La compañía anunció que cerrará la ex unidad de para el desarrollo de productos de telefonía situada en la ciudad finlandesa de Salo y que despedirá hasta 2,300 empleados en el país nórdico.

Los recortes de personal, inicialmente anunciados en julio, son parte del plan de Microsoft de despedir a 7,800 trabajadores de su nómina global, la mayoría en las unidades de hardware de telefonía que fueron compradas a Nokia el año pasado.

Sin embargo, la compañía indicó que otras dos plantas ubicadas en las localidades de Espoo y Tampere en Finlandia, permanecerán abiertas.

Microsoft reduce así su capacidad de producción, cerrando esta planta donde se ensamblaban terminales Lumia desde hace años.

Si bien la reducción de plantilla se puede entender por razones de duplicidad de puestos y sobredimensionamiento del departamento de telefonía móvil (al fin y al cabo, eran dos empresas en una) esto sí que hace pensar y dar más puntos a la teoría de que Microsoft, como muchas veces ha anunciado, es ahora una empresa de servicios y no de productos.