
Millones de residentes de Estados Unidos deberán ajustar sus relojes por la llegada del horario de verano, el 8 de marzo; es decir, adelantarlo de las 2:00 a.m. a las 3:00 a.m. Aunque se trata de una práctica común que busca aprovechar mejor la luz solar durante los meses cálidos, muchos trabajadores nocturnos se hacen la misma pregunta: ¿qué pasa con su turno de trabajo y con las horas extras cuando se produce el cambio? Esta modificación del reloj implica que, en la práctica, esa noche la jornada se acorta y se labora una hora menos, lo que genera dudas sobre el pago, los beneficios y la contabilización del tiempo trabajado. En esta nota absolvemos esta duda.

LO QUE SUCEDE CON LOS TURNOS DE TRABAJO NOCTURNOS EN EL CAMBIO DE HORARIO
Teniendo en cuenta que la mayoría de los estados participan en el cambio de horario y que muchas personas trabajan en la noche, cuando comienza el horario de verano estos trabajadores laboran una hora menos porque los relojes se adelantan una hora. Esta situación podría perjudicarlos al momento de registrar sus horas trabajadas. Para entenderlo mejor, el Departamento de Trabajo de los EE. UU. (DOL, por sus siglas en inglés) ilustró este escenario con un ejemplo:
El turno programado comienza a las 11:00 p.m. y termina a las 7:30 a.m. del día siguiente, su empleado trabaja un turno de ocho horas y recibe un descanso para el almuerzo de 30 minutos.
- “El domingo en que comienza el horario de verano a las 2:00 a.m., el empleado no trabaja la hora de 2:00 a.m. a 3:00 a.m. porque a las 2:00 a.m. todos los relojes se adelantan a las 3:00 a.m. Por lo tanto, en este día el empleado solo trabajó 7 horas, a pesar de que el horario era de 8 horas”, señala.
- También se refirió al horario cuando termina el Daylight Saving Time (DST): “El domingo en que termina el horario de verano a las 2:00 a.m., el empleado trabaja la hora de 1:00 a.m. a 2:00 a.m. dos veces porque a las 2:00 a.m. todos los relojes se atrasan a 1:00 a.m. Por lo tanto, en este día el empleado trabajó 9 horas, aunque el horario solo reflejaba 8 horas”.
La Ley de Normas Laborales Justas (FLSA) exige que se acrediten a los empleados todas las horas efectivamente trabajadas. “Por lo tanto, si el empleado se encuentra en una situación laboral similar a la descrita en el ejemplo anterior, trabajó 7 horas el día que comienza el horario de verano y 9 horas el día que termina. Esto supone, por supuesto, que el empleado trabajó el turno programado, como en nuestro ejemplo”, precisa DOL.

¿HAY PAGO EXTRA O NO?
De acuerdo con Goldberg Segalla, sí deben pagarle horas extras por una hora adicional a los trabajadores del turno noche “cuando termina el horario de verano y comienza el horario estándar (en noviembre)”.
Detallaron que los empleadores deben moderar la cantidad de horas que los empleados nocturnos trabajaron esa semana para ver si la hora adicional trabajada “los coloca por encima de las 40 horas trabajadas esa semana. Si este es el caso, la hora adicional trabajada debido al cambio de horario debe pagarse a estos empleados como horas extras”.






