
Varias ciudades de México que suelen recibir a miles de turistas de Estados Unidos y otras partes del mundo atraviesan una nueva ola de violencia tras un operativo contra un importante líder del narcotráfico. La situación generó preocupación entre viajeros y autoridades debido a los incidentes registrados en distintos puntos del país. Las amenazas y hechos violentos afectaron directamente al turismo provocando la cancelación de vuelos y cruceros. Incluso, en los días más críticos, el gobierno de Estados Unidos llegó a recomendar a sus ciudadanos resguardarse en sus alojamientos mientras se evaluaba el alcance de la crisis.
El domingo 22 de febrero, el gobierno mexicano informó que fuerzas especiales del Ejército planearon y ejecutaron un operativo en Tapalpa, Jalisco, con el objetivo de detener a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”. Durante la acción murieron cuatro integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, entre ellos el propio Oseguera.
Tras el operativo, se desataron diversos actos violentos en Jalisco, que luego se extendieron a estados como Michoacán y Guanajuato. Según CNN, presuntos integrantes del grupo criminal incendiaron autobuses, bloquearon carreteras y se enfrentaron con las autoridades. Funcionarios de seguridad señalaron que decenas de elementos de la Guardia Nacional perdieron la vida en estos enfrentamientos.

Ante este escenario, la Embajada y los Consulados de Estados Unidos en México emitieron varias alertas de seguridad por bloqueos viales y actividad delictiva en diferentes regiones del país; no obstante, una actualización posterior indicó que los ciudadanos estadounidenses ya no estaban obligados a resguardarse, aunque advirtió que el transporte público y los comercios retomaban operaciones de manera gradual.
En redes sociales comenzaron a circular imágenes y videos que muestran escenas de caos dentro y fuera de algunos aeropuertos. En ellos se observa a pasajeros abandonando su equipaje y corriendo para ponerse a salvo bajo mostradores y asientos tras los reportes de hechos violentos en las inmediaciones.
La situación llevó a varias aerolíneas estadounidenses a cancelar vuelos hacia aeropuertos como los de Puerto Vallarta y Guadalajara, además de emitir advertencias de viaje y flexibilizar cambios de boletos sin costo. Algunas líneas de cruceros modificaron sus rutas y cancelaron escalas programadas en puertos del Pacífico mexicano.

En este contexto, empresas del sector turístico también tomaron medidas especiales. Airbnb informó que activó su política de eventos de gran impacto para todo el estado de Jalisco y otras regiones afectadas, lo que permite a los usuarios acceder a cancelaciones y reembolsos.
En cuanto a las recomendaciones oficiales, México se mantiene en un Nivel 2 dentro del sistema de alertas del Departamento de Estado de Estados Unidos, lo que sugiere “extremar precauciones” al viajar; sin embargo, algunos estados tienen advertencias más altas: Baja California y Jalisco se encuentran en Nivel 3, lo que implica reconsiderar los viajes, mientras que Quintana Roo, donde se ubican destinos como Cancún y Tulum, y la Ciudad de México permanecen en Nivel 2.

Sobre el impacto en el turismo, Mike Ballard, director de inteligencia de una firma de seguridad, habló sobre el tema en conversación con USA TODAY: “En su mayoría, las zonas de resorts y hoteles se han visto relativamente poco afectadas”; no obstante, advirtió que es mejor actuar con cautela.
“Las personas que tenían unas vacaciones programadas a Puerto Vallarta, Cancún u otros destinos en las próximas 48 horas quizá deberían reconsiderarlo, porque no sabemos exactamente cómo va a evolucionar la situación. Podría empeorar o podría mejorar”, agregó.







