
Las denuncias por hacinamiento, atención médica insuficiente y violaciones a los derechos humanos han acompañado a los centros de detención migratoria de ICE en Estados Unidos durante años. En 2025 y 2026 esas quejas se hicieron más visibles: madres desde la cocina de sus casas en Los Ángeles llamando para pedir ayuda, vecinos del Inland Empire compartiendo en Facebook la historia de un primo detenido, y organizaciones del Valle Central organizando traslados y asistencia legal para familiares que no saben a dónde acudir. No es un misterio la creciente hostilidad hacia quienes llegaron al país, una tendencia que se agudizó con las políticas de deportación reforzadas bajo la administración de Donald Trump.
En ese contexto, es importante detenernos y analizar el nuevo informe del Departamento de Justicia de California, que vuelve a poner foco en una realidad que muchas veces queda fuera de la vista pública, pero que golpea directo a barrios y redes latinas en todo el país. La investigación documenta, en 175 páginas, muertes bajo custodia, fallas graves en atención médica, temperaturas extremas, problemas con la comida y denuncias de abuso —incluyendo violencia y hostigamiento contra personas trans— justo cuando las detenciones aumentaron a niveles no vistos en años recientes.
La investigación, citada ampliamente por CalMatters, ofrece uno de los retratos más detallados de lo que ocurre dentro de estos centros en California. El documento describe desde muertes bajo custodia hasta denuncias por falta de atención médica, temperaturas extremas, escasez de alimentos y presuntos abusos contra personas transgénero. Todo esto ocurre mientras el gobierno federal endurece su política migratoria y la cifra de personas detenidas crece aceleradamente, con impacto directo en comunidades migrantes del estado y más allá.

SEIS MUERTES ENCENDIERON LAS ALARMAS EN CALIFORNIA
Uno de los datos más impactantes del informe es que seis personas murieron en centros de detención migratoria de California durante el último año. Según los investigadores estatales, se trata de la cifra más alta desde que comenzaron las inspecciones obligatorias en 2017. Lo que más preocupa es que, según el reporte, estas muertes ocurrieron en medio de serias fallas en la atención médica.
Distribución de las muertes reportadas:
| Centro de detención | Ubicación | Número de fallecidos |
|---|---|---|
| Adelanto ICE Processing Center | Condado de San Bernardino | 4 |
| Imperial Regional Detention Facility | Cerca de la frontera con México | 2 |
En los cuatro casos registrados en Adelanto, las familias dijeron que el centro no brindó atención médica adecuada. Investigadores señalaron además que las instalaciones no aumentaron su personal médico pese al crecimiento explosivo de detenidos.
EL NÚMERO DE DETENIDOS SE DISPARÓ EN 150%
La situación se agravó con el aumento masivo de personas detenidas durante la nueva campaña de deportaciones impulsada por la administración federal. Según el informe, la población detenida en California pasó de 2,300 personas en 2023 a más de 6,000 en 2025.
Así creció la población detenida:
| Año | Personas detenidas |
|---|---|
| 2023 | 2,300 |
| 2025 | 6,028 |
Eso representa un incremento de aproximadamente 162%. Familias entrevistadas por organizaciones locales (desde líneas de ayuda en South Gate hasta centros comunitarios en Fresno) describen turnos de llamadas sin respuesta, pedidos de fianzas difíciles de tramitar y la incertidumbre de no saber en qué instalación quedó un ser querido.
CONDICIONES HIGIÉNICO-SANITARIAS Y ALIMENTACIÓN
Los investigadores describieron escenarios críticos: en algunos centros los detenidos dijeron que solo recibían frijoles y pan con frecuencia, lo que generó problemas gastrointestinales. Otros relataron frío extremo; algunos improvisaban con calcetines para protegerse las manos y brazos. También se reportó escasez de baños, sanitarios sucios y condiciones insalubres en varios recintos.
UN MÉDICO PARA CASI MIL DETENIDOS
El centro de detención de California City, que antes fue prisión estatal, fue descrito por los investigadores como un sistema médico “a nivel de crisis”.
Principales problemas detectados
- Falta de personal médico
- Retrasos en la atención
- Demoras en tratamientos
- Escasez de profesionales de salud mental
- Infraestructura insuficiente
En la visita estatal, el centro tenía apenas un médico para casi mil detenidos. Para el público hispano, esto se traduce en historias que muchos reconocen: padres que no reciben sus medicinas crónicas, mujeres embarazadas sin seguimiento adecuado, personas con enfermedad mental sin la terapia ni los medicamentos necesarios.
