¿Cuánta rentabilidad es suficiente? RORAC, RAROC y RARORAC ante un fenómeno El Niño extremo
Por: José Dávila. Profesor de la carrera de Economía y Finanzas de ESAN University.
El retorno sobre el patrimonio (ROE) es uno de los indicadores más utilizados para evaluar el desempeño financiero. Sin embargo, presenta una limitación importante: dos negocios pueden mostrar la misma rentabilidad y haber asumido niveles de riesgo completamente diferentes para obtenerla.
Esta distinción adquiere especial relevancia en el Perú ante eventos extremos como el fenómeno El Niño.. El 14 de agosto de 2026, la Comisión Multisectorial ENFEN mantuvo la Alerta de El Niño Costero y señaló que el evento podría mantenerse con una magnitud entre fuerte y extraordinaria hasta el verano de 2027. Para el periodo comprendido entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, las probabilidades estimadas alcanzan el 43 % para una magnitud fuerte y el 41 % para una extraordinaria. (ENFEN, 2026).
¿Qué ocurriría con la generación de valor de un banco, una caja municipal o una cartera de créditos si ese escenario se materializara?
La respuesta exige mirar más allá de la utilidad y preguntarse cuánto riesgo se asumió y cuánto capital fue necesario comprometer para obtenerla.
De la rentabilidad a la rentabilidad ajustada por riesgo
En las instituciones financieras, el capital constituye una protección frente a pérdidas inesperadas. Cuanto mayor sea el riesgo de una actividad, mayor debería ser el capital que la respalde.
Esta es la lógica de los modelos de capital económico. El Comité de Basilea define el capital económico como un conjunto de metodologías que permiten evaluar consistentemente los riesgos y atribuir capital para cubrir los efectos económicos derivados de asumirlos (Basel Committee on Banking Supervision, 2009).
A partir de esta lógica aparecen indicadores como RORAC, RAROC y RARORAC.
Existe una precisión necesaria. La terminología no es completamente uniforme entre bancos, consultoras y literatura especializada. De hecho, muchas instituciones utilizan RAROC como denominación general para sistemas que ajustan simultáneamente rentabilidad y capital por riesgo. Para efectos explicativos, podemos distinguirlos de la siguiente manera:
RORAC (Return on Risk-Adjusted Capital) relaciona el resultado obtenido con el capital económico requerido para asumir los riesgos del negocio:
RORAC = Resultado / Capital ajustado por riesgo
RAROC (Risk-Adjusted Return on Capital) introduce el riesgo en el resultado, descontando, entre otros elementos, las pérdidas esperadas:
RAROC = Resultado ajustado por riesgo / Capital
Finalmente, RARORAC (Risk-Adjusted Return on Risk-Adjusted Capital) realiza conceptualmente ambos ajustes:
RARORAC = Resultado ajustado por riesgo / Capital ajustado por riesgo
Más importante que la etiqueta utilizada es que la institución identifique claramente qué riesgos está descontando del resultado y cuánto capital está asignando para absorber las pérdidas inesperadas.
¿Cómo puede El Niño afectar la creación de valor?
El fenómeno El Niño constituye un buen ejemplode un riesgo que puede transmitirse simultáneamente por diferentes canales.
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) advierte que los riesgos climáticos pueden incrementar el riesgo de crédito, liquidez, mercado y operacional, y que la magnitud de sus efectos depende, entre otros factores, de la ubicación geográfica, la actividad económica y los mecanismos de mitigación existentes (SBS, 2023a).
Pensemos, por ejemplo, en una institución con una presencia importante en la costa norte. Un evento extremo puede reducir la producción agrícola, interrumpir vías, afectar inventarios, disminuir las ventas de pequeños negocios y deteriorar activos. Todos estos efectos terminan afectando la capacidad de pago de empresas y hogares.
Para una cartera crediticia, el primer efecto sería un incremento de la pérdida esperada:
Pérdida esperada = PD × LGD × EAD
donde PD representa la probabilidad de incumplimiento; LGD, la pérdida dado el incumplimiento; y EAD, la exposición existente al momento del incumplimiento.
Si los flujos de caja de los prestatarios se deterioran, aumenta la PD. Si una inundación también reduce el valor de terrenos, maquinaria, viviendas u otros activos entregados como garantía, puede incrementarse la LGD.
Pero el efecto no termina allí.
Cuando mil créditos no significan mil riesgos diferentes
Una de las consecuencias más importantes de un evento climático extremo es el aumento de la correlación entre las pérdidas.
Una institución puede tener miles de clientes y considerar que posee una cartera diversificada. Sin embargo, si muchos de ellos se encuentran en la misma región, utilizan las mismas carreteras, dependen de una actividad económica común o están vinculados a una misma cadena productiva, sus incumplimientos dejan de ser independientes.
Un agricultor, un transportista, un hotel y un pequeño comerciante pertenecen a actividades distintas. No obstante, un mismo evento climático puede perjudicar simultáneamente sus ingresos.
Por ello, la diversificación no debería medirse únicamente por número de clientes o sectores económicos. También debería contemplar concentraciones geográficas, climáticas y de cadenas de suministro.
Este aspecto no es solamente teórico. La SBS ha realizado ejercicios específicos para estimar el efecto de potenciales eventos de El Niño sobre la probabilidad de incumplimiento de los deudores del sistema financiero peruano (SBS, 2023b).
El impacto sobre RORAC y RARORAC
Consideremos un ejemplo simplificado.
Una cartera genera inicialmente S/ 12 millones antes de pérdidas crediticias esperadas. Estas pérdidas ascienden a S/ 2 millones y, debido al riesgo de la cartera, la institución le asigna S/ 25 millones de capital económico.
