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Riesgos Financieros Gregorio Belaunde Gregorio Belaunde

Auge y Caída del Grupo Finance One

La crisis asiática de 1997-1998 empezó supuestamente el 2 de Julio de 1997 con la devaluación del Baht tailandés. En realidad, la crisis tailandesa había empezado progresivamente desde 1996, siendo uno de sus principales hitos la caída a principios de 1997 de uno de sus grupos financieros más emblemáticos y exitosos, Finance One.

La crisis asiática de 1997-1998 empezó supuestamente el 2 de Julio de 1997 con la devaluación del Baht tailandés. En realidad, la crisis tailandesa había empezado progresivamente desde 1996, siendo uno de sus principales hitos la caída a principios de 1997 de uno de sus grupos financieros más emblemáticos y exitosos, Finance One.

El contexto financiero del país
Tailandia había conocido ya entre 1983 y 1985 una severa crisis financiera que incluyó el “salvataje” de 5 bancos y de 32 financieras (otras 15 quebraron). Pero esa crisis, desencadenada por la caída de una financiera, fue olvidada rápidamente cuando empezó un largo ciclo de crecimiento; durante éste el sector financiero fue liberalizado entre 1989-1993 con el objetivo de convertir a Tailandia en un gran centro financiero regional. Una de las ideas era tratar de introducir mucho más competencia, pues de los 16 bancos de entonces, los 5 más grandes eran considerados como un poderoso “cártel” informal.
A partir de 1990, Tailandia empezó a recibir montos ingentes de inversión y de préstamos extranjeros, siendo 1995 un año récord (en 1 sólo año, tanto como durante toda la década de los 80as). El total de créditos en el sistema pasó de 70 a 140 % del PBI entre 1989 y 1996, con un crecimiento exponencial, no sólo de los bancos sino también de las financieras, especializadas en préstamos más arriesgados que los de los bancos (créditos a empresas que no fueran “top-tier”, créditos a proyectos inmobiliarios, leasing automotriz y de otros bienes, créditos de consumo, préstamos garantizados por acciones). Grandes proyectos industriales y de telecomunicaciones privados fueron financiados en esa época por la banca local e internacional.
En 1995, el Banco Mundial, anunciaba que el país, considerado un sólido grado de inversión, había sido el de mayor crecimiento de la última década. The Economist proyectaba que para el año 2020, Tailandia podría ser una de las 10 mayores economías mundiales. Como todos saben, el país, que además tenía un régimen cambiario fijo, terminó con un severo problema de balanza de pagos y de excesiva inversión inmobiliaria, con un primer escándalo financiero en 1996 (Bangkok Bank of Commerce) y una bolsa en picada desde ese año. Algo que no muchos notaron entonces, era que los bancos japoneses, sobreexpuestos a la región y con problemas en casa, habían empezado a reducir sus exposiciones en Asia oriental; no se vio mucho por la aceleración de los préstamos de muchos bancos europeos y de algunos norteamericanos.
La expansión de Finance One, creada por un brillante “investment banker”
El grupo fue creado en 1980 a partir de una pequeña empresa financiera comprada por Pin Chakkaphak, heredero de familia acomodada, formado en los EE.UU. (Wharton) y en el banco Chase Manhattan. Aprovechó muy bien el contexto favorable post-crisis para empezar a comprar desde fines de los 80 agresivamente numerosas financieras y casas de bolsa, en varios casos empresas quebradas por la crisis anterior (lo importante eran sus licencias), siempre de manera apalancada, introduciéndolas en bolsa y realizando en el ínterin numerosas operaciones de venta con enormes ganancias. Se le bautizó como el “rey de las compras de empresas”, y se le vio como una suerte de Rey Midas. Una de sus técnicas consistía en obtener préstamos cada vez más grandes para comprar más empresas aprovechando el alza de las acciones de las empresas antes compradas, dándolas en garantía. Era algo fácil en un contexto de gran liquidez en el mercado.
Pin disponía de excelentes contactos con las principales familias de negocios del país, que invertían en sus negocios, y con altos funcionarios públicos, incluyendo algunos ministros que en algún momento trabajaron en empresas de su grupo.
Hacia 1995, el brazo bursátil Securities One controlaba con sus filiales entre 20 y 30 % de las operaciones de la Bolsa de Bangkok según los analistas. Finance One era más grande que muchos bancos, en 1992 ya era valuada más de 5500 millones de dólares, manejada por numerosos ejecutivos graduados con MBAs en los EE.UU., el lugar donde todo ejecutivo bancario ambicioso quería trabajar, y considerada como la financiera mejor gerenciada y más innovadora del país.
Ello incluso aún cuando ya en 1995 y 1996 muchas eran vistas con cierta desconfianza por ciertos prestamistas, y cuando la Bolsa había empezado a bajar rápidamente desde 1994 (lo que fue visto como una corrección que terminaría por revertirse). 
