El móvil mantiene su imagen mesiánica a pesar de las críticas

La idea de que los teléfonos inteligentes pueden contribuir a un futuro mejor es una poderosa herramienta de marketing que se sigue usando en un sector que pierde impulso, cuyas ventas cayeron en el último trimestre del 2017, dicen los expertos.

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Por: Agencia AFP

Con un fervor "casi religioso", la industria del móvil reunida esta semana en su gran congreso anual en Barcelona alardea de su impacto positivo en el mundo aunque empiezan a reflexionar tímidamente sobre la faceta oscura de las nuevas tecnologías.

La idea de que los teléfonos inteligentes pueden contribuir a un futuro mejor es una poderosa herramienta de marketing que se sigue usando en un sector que pierde impulso, cuyas ventas cayeron en el último trimestre del 2017, dicen los expertos.

"Trabajar hábilmente esta vertiente casi religiosa les permite continuar cultivando el mercado a pesar de unas innovaciones poco impresionantes" recientemente, señala Moulond Dey, director de innovación en la consultoría SAS.

Espíritu mesiánico
Tanto es así que un moderador en el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona exclama: "Tenemos 18 minutos para cambiar el mundo, así que vamos a ello" antes de empezar un debate.

En el recinto, unas pantallas gigantes muestran el lema del 2018, "Crear un futuro mejor", junto a música dramática con otros eslóganes grandilocuentes.

"O estamos dormidos o conectados", "Adoptar la transformación digital: cambiar o morir" rezan algunos de estos mensajes con tintes de mesianismo, término definido como la "confianza inmotivada o desmedida en un agente bienhechor que se espera".

Los productos Samsung "revolucionan la manera como vives con un dispositivo móvil en el centro de tu vida conectada", decía entusiasmado uno de los dirigentes del gigante coreano, Eui-Suk Chung, en la presentación de un nuevo modelo.

Están "transformando radicalmente nuestras vidas y son solamente la punta del iceberg".

El evento está concebido como un gran espectáculo, con los oradores deambulando sobre un fondo negro con ropa casual y recibiendo ovaciones del público, un clásico del sector inspirado en las famosas "keynotes" del fundador de Apple Steve Jobs.

En estas "keynotes", comparadas a veces con misas religiosas, Dey ve un ejemplo de "marketing emocional, apelando a los sentimientos más profundos para desarrollar un sentimiento de apego a la marca".

"Que los vendedores de telefonía invoquen la religión no es sorprendente, porque la religión es lo que une a la gente a través del tiempo y el espacio", señala Jean-Michel Besnier, filósofo emérito en la universidad de Sorbona.

El sector del móvil hace tiempo que ha utilizado "evangelistas tecnológicos" para construir un apoyo a determinada marca.

"El objetivo de mi trabajo era proteger y preservar el culto de Macintosh por cualquier medio", escribe en su perfil de Linkedin uno de estos pioneros, Guy Kawasaki, antiguo empleado de Apple.

Pero Besnier cree que va más allá del marketing.

"Creen en lo que dicen", afirma. "Hay en este entorno una cultura de la comunidad con características religiosas: empatía hacia quienes forman parte, el sentimiento de tener una misión".

Marketing
El MWC de Barcelona está lleno de ejemplos de cómo los teléfonos pueden ayudar a sus usuarios a cuidar a sus ancianos o a perder peso.

Pero, aunque tímidamente, la industria empieza a escuchar la avalancha de críticas recibida en los últimos meses: propagación de noticias falsas, adicción infantil a las pantallas, uso de datos privados o promoción de la inteligencia artificial sin reflexión previa.

Por primera vez este año, una conferencia del MWC indagaba en la ética de la inteligencia artificial (IA).

"Es sin duda sorprendente para vosotros escuchar una filósofa en este evento, pero es precisamente porque desarrollamos nuevas tecnologías que necesitamos un debate considerable", declaró Paula Boddington, investigadora en la universidad de Oxford.

"Tenemos que asegurar que la IA no nos exima de responsabilidad, asegurar que es una oportunidad, no una amenaza", explicó.

"Creemos firmemente que el móvil es el mecanismo que resolverá desafíos mundiales" pero este año "queríamos pensar un poco más en el impacto que tiene sobre la vida de la gente", reconocía Michael o'Hara, director de marketing de la asociación mundial de operadores móviles GSMA que organiza el congreso.