Su resultado ajustado por riesgo sería:
S/ 12 millones − S/ 2 millones = S/ 10 millones
y su RARORAC:
RARORAC = 10 / 25 = 40 %
Imaginemos ahora que se materializa un Fenómeno El Niño extremo.
Las reprogramaciones, menores ingresos y mayores costos reducen el resultado antes de pérdidas a S/ 10 millones. Al mismo tiempo, el deterioro de la capacidad de pago eleva la pérdida esperada hasta S/ 6 millones.
Además, la mayor incertidumbre y correlación de las pérdidas hacen necesario elevar el capital económico de S/ 25 millones a S/ 35 millones.
El nuevo resultado ajustado por riesgo sería:
S/ 10 millones − S/ 6 millones = S/ 4 millones
Mientras que:
RARORAC = 4 / 35 = 11.4 %
La institución continúa obteniendo una utilidad positiva. Sin embargo, su rentabilidad ajustada por riesgo ha descendido de 40 % a 11.4 %.
¿Continúa creando valor?
No necesariamente.
La tasa mínima requerida marca la diferencia
Para responder a esa pregunta es necesario introducir un elemento adicional: la tasa mínima de rentabilidad exigida al capital, también denominada hurdle rate.
Supongamos que la institución exige como mínimo un retorno de 15 % sobre el capital económico asignado a sus operaciones.
Antes del evento, un RARORAC de 40 % supera ampliamente ese requerimiento. Bajo el escenario extremo, el 11.4 % ya no lo hace.
La misma idea puede expresarse utilizando un concepto similar al beneficio económico:
Valor económico ajustado por riesgo = Resultado ajustado por riesgo − costo del capital económico
En nuestro ejemplo:
S/ 4 millones − (S/ 35 millones × 15 %) = −S/ 1.25 millones
La cartera presenta S/ 4 millones de resultado positivo, pero destruye S/ 1.25 millones de valor económico.
Aquí aparece una diferencia fundamental entre rentabilidad contable y creación de valor.
“Una actividad puede generar utilidades y, al mismo tiempo, destruir valor si la rentabilidad obtenida no compensa adecuadamente el riesgo y el capital comprometido.”
Del indicador histórico al stress testing
La utilidad más interesante del RAROC o RARORAC no consiste únicamente en calcularlo con información pasada.
Su verdadero potencial gerencial aparece cuando se utiliza de manera prospectiva.
Una institución podría estimar, por ejemplo:
RARORAC actual → escenario base → Niño moderado → Niño fuerte → Niño extraordinario
Cada escenario modificaría variables como la probabilidad de incumplimiento, recuperación de garantías, reprogramaciones, costos operativos, ingresos financieros, requerimientos de liquidez y capital económico.
Los ejercicios de estrés permiten precisamente analizar qué ocurriría con la solvencia y capacidad de absorción de pérdidas ante escenarios macroeconómicos adversos. La SBS los utiliza como parte de su evaluación de la estabilidad del sistema financiero peruano, mientras que el Comité de Basilea reconoce el stress testing como complemento de los marcos de capital y gestión de riesgos (Basel Committee on Banking Supervision, 2009; SBS, 2023b).
Para un comité de riesgos o un directorio, la pregunta relevante ya no sería únicamente:
“¿Cuánto está rentando esta cartera?”
sino:
“¿Cuánto rentaría esta cartera después de reconocer las pérdidas y el capital que necesitaríamos si se materializara un escenario extremo?
Una nueva dimensión de la gestión del valor
El fenómeno El Niño ilustra por qué las empresas —y especialmente las instituciones financieras— necesitan avanzar desde indicadores tradicionales de rentabilidad hacia métricas que incorporen explícitamente el riesgo.
El ROE seguirá siendo relevante. Pero no permite, por sí solo, determinar si una unidad de negocio está compensando adecuadamente los riesgos asumidos.
RORAC, RAROC y RARORAC ayudan a introducir esa dimensión. Más aún, cuando se combinan con capital económico y pruebas de estrés, permiten identificar negocios que aparentan ser altamente rentables en condiciones normales, pero que pueden dejar de crear valor cuando las condiciones cambian.
En un país expuesto periódicamente a eventos climáticos severos, esta distinción es particularmente importante.
El desafío para la gestión financiera no consiste únicamente en preguntarse cuánto gana una empresa, sino cuánto gana después de considerar el riesgo que asumió para conseguirlo y el capital que debe mantener para sobrevivir si ese riesgo se materializa.
Referencias
Basel Committee on Banking Supervision. (2009). Range of practices and issues in economic capital frameworks. Bank for International Settlements. https://www.bis.org/publ/bcbs152.pdf
Comisión Multisectorial ENFEN. (2026). Comunicado Oficial ENFEN N.° 14-2026: Estado del sistema de alerta: Alerta de El Niño Costero. Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño”.
Kang, W.-Y. (2022). Internal capital budgeting and allocation in financial firms. In C.-F. Lee & A. C. Lee (Eds.), Encyclopedia of Finance (pp. 2117–2137). Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-030-91231-4_92
Rayo, S. (2016, July 14). El modelo de Pricing para la gestión del RAROC en las entidades bancarias. Conexión ESAN. https://www.esan.edu.pe/conexion-esan/el-modelo-de-pricing-para-la-gestion-del-raroc-en-las-entidades-bancarias
Superintendencia de Banca, Seguros y AFP. (2022). Sistema financiero: una primera evaluación del impacto del cambio climático. SBS. https://www.sbs.gob.pe/boletin/detalleboletin/idbulletin/1233
Superintendencia de Banca, Seguros y AFP. (2023). Sistema financiero: impacto de choques climatológicos adversos en el riesgo de crédito. SBS. https://www.sbs.gob.pe/boletin/detalleboletin/idbulletin/2275

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