
En los últimos años, el calor extremo se ha convertido en parte de la rutina diaria de muchas comunidades de California, desde el Valle Central y el Inland Empire hasta barrios de mayoría hispanohablante en ciudades como Fresno, Riverside o Bakersfield. Las olas de calor ya no son solo una preocupación de las autoridades de salud pública: también impactan de lleno en la vida escolar, con estudiantes, maestros y personal pasando horas en aulas y patios expuestos a temperaturas que se disparan durante buena parte del año. Para muchas familias, especialmente aquellas en las que los padres trabajan en construcción, agricultura, limpieza o servicios al aire libre, el bochorno no es una estadística, sino una experiencia cotidiana que alimenta la inquietud de que sus hijos estén mejor protegidos cuando van a clase. En ese escenario, el gobernador Gavin Newsom decidió firmar la ley AB 1653, una norma que ya está integrada en la legislación estatal y que apunta a fortalecer la educación sobre prevención de enfermedades relacionadas con el clima dentro de las escuelas públicas. La ley no crea una asignatura nueva ni impone obligaciones inmediatas para los alumnos, pero sí introduce un giro relevante: obliga a que el tema se incorpore en el currículo escolar con un nivel de seriedad similar al que reciben otras emergencias, como los incendios forestales o los terremotos, que forman parte del paisaje habitual para quienes viven en California.
¿QUÉ ESTABLECE LA LEY AB 1653?
La AB 1653, presentada por el asambleísta Tom Lackey, modifica el Código de Educación de California para incorporar una nueva disposición relacionada con el marco de enseñanza de salud que utilizan las escuelas públicas. En términos sencillos, la ley ordena que, durante la próxima actualización del documento “Health Framework for California Public Schools”, la Instructional Quality Commission considere incluir contenidos específicos sobre la prevención, identificación y respuesta ante las enfermedades provocadas por el calor. Posteriormente, esa comisión podrá recomendar que dichos contenidos sean adoptados por la California State Board of Education, organismo encargado de aprobar los marcos curriculares del estado, lo que abre la posibilidad de que, en la próxima revisión del marco educativo, el tema se integre de forma más clara en la formación de los estudiantes.

¿QUÉ TEMAS DEBERÁN EVALUARSE PARA INCLUIR EN LAS CLASES?
La legislación señala varios aspectos que deberán analizarse durante la revisión del marco educativo. La idea no es solo “mencionar” el calor extremo, sino darle contenido concreto que se pueda trabajar en las aulas de California, desde las escuelas urbanas de Los Ángeles hasta los campus rurales del Valle Central. Estos temas se organizan principalmente en tres bloques:
| Tema | Contenido que contempla la ley |
|---|---|
| Prevención | Medidas para mantenerse fresco, hidratado, conectado con otras personas y atento a las alertas por calor. |
| Identificación | Reconocer los signos y síntomas de una enfermedad causada por el calor. |
| Respuesta | Saber qué hacer cuando una persona presenta síntomas relacionados con el calor extremo. |
La norma también indica que, para desarrollar estos contenidos, la comisión deberá tomar en cuenta las recomendaciones emitidas por el California Department of Public Health (CDPH) y las políticas de la California Interscholastic Federation (CIF), especialmente aquellas relacionadas con actividades deportivas y escolares. Esto resulta clave para la comunidad hispana, donde muchos estudiantes participan en equipos escolares de fútbol, atletismo o béisbol y pasan varias horas entrenando al aire libre durante la tarde, cuando las temperaturas pueden subir de manera peligrosa en canchas sin suficiente sombra o con poco acceso a agua fresca.
LOS SÍNTOMAS DE ENFERMEDAD POR CALOR QUE PODRÍAN ENSEÑARSE
Uno de los aspectos más detallados de la ley es la lista de señales que podrían formar parte del material educativo. El objetivo es que los estudiantes no solo escuchen el término “golpe de calor”, sino que sepan reconocer, en el día a día, cuándo alguien puede estar en riesgo, ya sea en el recreo, durante una práctica deportiva o incluso en el autobús escolar. Entre las señales que se mencionan se encuentran: rostro rojo o enrojecido, náuseas, calambres musculares, dolor de cabeza, mareos, fatiga o debilidad, confusión y sudoración excesiva o ausencia de sudor. La intención es que estudiantes y personal escolar aprendan a identificar estas señales de manera temprana para actuar antes de que la situación se convierta en una emergencia médica, algo especialmente importante en escuelas de zonas muy calurosas del sur y centro del estado, donde muchos alumnos viven en comunidades con menos infraestructura para enfrentar las temperaturas, como viviendas sin aire acondicionado central o barrios con poca vegetación y sombra.
