El última informe global de denominado "¿Por qué son tan importantes los datos?" señala que más del 90 % de los datos del planeta se crearon solo en los últimos dos años, y ahora se está duplicando la velocidad con que se producen estos datos cada dos años.

"El uso revolucionario de los datos por parte de las personas está provocando cambios y progresos extraordinarios alrededor del mundo. Sus esfuerzos relacionados con los datos fortalecen a otras personas y comunidades, y ayudan a las empresas a usar recursos con más eficacia", explicó Victoria Espinel, presidente y directora ejecutiva de BSA.

El informe de BSA destaca la manera en que la emergente economía impulsada por los datos afecta a varios sectores, como la producción, el transporte, la energía, la agricultura, la educación y la salud. Durante este proceso, según Espinel, se esperan sumar $15 billones al PIB mundial para el año 2030, lo que representa un impulso significativo para la economía mundial.

Espinel comentó sobre la oportunidad que los legisladores y reguladores tienen para establecer reglas claras que promuevan la libre circulación de datos a través de fronteras e inviertan en el personal de tecnologías de la información (TI), ya que es necesario con el fin de abrir mercados y permitir la innovación de las empresas.

Según el informe "¿Por qué son tan importantes los datos?", la evolución de los datos y software permiten hacer predicciones más tempranas de crisis climáticas, eso mediante el análisis de datos y sensores marinos que monitorizan olas, corrientes y otros aspectos.

En Estocolmo (Suecia) se instalaron 1,600 sistemas de GPS en taxis para recolectar datos del flujo del tráfico. Después, se usó software para analizar estos datos e informarle al departamento de planificación urbana con el fin de disminuir la congestión.

El resultado fue que el tráfico disminuyó un 20%, se tarda la mitad en llegar al destino y las emisiones vehiculares se redujeron un 10%.

Mientras que ciudades como Barcelona sacó provecho de los datos para construir una ciudad más inteligente. Los datos brindaron a funcionarios municipales la capacidad de examinar los patrones de tráfico, ver dónde poner más estaciones de bicicletas públicas e identificar en dónde se necesitan más cajeros electrónicos.