
La cadena de comida rápida mexicana Guzman y Gomez Mexican Kitchen, nacida en Australia y considerada una de las competidoras de Chipotle, cerró de manera repentina todos sus restaurantes en Estados Unidos después de operar durante seis años en el área de Chicago. La empresa llegó al país con grandes planes de expansión, pero finalmente decidió retirarse del mercado estadounidense.
En la página oficial de la compañía en Estados Unidos apareció un breve mensaje confirmando el cierre definitivo.
“Todos los restaurantes de GYG USA cerraron permanentemente”, señala el aviso. “A partir del 22 de mayo, los restaurantes de GYG USA dejarán de operar. Gracias por su apoyo”.
La marca también compartió la noticia en Instagram, donde agradeció a los clientes y trabajadores de Chicagoland, región donde estaban ubicados sus ocho locales en Estados Unidos.
“Después de seis años de burritos y grandes sueños en Chicagoland, hemos tomado la difícil decisión de cerrar nuestros restaurantes en Estados Unidos”, publicó la empresa. “A cada cliente que cruzó nuestras puertas: ustedes nos eligieron y nunca dimos eso por sentado”.

En el mismo mensaje, la compañía también dedicó unas palabras a sus empleados: “A nuestro equipo: gracias. Su pasión y propósito construyeron algo especial. Si alguna vez están en Australia, Singapur o Japón, búsquennos: tendremos sus favoritos esperándolos. ¡Chicagoland, gracias!”.
El cierre representa un cambio importante para Guzman y Gomez, ya que hace poco tiempo todavía mantenía su intención de crecer en el mercado estadounidense. La empresa, fundada en Australia por los neoyorquinos Steven Marks y Robert Hazan, debutó en Estados Unidos en 2020 con la idea de abrir “cientos, si no miles” de restaurantes en todo el país; sin embargo, el director ejecutivo Steven Marks reconoció que el negocio no avanzó como esperaban.
“Siempre tuve confianza en la diferenciación de nuestra comida y la experiencia para los clientes, pero eso no se estaba traduciendo en una mejora en el ritmo de ventas”, explicó en un comunicado dirigido a la Bolsa de Valores de Australia según Business News Australia.
También admitió que el proyecto requería muchos más recursos de lo previsto: “Después de pasar los últimos tres meses en Estados Unidos, me di cuenta de que esto iba a requerir significativamente más tiempo y capital de lo que esperábamos”.

Marks aseguró además que la empresa decidió enfocar sus recursos en otros mercados más rentables. “Al evaluar la trayectoria de la red actual, la junta directiva y yo concluimos que es poco probable que el negocio genere el rendimiento que justificaría continuar invirtiendo capital de los accionistas”, explicó.
Añadió que la compañía seguirá apostando por su crecimiento en Australia. “Tenemos un largo camino por delante mientras avanzamos hacia nuestro objetivo a largo plazo de 1.000 restaurantes”, afirmó.
La salida de Guzman y Gomez ocurre en un momento complicado para la industria de restaurantes en Estados Unidos. El aumento en los precios de los alimentos, la reducción del gasto de los consumidores y la caída en las visitas a restaurantes han afectado a muchas cadenas.
A pesar de que la marca intentó diferenciarse ofreciendo comida sin conservantes añadidos, sabores artificiales ni colorantes, no logró consolidarse en un mercado altamente competitivo dominado por gigantes como Chipotle Mexican Grill, que cuenta con cerca de 4.000 locales en el país.






