Economía circular: el modelo que redefine la sostenibilidad empresarial
Por: Dr. Enrique Louffat. Profesor Principal de ESAN Graduate School of Business
En el año 1966, el término “economía circular” fue citado por el economista Kenneth Boulding en su ensayo titulado The Economics of the Coming Spaceship Earth, donde propuso que la Tierra era como una nave espacial con recursos limitados, por lo que debía pasarse de un modelo lineal a uno circular. En 1990, fueron los británicos David Pearce y Kerry Turner quienes emplearon el término “economía circular” en su obra Economics of Natural Resources and the Environment. Posteriormente, en el año 2010, gracias a la Fundación Ellen MacArthur, el concepto se popularizó a nivel mundial, focalizando su uso en temas de sostenibilidad e innovación empresarial.
La economía circular es una respuesta a las amenazas ambientales, económicas y sociales que el mundo viene sufriendo y que pueden poner en jaque la sustentabilidad y la existencia misma de la humanidad. Entre sus manifestaciones se observan la escasez y disminución de recursos naturales, la degradación del medio ambiente, la reducción de la biodiversidad, el cambio climático y las desigualdades sociales. Sin embargo, debe anotarse que existen obstáculos que podrían impedir su aplicación eficiente, como la cultura de consumismo por parte de los consumidores; normativas y legislación que pueden desincentivar proyectos circulares; poca integración entre los stakeholders de la cadena de valor; y la falta de fondos económicos necesarios para apoyar estos proyectos.
Como respuesta al modelo tradicional lineal de consumo, basado en producir, usar y desechar recursos naturales que no son inagotables, surge la economía circular, cuyo modelo busca aprovechar al máximo los recursos, evitando el desperdicio y promoviendo un desarrollo sostenible con respeto al medio ambiente. Se fundamenta en la aplicación de las conocidas “R”: reducir, reutilizar, reparar, reacondicionar, remanufacturar, recuperar y reciclar, buscando mantener el valor de los productos, materiales y recursos en la economía el mayor tiempo posible, de modo que, sin dejar de lado el beneficio económico, sí se pueda compatibilizar con el beneficio social y medioambiental.
De manera general, su aplicación se extiende a diversos sectores económico-industriales. Por ejemplo, en el sector textil existen empresas que reutilizan materiales o promueven ropa de segunda mano; en el sector electrónico, empresas que tienen programas de recompra y reacondicionamiento de celulares y laptops; en el sector de alimentación, restaurantes que reducen el desperdicio de alimentos; y en el sector de bebidas, el uso de envases reutilizables en lugar de los descartables.
Algunos ejemplos de empresas que han adoptado prácticas de circularidad incluyen a IKEA (Suecia), que tiene políticas de recompra y reventa de los muebles que comercializa; Patagonia (EE. UU.), que ofrece la reparación de prendas y el reciclaje de textiles; y, en el Perú, plataformas como Recicla.pe, que conectan hogares y empresas con recicladores formales para recolectar plásticos, papel y metales.
Algunos principios clave de la economía circular son los siguientes:
- Proteger el capital natural.
- Optimizar y racionalizar el uso de los recursos.
- Utilizar los productos para satisfacer necesidades adicionales a aquellas para las cuales fueron creados.
- Reutilizar y reciclar materiales que se convierten en residuos.
- Reparar productos malogrados antes de iniciar un nuevo ciclo de producción lineal.
- Emplear energías renovables en la producción de bienes y servicios.
- Valorar la ecología, el ecosistema y la ecoconcepción en general, promoviendo la protección del medio ambiente como un aspecto estratégico central de cualquier actividad empresarial.
Las principales ventajas que ofrece la economía circular son:
- Reducción de costos como consecuencia de una mayor eficiencia.
- Protección del medio ambiente, contribuyendo con la sostenibilidad del planeta.
- Mayor rentabilidad al emplear con racionalidad los recursos humanos, materiales y financieros.
- Generación de mayor responsabilidad social, al promover la protección de la vida y de las sociedades de manera sustentable.
- Promoción de la innovación y la creatividad para desarrollar nuevos usos de productos y servicios.
Consolidación de la reputación empresarial.
El tema de la economía circular es de gran relevancia para diversos actores: para las empresas, al permitirles adoptar modelos de negocio sostenibles; para los gobiernos, al facilitar la generación de políticas, legislación y normas que incentiven prácticas medioambientales; para los consumidores, al promover cambios en sus hábitos y una mayor conciencia en la elección de productos y servicios sostenibles; y para las ONG, al impulsar campañas de sensibilización en la población.
Es importante promover la economía circular mediante acciones en los ámbitos educativo, empresarial, social y gubernamental, entre las cuales pueden considerarse:
- Incorporar cursos en colegios, institutos y universidades.
- Realizar campañas en medios de comunicación y redes sociales.
- Organizar eventos como ferias, foros y conferencias.
- Aplicar beneficios tributarios para empresas que implementen estas prácticas.
- Otorgar certificaciones a empresas que cumplan con estándares ambientales.
- Establecer puntos de reciclaje en ciudades, empresas e instituciones.
- Promover la compra de productos reutilizables.
- Fomentar investigaciones científicas y aplicadas.
- Impulsar una legislación sólida sobre protección ambiental.

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