El gobernador de Florida, Ron DeSantis, aprobó esta ley, la cual entró en vigor el 1 de julio (Foto: AFP)
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, aprobó esta ley, la cual entró en vigor el 1 de julio (Foto: AFP)

Desde que entró en vigor el 1 de julio de 2026, la experiencia de comprar un perro o un gato en Florida dejó de ser la misma de siempre. La SB 1004 introduce cambios que van mucho más allá de los típicos ajustes en impuestos, tránsito o seguridad pública: ahora también impacta directamente a quienes quieren sumar una mascota a su hogar o trabajan en la venta de animales. En ciudades como Miami, Orlando, Tampa o Jacksonville, donde las familias hispanas conviven con mascotas que están presentes en las reuniones de fin de semana, los paseos al parque y las celebraciones en el patio, redefine la relación entre compradores y vendedores. Si estás pensando en llevar a casa un nuevo “peludo” en cualquier punto del estado, conocer esta normativa es clave: amplía los derechos de los compradores, suma obligaciones para tiendas y criadores y refuerza las herramientas contra el maltrato animal. Todo fue posible gracias a la firma del gobernador Ron DeSantis, tras lo cual la ley comenzó a aplicarse en todo el territorio estatal.

¿QUÉ CAMBIA CON LA LEY SB 1004?

La nueva legislación modifica varios apartados de los estatutos de Florida relacionados con la venta de perros y gatos, el bienestar animal y la protección de los consumidores. En términos generales, la ley busca que quienes compren una mascota reciban más información antes de concretar la compra y cuenten con más herramientas legales si el animal presenta enfermedades o problemas de salud que ya existían cuando fue vendido.

Además, establece nuevas responsabilidades para los vendedores y fortalece la transparencia durante todo el proceso de compra.

Principales cambios de la SB 1004:

La siguiente tabla resume los cambios más importantes que trae la SB 1004 para compradores y vendedores de perros y gatos en Florida.

CambioCómo era antesCómo queda ahora
Plazo para detectar enfermedades comunes14 días30 días
Notificación al vendedor tras diagnóstico2 días hábiles7 días hábiles
Información médica previaNo siempre era obligatoriaDebe entregarse antes de la venta
FinanciamientoNo existía obligación específicaTodos los términos deben informarse antes de comprar
Conservación de documentosSin plazo específicoLos registros deberán guardarse durante 7 años

MÁS PROTECCIÓN PARA QUIENES COMPRAN UNA MASCOTA

Uno de los cambios más importantes consiste en la ampliación del período durante el cual un veterinario puede certificar que el animal no era apto para su compra debido a enfermedades, infecciones o parásitos. Ahora ese plazo aumenta de 14 a 30 días desde la venta, lo que da más margen a las familias para hacer una revisión médica seria, algo clave en comunidades donde se suele llevar al nuevo cachorro al veterinario del barrio dentro de las primeras semanas.

Si el veterinario determina que el problema existía al momento de la compra, el consumidor podrá elegir entre varias alternativas previstas por la ley.

LAS OPCIONES DISPONIBLES PARA EL COMPRADOR

  • Devolver el animal y recibir el reembolso completo del precio pagado, incluidos impuestos, intereses del financiamiento y determinados gastos veterinarios.
  • Cambiar la mascota por otra de valor equivalente.
  • Conservar al animal y recibir el reembolso de gastos veterinarios razonables relacionados con su tratamiento, dentro de los límites previstos por la norma.

En cualquiera de estos casos, el reembolso de los gastos veterinarios no podrá superar el precio de compra del animal, según las condiciones de la ley.

LAS TIENDAS DEBERÁN ENTREGAR MUCHA MÁS INFORMACIÓN

Otro aspecto relevante es que la ley aumenta considerablemente las obligaciones de los denominados pet dealers o vendedores de mascotas. Antes de concretar cualquier venta deberán proporcionar al comprador copias de todos los registros médicos disponibles del animal, incluyendo:

  • Exámenes veterinarios.
  • Pruebas realizadas.
  • Medicamentos administrados.
  • Historial médico disponible antes de la compra.

Además, si la compra incluye algún tipo de financiamiento, todas las condiciones deberán ser reveladas al consumidor antes de firmar cualquier documento y los acuerdos deberán poder cancelarse sin penalidad si el animal se determina “no apto” y se devuelve.

HABRÁ EXCEPCIONES CUANDO EL COMPRADOR CONOZCA ENFERMEDADES PREEXISTENTES

La nueva legislación también contempla situaciones en las que el comprador acepta adquirir un animal con una condición médica previamente identificada. Si el vendedor informa por escrito que el perro o gato presenta un trastorno congénito o hereditario específico y el comprador firma aceptando esa condición, posteriormente no podrá solicitar un reembolso o un intercambio por ese mismo problema de salud.

Este punto es importante para familias hispanas que, por empatía o por preferir adoptar un animal con necesidades especiales, deciden asumir conscientemente ciertos riesgos médicos.

