
A partir de mayo de 2026, una ciudad de Estados Unidos empezará a aplicar nuevos requisitos para ciertos beneficiarios de SNAP, y ese ajuste podría golpear de lleno a miles de residentes que dependen de estos beneficios para asegurar la comida del mes. En los últimos días estuve revisando información oficial y reportes de autoridades locales, y encontré un cambio que vale la pena explicar con calma, especialmente para la comunidad latina que vive y trabaja allí. Lo que quizá muchos no tienen tan claro es que estas ayudas no son estáticas: cambian cuando se modifican las reglas federales o cuando los estados y las ciudades ajustan sus propias políticas. Uno de los programas clave en todo esto es el Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP), conocido por los “cupones” o “estampillas de comida” que llegan a la tarjeta EBT. En Estados Unidos, millones de familias hispanas dependen cada mes de esa tarjeta para llenar la despensa, comprar lo básico en el supermercado y estirar el presupuesto entre la renta, la gasolina y las demás cuentas.

WASHINGTON D. C. APLICARÁ NUEVOS REQUISITOS DESDE MAYO
La ciudad que implementará estos cambios es Washington, D. C., donde vive una comunidad diversa de inmigrantes, incluyendo muchos latinos que trabajan en construcción, limpieza, restaurantes, delivery y otros servicios esenciales. Según informó el District of Columbia Department of Human Services (DHS), las nuevas reglas comenzarán a aplicarse el 1 de mayo de 2026.
Las autoridades estiman que alrededor de 17,000 residentes podrían verse impactados por estas medidas. La razón principal es que algunas personas deberán cumplir requisitos de trabajo para poder seguir recibiendo el apoyo alimentario del programa.
Los casos no se cortarán de un día para otro: serán revisados durante el proceso de recertificación del beneficio, que se realizará de forma gradual después de mayo, por lo que es importante que quienes reciben SNAP en D. C. estén atentos a sus cartas, notificaciones y citas con el DHS.
¿QUIÉNES DEBERÁN CUMPLIR LOS NUEVOS REQUISITOS DE SNAP?
Las nuevas reglas están dirigidas a un grupo específico dentro del programa: los llamados ABAWD, es decir, “Adultos sanos sin dependientes” (Able-Bodied Adults Without Dependents).
En términos simples, se considera ABAWD a una persona que cumple con estas condiciones:
| Requisito | Descripción |
|---|---|
| Edad | Entre 18 y 64 años |
| Dependientes | No tiene hijos menores a su cargo |
| Salud | No presenta discapacidad o condición médica que limite el trabajo |
Para continuar recibiendo los beneficios del Supplemental Nutrition Assistance Program, estas personas deberán demostrar que participan en actividades laborales al menos 80 horas al mes.
Entre las actividades que pueden cumplir con este requisito se encuentran:
- empleo de tiempo parcial o completo
- programas de capacitación laboral
- educación técnica
- voluntariado aprobado por el programa SNAP
En la práctica, esto significa que muchos adultos que hoy reciben SNAP sin tener hijos a su cargo deberán comprobar que están trabajando, estudiando en un programa aprobado o participando en alguna actividad laboral reconocida por el DHS para no perder su ayuda de alimentos.
HABRÁ UN PERIODO DE GRACIA DE TRES MESES
Algo importante que quiero aclarar, sobre todo para quienes ya están preocupados por su tarjeta EBT, es que el cambio no será inmediato para todos. Las autoridades del Distrito anunciaron un periodo de gracia de tres meses.
Esto significa que:
| Periodo | Situación del beneficio |
|---|---|
| Mayo – julio de 2026 | Los beneficiarios seguirán recibiendo SNAP aunque aún no cumplan el requisito laboral |
| Después de julio de 2026 | Podrían perder el beneficio si no cumplen con las condiciones o no califican para una excepción |
Algunas estimaciones señalan que entre 8,500 y 12,900 personas podrían perder el acceso al programa debido a estas nuevas reglas. Para muchos hogares, especialmente aquellos donde el SNAP se combina con trabajos de salario mínimo, horas extras y “chambas” informales, perder el beneficio puede significar tener que recortar comidas, bajar la calidad de los alimentos o recurrir con más frecuencia a bancos de comida y organizaciones comunitarias.
LA LEY FEDERAL QUE IMPULSA ESTOS CAMBIOS
El origen de esta medida está en la ley federal HR-1, firmada en julio de 2025 por el presidente Donald Trump. Esta legislación introdujo cambios importantes en varios programas de asistencia social en Estados Unidos, incluidos SNAP y Medicaid, lo que encendió el debate en muchos estados y ciudades donde hay alta presencia de comunidades afroamericanas, latinas y otros grupos de bajos ingresos.
Entre las modificaciones más relevantes se encuentran:
- mayores requisitos laborales para algunos beneficiarios
- reducción del gasto federal en programas de asistencia
- eliminación de ciertas exenciones que protegían a algunos grupos
En el caso de Washington, D. C., uno de los cambios más significativos es la eliminación de una exención vigente desde 1999, que permitía evitar requisitos laborales en zonas con tasas de desempleo elevadas.
Con la nueva ley, esa flexibilidad se reduce y el Distrito debe aplicar las normas federales más estrictas para los adultos considerados “sanos y sin dependientes”, incluso si viven en barrios donde conseguir empleo estable, con horas suficientes y horarios compatibles con el transporte público, no siempre es tan sencillo como parece sobre el papel.
LOS GRUPOS QUE PODRÍAN ENFRENTAR MÁS DIFICULTADES
Organizaciones comunitarias y especialistas en políticas públicas advierten que el impacto podría sentirse con más fuerza en ciertos sectores vulnerables, muchos de los cuales incluyen a personas de la comunidad latina que llevan años viviendo en la capital o en el área metropolitana.
Entre los grupos que podrían tener mayores dificultades para cumplir los nuevos requisitos se encuentran:
- adultos entre 60 y 64 años
- personas sin vivienda
- veteranos
- jóvenes que salieron recientemente del sistema de foster care
- cuidadores de adolescentes entre 14 y 17 años
En el caso de los latinos, esto puede incluir a personas que hacen trabajos por horas, con turnos variables en restaurantes, hoteles, limpieza o construcción, que no siempre reciben comprobantes formales o que dependen de varias “gig jobs” para completar las 80 horas al mes, lo que complica demostrar el cumplimiento de los requisitos ante el DHS.
La abogada especializada en beneficios públicos Nicole Dooley explicó que el programa sigue siendo fundamental para muchas familias: “SNAP es una línea de vida para los residentes de D. C. y es esencial para cubrir necesidades básicas”.
Por ahora, el District of Columbia Department of Human Services asegura que su objetivo será ayudar a los beneficiarios a cumplir los nuevos requisitos, ofreciendo orientación y acceso a programas laborales y de capacitación para que las personas puedan mantener su ayuda alimentaria.
Para la comunidad hispana, el mensaje clave es estar informados: revisar cualquier carta o notificación que llegue por correo, abrir los correos electrónicos del DHS, acudir a las citas de recertificación y, en caso de duda, buscar apoyo en organizaciones locales, iglesias, clínicas comunitarias o centros que trabajan con inmigrantes y familias de bajos ingresos en el área de D. C. antes de que llegue la fecha límite.







