| El magnate , implicado en el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil, pasará el martes a prisión domiciliaria, a tiempo para la Navidad, según un reporte de AFP.

Después de pasar dos años y medio en una cárcel de Curitiba (sur), el exempresario, de 49 años, cumplirá el resto de su sentencia de 10 años por corrupción y lavado de dinero en una lujosa mansión de Sao Paulo. Un confort oscurecido por tensiones familiares.

Según la prensa brasileña, Odebrecht viajará a Sao Paulo con escolta policial en su jet privado. Una vez en la megalópolis, se reencontrará con su esposa Isabela y sus tres hijas en una lujosa mansión del barrio Morumbi.

Un portavoz del caso Lava Jato confirmó que pasará los próximos dos años y medio recluido en su casa y con tobillera electrónica.