Muchos consideran a su mascota como un miembro más de su familia (Foto: Magnific)
Muchos consideran a su mascota como un miembro más de su familia (Foto: Magnific)

LAS DISPUTAS PODRÁN LLEGAR A LOS TRIBUNALES

Cuando exista desacuerdo entre el comprador y el vendedor sobre los gastos veterinarios, el reembolso o el intercambio del animal, la ley autoriza al consumidor a presentar una demanda ante el tribunal competente o incluso en la división de reclamos menores del condado donde reside. Además, los jueces podrán conceder daños punitivos en determinadas circunstancias, lo que aumenta la presión sobre los vendedores para cumplir estrictamente la norma.

En condados con alta presencia hispana, como Miami‑Dade, Orange o Hillsborough, esta vía judicial puede convertirse en una herramienta real para quienes se sienten engañados al comprar una mascota.

TAMBIÉN CAMBIA QUIÉNES SON CONSIDERADOS VENDEDORES DE MASCOTAS

La SB 1004 amplía la definición legal de “pet dealer”, lo que significa que más personas y criadores estarán sujetas a estas obligaciones. Esto afecta especialmente a quienes venden animales de forma regular aunque no tengan una gran tienda, algo frecuente en zonas residenciales donde los vecinos recomiendan criadores que operan desde casa.

Así queda la nueva definición:

AntesAhora
Más de 2 camadas o 20 perros o gatos vendidos al añoMás de 3 camadas o 30 perros o gatos vendidos al año

La definición continúa incluyendo a los criadores que venden directamente al consumidor, aunque mantiene fuera de esta categoría a las organizaciones sin fines de lucro que no compran animales a criadores o intermediarios.

FLORIDA TAMBIÉN ENDURECE LAS MEDIDAS CONTRA EL MALTRATO ANIMAL

La ley no solamente modifica las reglas para vender mascotas, sino que se articula con otras normas recientes como Dexter’s Law para reforzar la respuesta del estado frente a la crueldad animal. La SB 1004 obliga al Florida Department of Law Enforcement (FDLE) a publicar en su sitio web un registro consultable con información sobre las personas condenadas por delitos de crueldad animal.

Entre los datos que aparecerán figuran:

  • Nombre.
  • Alias conocidos.
  • Fecha de nacimiento.
  • Condado de la condena.
  • Delitos cometidos.
  • Número del caso.
  • Resolución judicial.
  • Fotografía tomada durante el arresto.
  • Marcas o tatuajes identificativos.

Los secretarios judiciales y los centros de detención de los condados deberán enviar esta información al FDLE para mantener actualizado el registro.

Para refugios, rescatistas y organizaciones comunitarias muy activas en barrios hispanos, este tipo de registro sirve para evitar que personas con antecedentes por crueldad animal vuelvan a adoptar o comprar mascotas.

NUEVAS RECOMENDACIONES PARA ELEGIR CRIADORES RESPONSABLES

La legislación también ordena al Florida Department of Business and Professional Regulation (DBPR) elaborar una guía con buenas prácticas voluntarias para la crianza responsable de perros. Entre otros aspectos, esas recomendaciones abordarán:

  • Estándares mínimos de bienestar animal.
  • Alimentación.
  • Vivienda.
  • Atención veterinaria.
  • Reproducción responsable.
  • Procesos de venta y transferencia.
  • Conservación de registros.

Asimismo, el departamento deberá publicar información para ayudar al público a identificar criadores responsables y ofrecer una lista de verificación que sirva como guía antes de comprar una mascota.

Para las familias hispanas que preguntan a vecinos, a la clínica veterinaria del barrio o a grupos de Facebook locales antes de comprar, estas guías oficiales pueden ser un complemento útil para evitar criadores informales que no cumplen estándares básicos.

UNA LEY QUE CAMBIA LA RELACIÓN ENTRE VENDEDORES Y COMPRADORES

La SB 1004 representa uno de los cambios más amplios que Florida ha realizado en los últimos años respecto a la comercialización de perros y gatos. La norma fortalece los derechos de los consumidores, obliga a los vendedores a ser mucho más transparentes y refuerza las herramientas del estado para combatir el maltrato animal.

Para quienes planean comprar una mascota después del 1 de julio de 2026, conocer estas nuevas reglas puede marcar una diferencia importante al momento de proteger tanto su inversión como el bienestar del animal que llegará a su hogar. Y para las familias hispanas que han convertido a sus perros y gatos en parte del día a día en Florida, desde los paseos en la Calle Ocho hasta las visitas al veterinario de confianza, entender la SB 1004 es una forma concreta de cuidar mejor a esos compañeros que ya son parte de la familia.

El gobernador Ron DeSantis aprobó este proyecto el 12 de mayo de este año (Foto: AP)
El gobernador Ron DeSantis aprobó este proyecto el 12 de mayo de este año (Foto: AP)