Startups en el CES 2015, un viaje al optimismo

Desde que Mark Zuckerberg se hizo millonario cuando aún no se recuperaba del acné de los primeros años de la universidad, la esperanza de convertirse en el siguiente gurú y millonario de la tecnología pulula y se reproduce en forma de emprendimientos audaces.

EL CES 2015 es tierra fértil para estas decenas de empresas o proyectos que están seguros de tener el siguiente gran gadget.

Y no corren solos. Tienen desde hace tres años un pabellón especial donde cascos para la calvicie se lucen junto a aspiradoras con conectividad o dispositivos que ofrecen un pedazo de silencio.

El área se llama Eureka Park y alberga a 300 empresas, lo que significa un crecimiento del 450% respecto de enero del 2014.

Primicias

Aunque muchas de las empresas que exponen están en la fase beta y solo tienen prototipos financiados por páginas de "crowfunding" o financiación colectiva, lo cierto es que muchos proyectos sí tienen futuro, y mucho. Por ejemplo, fue de este pabellón que salió la primera idea de la impresora 3D.

Por supuesto, hay espacio también para osos de peluche que están conectados a una aplicación que vigila a la niñera. O para una especie de casco que ofrece una porción de silencio: basta ponérselo en medio de una discoteca ruidosa para comprar un poquito de aislamiento sonoro.

Otro casco que llamó la atención es uno anticalvicie, uno de los que más miradas atrajo. También está el WoofWonder, sensor especial para monitorear las actividades de nuestra mascota (específicamente perros).

Futuro

Según reseña El País de España, la prosperidad del pabellón no es casualidad, sino que obedece a proyectos de asesoría de alto perfil que financian empresas como American Express, Google y Coca-Cola, siempre con el ojo fijo en este tipo de ideas geniales que puedan comprarse, etiquetarse y venderse mucho más caro.

Según los expertos, Eureka Park es el terreno de los optimistas, esos que se atreven con proyectos que una transnacional miraría de lado por poco realista, por demasiado caro o por simple riesgo.

Es por eso que la mayoría se financia colectivamente con proyectos 'crowfunding'.

Si la solución para optimizar la calidad de los selfies fallidos esos donde la cara estaba muy cerca y revelaba acnés tardíos o arrugas excesivas fue un accesorio a manera de simple 'palo' que estirara artificialmente el largo del brazo; ahora parece haber otro competidor que amenaza con aguarle la fiesta a las marcas de smartphones con cámaras frontales más sofisticadas.

La nueva especie de las redes sociales es el 'droni', que es en esencia un selfie hecho con un dron. Hay varias empresas, incluyendo una que ha diseñado un dron que cabe en la palma de la mano, que están exhibiendo dispositivos cuya principal función es fotografiar y grabar a su usuario desde distancias imposibles para un celular. Ni tan lejos ni tan cerca es la filosofía de AirDog, un dron especializado en deportes de alta aventura como el surf y el esquí de riesgo. Y además al alcance de todos con precios de US$ 200.El 'droni' ya le empieza a quitar terreno al selfie

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