Diario Financiero de Chile Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE)
El escenario político y económico en Latinoamérica es incierto. Hay países que atraviesan crudas crisis de diversas índoles, y otros que cuentan con estabilidad y confían en que están preparados para navegar las turbulencias que aparezcan.

Ante este heterogéneo panorama, Moisés Naím, ministro de Industria y Comercio de Venezuela a comienzos de los años '90, ex director del Banco Central de Venezuela, y ex director ejecutivo del Banco Mundial, conversó con DF sobre su perspectiva de lo que le espera a la región para este año.

Calificándose como un "optimista", prevé que los gobiernos autoritarios y opresivos comenzarán a extinguirse –tema principal de su nuevo libro "El fin de poder"–, y destaca el caso de Venezuela, país en el que las recientes protestas y violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas gubernamentales sacaron "el maquillaje" de democracia, y que ahora el mundo puede ver la situación real del país. Sin embargo, pronostica que aún vendrá una "represión brutal" por parte del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

-¿Qué cree que va a pasar con el escenario político venezolano en las próximas semanas?
-Se van a agudizar las protestas, van a seguir, pero la represión va a ser muy brutal. El gobierno va a utilizar todos los recursos más brutales que dispone para aplastar a quienes están en la calle protestando, ya sean jóvenes, estudiantes o mujeres. Hemos visto a un gobierno que no tiene ningún empacho en utilizar sus recursos. Las fuerzas armadas, las fuerzas paramilitares, el sistema judicial, todo eso es control para retener al poder y reprimir cualquier disidente.

-¿Cree que las protestas lograrán algo concreto?
-No es posible saberlo. Lo que sí lograron fue quitarle el maquillaje de democracia al gobierno venezolano. Ya sabemos que una democracia no se comporta como se está comportando el gobierno de Venezuela.

-En Latinoamérica tenemos países en conflicto y países que enfrentarán próximamente procesos eleccionarios. ¿Cómo prevé el futuro cercano?
-Es una región dividida donde hay países con mejor desempeño económico que serán más capaces de navegar un ambiente económico mundial menos benevolente al que hemos vivido la última década, como México, Colombia, Perú y Chile. También, hay países que están en franca crisis económica y política, como Venezuela y Argentina, y hay países que van estar muy afectados por una declinación importante de su actuar económico, como por ejemplo Brasil.

-¿Cuál cree que será el desenlace en los países en conflicto?
-Argentina creo que va a ir hacia una agudización de su problema económico, y va a tener elecciones, va a haber un cambio. En Venezuela la situación es más caótica e incierta de pronosticar debido a la complejidad de lo que está pasando, es muy difícil de dilucidar.

-¿Qué ve como el factor más preocupante en América Latina? ¿Es pesimista u optimista respecto de lo que viene para la región?
-Yo soy optimista. Estoy escribiendo un libro que se llama "El fin del poder", que habla de los gobiernos que utilizan tácticas autoritarias y que hacen trampas constitucionales para quedarse en el poder, los autoritarios del mundo. Claro que existen, pero están teniendo muchas más dificultades para quedarse en el poder. Lo estamos viendo en Ucrania, Tailandia y Venezuela. Soy optimista porque en el mundo hay una tendencia que muestra que la concentración de poder por mucho tiempo es más difícil de mantener. Todavía existen y seguirán existiendo, pero el poder se ha vuelto más fácil de obtener, más difícil de usar, y más fácil de perder, y ésta es la tesis del libro.

-¿Está pasando la cuenta el mal manejo macroeconómico? ¿Cuánto pesa este mal manejo?
-Lo que hemos visto es que el mal manejo macroeconómico agudiza los abusos políticos. Cuando una economía o un gobierno enfrentan una grave crisis económica, el patrón común es que el gobierno aplique medidas que socavan la democracia, y eso agudiza la crisis económica. Paños calientes, medidas populistas, controles, todo tipo de intentos para evadir la crisis y atacar los síntomas, pero no son capaces de atacar las raíces estructurales de los problemas económicos y se agudiza el conflicto social y el conflicto político.

-A Argentina se le está acusando de haber manipulado las cifras de crecimiento económico de 2013, al igual como lo hizo con los datos de inflación. ¿Cree que esto pudo haber ocurrido?
-No lo sé, no tengo evidencia acerca la de manipulación de las cifras de crecimiento. Sin embargo, hay evidencia en manipulación de los números de inflación por parte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y un gobierno que no ha tenido problemas en manipular los números de inflación no veo por qué va tener mucho más cuidado en trampear otras cifras.

-¿Cómo ve el escenario en Brasil y el proceso eleccionario que enfrentará Dilma Rousseff?
-El escenario económico es muy complicado y cada vez será más complicado. Brasil está semana oficialmente cayó técnicamente en recesión, según muestran los datos. El año pasado tuvo la fuga de capitales más importante de la década y en general hay un ambiente económico muy pesimista, especialmente en Brasil y en general en todos los mercados emergentes. Respecto a las elecciones, la situación va a ser más difícil, pero en estos momentos todo parece indicar que la presidenta Dilma Rousseff va a ser electa, pero todo eso puede cambiar también.