Se leían los balances de Finance One como conteniendo todavía numerosas ganancias de capital potenciales, pues aún con una Bolsa a la baja, seguía obteniendo ganancias vendiendo parte de sus antiguas adquisiciones que había comprado por casi nada y luego listado en bolsa. En 1995 había sido la primera empresa del país en emitir papel comercial en el extranjero, por USD 150 millones, con el apoyo de la Internacional Finance Corporation (grupo Banco Mundilal). En esos años había tratado de comprar sin éxito dos bancos medianos; su ambición: volverse en el primer grupo financiero de la sub-región. El grupo y su personal de dirección tenían una “mística conquistadora”. A pesar del hundimiento de la Bolsa en 1996, a fines del año, Finance One seguía valiendo 2600 millones de dólares.
La abrupta caída del demasiado creativo “imperio Fin-One” 
Se puede decir que Junio de 1996 fue el punto de quiebre. El terrible escándalo de la Bangkok Bank of Commerce, una quiebra fraudulenta, hizo de pronto notar las debilidades del sistema financiero tailandés, el hecho de que ya había una burbuja inmobiliaria. La caída de la bolsa se aceleró, y algunos inversionistas del grupo empezaron a retirarse, temiendo por el valor de sus activos. A fin de año y principios de 1997, el grupo tuvo que salvar a dos filiales. El espectacular aumento de la deuda externa del país, sobretodo privada y en más de un tercio de corto plazo, terminó por desencadenar operaciones especulativas contra la moneda local. Las dificultades de muchas financieras se volvieron tan obvias que las autoridades a principios de marzo 1997 anunciaron medidas de ayuda para el sector inmobiliario y así, de manera indirecta para los bancos y las financieras.
Pero ya en Febrero de 1997, con numerosos promotores inmobiliarios y deudores de préstamos garantizados por acciones incumpliendo sus préstamos, y un gran promotor inmobiliario incumpliendo en sus bonos internacionales, las autoridades tuvieron que inyectar 1500 millones de dólares en Finance One que empezaba a conocer una verdadera hemorragia de fondos (las financieras emitían certificados cortos parecidos a depósitos) y anunciar su fusión con el banco Thai Danu. Este último, al efectuar su “due diligence” vio una proporción tan elevada de préstamos incobrables, que rechazó la fusión. En Junio, las autoridades tuvieron que intervenir a Finance One y a otras 15 financieras, técnicamente quebradas. Pocas semanas después vino la devaluación, y con la agravación de la crisis, las financieras cerradas terminaron siendo 58 en Agosto 1997, de un total de 91.
En setiembre 1997, Pin salió del país y las autoridades trataron de extraditarlo sin éxito del Reino Unido, pues no había pruebas suficientes de que hubiera hecho nada ilegal, a pesar de que muchas veces sus esquemas financieros, sobre todo con empresas vinculadas, fueran muy “creativos”.
En agosto de 2012 se anunció en la prensa local que Pin había regresado al país discretamente, aprovechando la prescripción de 15 años. El siempre rechazó toda acusación de haber cometido actos ilegales aunque reconoció su “creatividad” como al límite extremo de lo permitido por la Ley.
Principales errores cometidos por el grupo
Muchos de estos errores fueron comunes a la gran mayoría de las financieras, y a algunos bancos del país:
- crecimiento acelerado con alto apalancamiento, contando excesivamente en un alza constante de la bolsa para tener ganancias extraordinarias
- demasiadas operaciones con contrapartes vinculadas al grupo
- tomar masivamente deuda en moneda extranjera para hacer préstamos en moneda local a contrapartes que no generaban ingresos en dólares
- tomar excesiva deuda a corto plazo para financiar préstamos más largos, es decir un pésimo manejo del riesgo de liquidez
- sobreexponerse al riesgo bursátil y al sector de la promoción inmobiliaria; en poco tiempo sus garantías valieron mucho menos que sus préstamos
- fácil aceptación de riesgos corporativos y empresas rechazados por los principales bancos (sin preguntarse por qué…)
- estándares crediticios terriblemente laxos con un objetivo absoluto de crecimiento acelerado y de ganancias a corto plazo; Thai Danu Bank quedó espantado por lo que encontró al respecto. 
Aparentemente, con los MBAs norteamericanos llegaron a Finance One las peores prácticas crediticias de ese país; al mismo tiempo, banqueros norteamericanos “veteranos” de la crisis latinoamericana de los 80 habían reducido su exposición en la región,  y en algunos bancos europeos, veteranos de la poco conocida crisis asiática de mediados de los 80, y algunos con experiencia de la crisis latinoamericana, se habían asegurado desde 1995 de que su exposición a las financieras tailandesas, incluyendo Finance One, fuera ínfima. Los banqueros con mucha memoria existen. Detalle divertido: Pin había dicho un día que esos jóvenes talentos locales formados en EE.UU. eran mejores que cualquier viejo banquero occidental…. 
Por supuesto, los reguladores/supervisores financieros también fallaron, como varios en la región. Aparentemente, el caso de las financieras tailandesas nunca fue difundido en países como Islandia, Irlanda y España y otros en Europa del Este. Y por lo que he podido notar, en nuestra región, tampoco.
Conclusión : éste es otro “estudio de caso” interesante  para maestrías y diplomados de finanzas y de gestión de riesgos y para los reguladores/supervisores financieros. Tal vez tengamos grupos financieros en nuestra región que estén creciendo de una manera similar.

 

 

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