(Bloomberg).- Luego de la mayor ola de deuda empresarial de América Latina, recibe una advertencia del Fondo Monetario Internacional.

La entidad crediticia con sede en Washington dijo la semana pasada que los organismos reguladores del país de calificación más alta de la región podrían tener que intervenir luego de que la deuda empresarial aumentara un 20% del producto bruto interno entre 2007 y 2014. Solo las compañías de China y Turquía tomaron más crédito.

Para Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y Banco de Chile, las empresas del país tendrán los medios para pagar su deuda sin medidas gubernamentales. Latam Airlines, la mayor aerolínea de Latinoamérica, y la firma minorista Cencosud SA, del multimillonario Horst Paullman, se cuentan entre las compañías más endeudadas luego de aprovechar las tasas de interés bajas en los Estados Unidos para financiar su expansión a economías de crecimiento más rápido de la región.

"Hablamos de sectores que deberían tener las espaldas para cargar con ese nivel de deuda", dijo desde Santiago Jorge Selaive, el economista jefe para Chile de BBVA.

El crédito bancario al sector privado en Chile supera en la actualidad el PBI del país, lo que pone al país en la misma categoría que Grecia, Portugal, España y los Estados Unidos.

"Si bien el sector financiero en líneas generales goza de buena salud, podría ser necesario considerar medidas prudentes si la deuda empresarial sigue creciendo con rapidez", dijo el FMI en su panorama económico regional.

En el plano financiero, Chile está más desarrollado que sus pares, lo que significa que el endeudamiento empresarial no es un problema tan grave como parece, dijo el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, en una entrevista en Lima luego de una reunión del FMI el 10 de octubre.

"Chile no es un país que tenga una deuda particularmente alta", dijo. "Los balances siguen siendo relativamente saludables".

'Menos volátiles'De todos modos, el elevado endeudamiento de las compañías de Chile no necesariamente ha rendido frutos. Si bien las 14 compañías que cotizan en bolsa que tienen deuda en los índices empresariales de mercados emergentes incrementaron la deuda total US$ 19,000 millones en los últimos cinco años, el flujo de caja de 12 meses declinó un promedio de US$ 38 millones, indican datos que recopiló Bloomberg.

Diecisiete compañías no financieras brasileñas, en cambio, aumentaron la deuda total US$ 20,000 millones en el mismo período y el flujo de caja creció un promedio de US$ 56 millones, lo que implica que el dinero se gastó mejor.

Mientras que siete compañías no financieras chilenas tuvieron una rebaja de calificación en el último año, sus pares brasileñas han tenido un desempeño mucho peor. Sesenta y seis firmas de la mayor economía experimentaron rebajas en ese período.

En los últimos dos años, los bonos empresariales chilenos con denominación en dólares han retornado 10%, solo por debajo de Perú, lo que indica que los inversores siguen sintiéndose cómodos con el nivel de deuda de las compañías.

"Chile tuvo un importante ingreso de capital, pero sobre todo de capital a largo plazo en inversión extranjera directa, y esos flujos tienden a ser menos volátiles que las inversiones de cartera, donde los cambios pueden ser más bruscos", dijo Rodrigo Aravena, economista jefe de Banco de Chile.