Módulos Temas Día

RGPD, una poderosa herramienta para los defensores de la protección de datos

Desde hace años, los internautas dejan que grandes plataformas digitales colecten datos sobre ellos -compras, localización, páginas consultadas, fotos, mensajes, contactos- a cambio de un acceso gratuito a sus servicios.

ciberataques

FOTO 1 | El ataque WannaCry dio su primer golpe a mediados de mayo, "secuestrando" a computadoras alrededor del mundo. Los cibercriminales pedían un rescate en bitcoins para liberar o desbloquear los sistemas afectados, entre los que se contaban a hospitales, plantas de energía y operadoras telefónicas. El malicioso software WannaCry, que aprovechaba una vulnerabilidad en los sistemas Windows no actualizados, se extendió a más de 200,000 computadoras en 150 países. El ataque terminó unos días después con la ayuda del hacker británico Marcus Hutchins, quien encontró un switch para aniquilar el software. Sin embargo, unos meses después Hutchins fue detenido por la FBI por crear el malware Kronos. (Foto: Getty)

 (Foto: Getty)

Getty

Por Laurent Barthelemy

El nuevo Reglamento General sobre la Protección de Datos Personales (RGPD) consolidará en Europa la lucha de las asociaciones que defienden desde hace años la "frugalidad digital", o el arte de no dejar sus datos regados por toda la web.

Desde hace años, los internautas dejan que grandes plataformas digitales colecten datos sobre ellos -compras, localización, páginas consultadas, fotos, mensajes, contactos- a cambio de un acceso gratuito a sus servicios.

Asociaciones de defensa intentan explicar porqué es peligroso que estas plataformas tengan un acceso tan detallado sobre nuestras actividades. El nuevo reglamento europeo les ayudará en esta labor.

Aunque no otorga realmente muchos más derechos a los internautas, este nuevo reglamento "ejercerá una presión sobre las empresas para que respeten esos derechos", resume Sylvain Steer, académico y miembro del Centro de Estudios sobre la Ciudadanía, la Información y las Libertades (CECIL).

La nueva normativa europea prevé multas potencialmente colosales para las empresas que violen los derechos de los usuarios, es decir hasta 20 millones de euros o hasta 4% de su volumen de negocios (se aplica el más alto).

Las oenegés podrán también organizar acciones en grupo que reúnan a miles de usuarios para atacar ante la justicia a las empresas infractoras.

"Cuando se presenta una denuncia con miles y miles de nombres, la autoridad de control no puede ponerla debajo de las demás", como puede ocurrir con una demanda individual, explica Arthur Messaud, jurista de la oenegé Quadrature du Net.

Esta asociación no piensa perder un minuto tras la entrada en vigor el 25 de mayo del nuevo reglamento europeo. Ese mismo día tiene previsto presentar ante el CNIL, el organismo competente en Francia, una demanda de grupo contra las "GAFAM" (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft).

"La autorización que piden las GAFAM" para obtener datos "no es libre, como lo exige el RGPD, ya que no se puede acceder a sus servicios si no se la dan", señala Arthur Messaud.

Quadrature du Net recomienda usar plataformas alternativas, como Mastodon, una red social libre comparable a Twitter, o Diaspora, similar a Facebook.

Según Sylvain Steer, hay entre los usuarios de internet una "toma de consciencia progresiva" del peligro que supone dar sus datos personales a las GAFAM para poder utilizar sus servicios.

Nuevos amigos

"Tuve un caso de una persona furiosa al ver que Facebook le proponía publicidad sobre el tratamiento para la escoliosis, aunque nunca había mencionado" esta enfermedad en internet, sino que probablemente solo había consultado páginas especializadas, explica.

"Hay personas que se preocupan también al ver que Facebook le propone nuevos amigos, que son en realidad personas que estuvieron en el mismo lugar, en el mismo momento", agrega.

El CECIL creó una serie de fichas de información para que los internautas puedan aprovechar todas las ventajas de internet, sin dejar en la red demasiados datos personales.

RecomendÓ también el uso de plataformas alternativas que no buscan conservar los datos personales de sus usuarios: navegadores como Firefox, motores de búsqueda como Qwant o Duck Duck Go (que no conservan las búsquedas), y servios de correo electrónico cifrado como ProtonMail.

"La gente dice que nadie utiliza Diaspora o Mastodon, pero bueno, si nadie comienza...", lamenta Hélène Testud, miembro de CECIL.

Pero "nadie es perfecto", admite. Esta militante del Partido Pirata confiesa que ella misma tiene aún una cuenta Gmail y Facebook.

"Pero no cuento mi vida, es solo por motivos profesionales", asegura.

Leer comentarios ( )

Ir a portada