, debes usarlo; si no lo haces, la infracción es tuya como pasajero, incluso si tú no eres quien conduce.
En estos casos, la ley contempla multas que, sumando costos de corte, pueden ir aproximadamente de US$25 hasta US$250 , dependiendo de la situación y de si hay menores involucrados. Aunque a primera vista esos montos pueden parecer “manejables”, la realidad es que se suman a tu historial y pueden complicar futuros incidentes de tránsito o incluso el costo de tu seguro de auto.
Cuando el pasajero es menor de 17 años, el enfoque cambia: la responsabilidad recae directamente sobre el conductor del vehículo. Si permites que un menor viaje sin cinturón en un asiento equipado, tú cometes la infracción y la sanción sube de forma considerable, con multas que pueden alcanzar hasta los US$250 más costos administrativos.
NIÑOS Y BOOSTER: LA PARTE QUE MÁS CONFUNDE
Esta es, sin duda, una de las partes que más errores genera, incluso entre conductores con años manejando por Texas. La regla es sencilla en papel: si el niño tiene menos de 8 años, debe viajar en un sistema de seguridad infantil adecuado, ya sea un car seat o un booster seat, salvo que el menor mida más de 4 pies 9 pulgadas.
Si no se cumple esta regla, el conductor puede enfrentar multas que van de US$25 a US$250, además de que la falta puede considerarse una ofensa tipo misdemeanor en ciertos casos. Nuevamente, la persona que responde ante la ley es el conductor, incluso si el padre o la madre del menor va sentado en otro asiento del vehículo.
Aquí no se trata de interpretación personal ni de “en mi país esto no era así”: es una regla concreta que las autoridades revisan con especial atención durante controles de tránsito y operativos de seguridad vial, sobre todo en fechas de alto tráfico como fines de semana largos o épocas de vacaciones escolares.
EXCEPCIONES QUE SÍ EXISTEN
La ley contempla algunas excepciones, pero son muy específicas y no aplican al simple argumento de incomodidad. Una de ellas es la exención médica por escrito, válida siempre que pueda demostrarse de manera adecuada ante las autoridades.
También existen excepciones laborales para ciertos trabajos que implican subidas y bajadas constantes del vehículo, como repartidores de periódicos, personal que realiza lectura de medidores o determinados empleados de servicios de entrega, además de algunos vehículos para servicios específicos. Fuera de esos casos, el típico “solo es una vuelta rápida al H‑E‑B” o “me aprieta el cinturón” no tiene ningún peso legal y no te librará de una citación.

¿QUÉ CONVIENE HACER?
Antes de arrancar, vale la pena tomarse unos segundos, aunque vayas tarde al trabajo, a la escuela o a la taquería de siempre:
- Verifica que todos estén abrochados, sin excepciones, tanto en el asiento delantero como en el trasero.
- Revisa el ajuste del cinturón: la banda inferior debe ir baja, sobre las caderas, y la del hombro al centro del pecho; TxDOT recomienda no colocarla debajo del brazo ni detrás de la espalda.
- Si viaja un niño, confirma si corresponde car seat o booster seat según su edad y estatura, siguiendo las recomendaciones del fabricante y las reglas del estado.
- Si llevas adolescentes, recuérdales que en Texas ya no se trata solo de “regla de la casa”: la ley también los hace responsables cuando tienen 15 años o más.
Un buen hábito es no mover el carro hasta que escuches y veas todos los clics de los cinturones, algo que muchas familias hispanas en Texas ya han incorporado, igual que revisar el aceite o la presión de las llantas antes de un viaje largo.
¿POR QUÉ IMPORTA?
No es solo una cuestión de “cumplir la ley para que no me paren”. El TxDOT señala que el uso del cinturón reduce de forma importante el riesgo de morir en un choque para los ocupantes del asiento delantero de un auto, y aún más en el caso de quienes viajan en pickups, vehículos especialmente populares en Texas. A nivel estatal, campañas como “Click It or Ticket”, que hoy forman parte de la iniciativa “Drive like a Texan”, se han asociado con la prevención de miles de muertes y decenas de miles de lesiones a lo largo de los años.
Al final del día, evitar una citación ayuda a cuidar tu bolsillo en un estado donde el costo de vida no deja de subir, pero lo realmente valioso es entender que estas normas existen porque funcionan y porque, en un solo segundo, pueden marcar la diferencia entre regresar a casa con tu familia o no.