RELATOS HUMANOS: EL DESGASTE FÍSICO Y EMOCIONAL
Varios detenidos lloraron ante los investigadores al relatar sus experiencias. Y aquí hay otro punto: la mayoría de las personas detenidas no habían sido condenadas por ningún delito; estaban en proceso migratorio administrativo. Estas historias circulan luego en redes comunitarias, en misas dominicales donde el padre pide por la comunidad, y en organizaciones latinas que rastrean casos para ofrecer apoyo legal.
LAS DENUNCIAS POR TRATO INHUMANO CRECIERON
El fiscal general de California, Rob Bonta, calificó las condiciones como “crueles, inhumanas e inaceptables”. El informe detalla incidentes sensibles dentro de algunos centros.
Denuncias reportadas por detenidos:
- Uso de gas pimienta en espacios cerrados con decenas de personas
- Revisiones corporales consideradas humillantes
- Presunto acoso sexual
- Intimidación por parte de guardias
- Falta de protección para personas LGBTQ+
PREOCUPACIÓN POR LOS DERECHOS CIVILES
La investigación cuestiona cambios implementados por el gobierno federal desde inicios de 2025. Según el reporte, la administración redujo programas de orientación legal para inmigrantes detenidos y eliminó oficinas internas encargadas de supervisar derechos civiles dentro del Departamento de Seguridad Nacional. Además, ICE dejó de publicar información sobre detenidos transgénero en sus reportes estadísticos y retiró políticas que prometían garantizar entornos seguros para esta población. Organizaciones defensoras sostienen que estas decisiones debilitan aún más las garantías dentro de los centros.
CALIFORNIA INTENTA RESPONDER AL AVANCE DE ICE
California mantiene una lucha política con las políticas migratorias federales. Legisladores demócratas han intentado limitar la expansión de centros privados de detención en el estado. Una ley aprobada en 2019 buscó prohibir estas instalaciones privadas, pero quedó bloqueada tras una demanda de la empresa GEO Group.
Mientras tanto, ICE abrió recientemente dos centros en California:
| Centro | Ubicación |
|---|---|
| California City Detention Facility | California City |
| Central Valley Annex | McFarland |
Ambos espacios antes funcionaban como prisiones estatales. Legisladores estatales, incluyendo propuestas del asambleísta Matt Haney, promueven medidas para dificultar económicamente la operación de estas instalaciones, como impuestos especiales cuyos fondos se destinarían a organizaciones de apoyo a inmigrantes.

CALIFORNIA YA TIENE UNA DE LAS MAYORES POBLACIONES DETENIDAS DEL PAÍS
California ocupa la tercera mayor población detenida por ICE en EE. UU., solo detrás de Texas y Luisiana. La mayoría proviene de:
- México
- India
- Guatemala
- El Salvador
- China
- Rusia
- Cuba
- Colombia
- Venezuela
- Honduras
El crecimiento acelerado de las detenciones reabre el debate sobre los centros migratorios privados y las condiciones en que permanecen miles de personas mientras esperan la resolución de sus casos. Para comunidades hispanas y latinas en EE. UU., esto impacta directamente a redes familiares transnacionales: desde barrios como East LA, Jackson Heights y Boyle Heights hasta comunidades agrícolas del Central Valley donde desaparece la mano de obra y las familias quedan sin sustento.
¿QUÉ PUEDEN HACER LAS FAMILIAS Y COMUNIDADES?
- Verificar el estatus y ubicación: usar el sitio de ICE/ERO y servicios comunitarios locales para localizar detenidos.
- Buscar asistencia legal: organizaciones como RAICES, Al Otro Lado, y clínicas legales universitarias ofrecen apoyo o referencias.
- Conectar con grupos locales: iglesias, consulados y centros comunitarios suelen ofrecer ayuda humanitaria y orientación.
- Documentar abusos: guardar fechas, nombres y pruebas; esto puede ser clave en quejas administrativas o demandas.
PRESIÓN POLÍTICA Y LITIGIOS
El informe coloca más presión sobre las autoridades estatales y federales. Espera demandas, auditorías y posibles cambios en políticas sanitarias y de supervisión dentro de las instalaciones. Las comunidades civiles y organizaciones latinas mantienen la vigilancia y piden transparencia y medidas inmediatas para salvar vidas.
El documento del Departamento de Justicia de California —citado por CalMatters en su cobertura— pinta un cuadro en el que los números conviven con nombres, historias y redes comunitarias que ya empiezan a responder. Para millones de hispanos en EE. UU., estas cifras no son estadísticas: son tíos, primos, amigos y vecinos. Entender las cifras y saber a dónde acudir puede marcar la diferencia entre permanecer en la oscuridad y acceder a apoyo efectivo.