¿QUÉ ACCIONES RECOMIENDA LA NORMA ANTE UNA ENFERMEDAD POR CALOR?
Además de identificar los síntomas, el proyecto establece ejemplos de respuestas apropiadas que podrían enseñarse dentro del marco de salud escolar. De esta forma, el contenido no se queda en la teoría, sino que propone pasos concretos que cualquier estudiante puede aplicar o compartir con un compañero que empiece a sentirse mal. Entre las acciones recomendadas destacan detener inmediatamente la actividad física, buscar sombra o un lugar fresco, beber agua o hidratarse, enfriar el cuerpo (por ejemplo, con paños fríos o acercándose a un área ventilada) y avisar a un maestro, miembro del personal escolar u otro adulto responsable. Estas medidas pueden complementarse con iniciativas locales como la instalación de estaciones de hidratación en escuelas, la creación de zonas de sombra en patios y la actualización de protocolos para suspender actividades físicas durante las horas de mayor calor.
¿LA LEY OBLIGA A IMPARTIR NUEVAS CLASES?
No exactamente. Este es un punto importante que conviene aclarar, sobre todo para padres, madres y docentes que podrían preocuparse por cambios inmediatos en el horario escolar o por la carga académica de los estudiantes. La AB 1653 no ordena que las escuelas comiencen de inmediato un nuevo programa educativo ni establece una asignatura obligatoria sobre enfermedades por la temperatura. Lo que hace es exigir que la Instructional Quality Commission analice la posibilidad de incorporar este contenido durante la próxima revisión del Health Framework for California Public Schools. Después, será la California State Board of Education la que decidirá si adopta oficialmente esas recomendaciones y cómo se integrarían en la práctica dentro de las clases. En la realidad del día a día, se trata de un paso previo: el tema del calor extremo se asegura un espacio en la discusión sobre el marco de salud escolar, un debate especialmente relevante en un estado donde estas condiciones climáticas afectan con más fuerza a comunidades de bajos ingresos y a barrios con menor acceso a infraestructura de sombra y refrigeración, donde vive buena parte de la población hispana.
RESUMEN DE LA LEY AB 1653
Para quienes necesitan una mirada rápida a los principales puntos de la norma, esta tabla ayuda a entender la estructura básica de la ley:
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Ley | AB 1653 |
| Firmada por | Gobernador Gavin Newsom |
| Fecha de aprobación | 13 de julio de 2026 |
| Objetivo | Promover la enseñanza sobre prevención, identificación y respuesta ante enfermedades por calor. |
| Instituciones involucradas | Instructional Quality Commission, California State Board of Education, California Department of Public Health y CIF. |
| ¿Crea clases obligatorias de inmediato? | No. Ordena considerar la inclusión de estos contenidos en la próxima revisión del marco curricular de salud. |
¿POR QUÉ ESTA LEY COBRA IMPORTANCIA EN CALIFORNIA?
Si algo ha quedado claro en los últimos años es que el calor extremo ya forma parte de la realidad cotidiana en muchas regiones del estado, desde áreas agrícolas del Valle Central hasta barrios urbanos del sur de California. Cada verano se registran temperaturas récord que aumentan el riesgo de golpes de calor, especialmente entre niños, adolescentes y personas que realizan actividades físicas al aire libre, como partidos de fútbol que reúnen a familias latinas los fines de semana, entrenamientos escolares de equipos deportivos o actividades comunitarias en parques y canchas.
Por eso, esta ley apuesta por la prevención desde las aulas: la idea es que estudiantes, docentes y comunidades escolares cuenten con más información para reconocer una emergencia, actuar rápidamente y reducir las consecuencias que pueden provocar las altas temperaturas.
Aunque sus efectos se verán principalmente cuando se actualice el marco educativo estatal, la AB 1653 representa un nuevo paso dentro de la estrategia de California para adaptarse a un clima cada vez más extremo y proteger mejor a quienes pasan buena parte de su día en la escuela, incluyendo a miles de estudiantes hispanohablantes que crecen entre el inglés y el español y que, en muchos casos, podrían beneficiarse de materiales explicativos bilingües sobre cómo cuidarse del calor en el campus y en su propia comunidad.







