
La nueva ley AB 2015 de California no obligará, por ahora, a Google Maps, Waze, Apple Maps ni a otras plataformas de navegación a modificar las rutas que recomiendan a sus usuarios. Tampoco establece multas para los conductores ni prohíbe utilizar estas herramientas para evitar una freeway congestionada. La medida, firmada por el gobernador Gavin Newsom el 14 de septiembre de 2026, inicia un estudio a cargo de Caltrans sobre el efecto que pueden tener los desvíos masivos hacia calles residenciales, zonas comerciales, áreas escolares y vías de acceso local cuando miles de teléfonos reciben una misma alternativa de recorrido.
Para muchas familias en Los Ángeles, el Inland Empire, el Valle Central, el Área de la Bahía o el condado de San Diego, la situación resulta conocida. Una aplicación promete reducir unos minutos del viaje durante la hora pico, pero el trayecto termina atravesando vecindarios donde circulan peatones, autobuses, bicicletas, estudiantes y residentes. California busca medir ese efecto antes de decidir si serán necesarias nuevas medidas.
La AB 2015, presentada por la asambleísta Buffy Wicks, ordena un estudio piloto sobre el impacto de los servicios de navegación de terceros en las autopistas estatales y las redes viales municipales. Caltrans deberá trabajar junto con la California Transportation Agency y autoridades regionales y locales, elegir una zona para el análisis y presentar un informe con recomendaciones antes del 1 de enero de 2029.

EN POCAS PALABRAS: ¿QUÉ CAMBIA?
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Google Maps o Waze quedan prohibidos en California? | No. La AB 2015 no prohíbe ninguna app de navegación. |
| ¿Habrá multas por seguir una ruta sugerida? | No. La medida no crea sanciones para quienes usen estos servicios. |
| ¿Las plataformas deberán alterar sus recorridos desde ahora? | No de manera inmediata. La norma exige un estudio piloto, no una modificación directa. |
| ¿Quién realizará el análisis? | Caltrans, en consulta con la California Transportation Agency y autoridades regionales y locales. |
| ¿Cuándo se conocerán los resultados? | A más tardar el 1 de enero de 2029. |
| ¿Hasta cuándo estará vigente la disposición? | La sección creada por la AB 2015 se deroga el 1 de enero de 2033. |
¿QUÉ BUSCA ESTUDIAR CALIFORNIA?
El objetivo central de la AB 2015 es determinar cómo los servicios de navegación de terceros afectan tanto el sistema estatal de carreteras como las redes de movilidad de las ciudades.
La preocupación parte de una situación sencilla: una plataforma detecta lentitud en una autopista y dirige a muchos automovilistas hacia un camino secundario para ahorrar tiempo. Para una persona, el cambio puede resultar conveniente. Sin embargo, cuando miles de teléfonos reciben una instrucción parecida, una vía pensada para residentes, peatones, ciclistas o comercios puede empezar a funcionar como ruta de paso.
Eso puede suceder cerca de escuelas, parques, zonas con cruces peatonales, calles con acceso restringido o comunidades que no tienen capacidad para absorber una mayor cantidad de autos. La ley busca medir esas consecuencias.
| Área que deberá analizar Caltrans | Qué se estudiará |
|---|---|
| Desplazamiento de la congestión | Si las aplicaciones trasladan vehículos desde autopistas estatales hacia caminos locales y cómo cambia la cantidad de millas recorridas. |
| Infraestructura local | El efecto del mayor flujo vehicular sobre el pavimento y los costos de conservación. |
| Seguridad vial | Cambios en choques, incidentes de riesgo, calles de baja velocidad y sectores con alta presencia peatonal. |
| Respuesta de emergencia | Cómo los desvíos pueden afectar los tiempos de llegada de policía, bomberos y personal médico. |
El alcance no se limita a Google Maps y Waze. La legislación utiliza el término “third-party navigation applications”, que se refiere a herramientas de navegación de terceros. Por ello, el análisis puede incluir a distintas compañías que ofrezcan rutas alternativas, sin depender de una empresa en particular.
GOOGLE MAPS Y WAZE: ¿QUÉ CAMBIA PARA LOS USUARIOS?
La respuesta breve es que, por ahora, los conductores pueden continuar utilizando Google Maps, Waze y otras herramientas como lo hacen habitualmente.
La AB 2015 no obliga a una compañía a bloquear calles determinadas. Tampoco establece un cobro, una licencia especial o un castigo para quien siga un recorrido sugerido desde su celular.
El cambio está en la postura del estado frente al problema. California quiere reunir información para conocer si las decisiones automatizadas de ruta, diseñadas para encontrar el trayecto más rápido, trasladan parte de la congestión desde una freeway hacia comunidades que no fueron construidas para recibir circulación intensa durante gran parte del día.
En lugares donde los desplazamientos cotidianos incluyen la 405, la 101, la I-10, la I-5, la I-80 o la I-880, una salida recomendada por el GPS puede conducir a vías donde conviven viviendas, escuelas, paradas de transporte público, tiendas de barrio y restaurantes. La investigación buscará establecer si esos cambios generan costos que no aparecen reflejados en el tiempo estimado de llegada.
¿POR QUÉ PREOCUPA EL TRÁFICO DESVIADO?
Pensemos en una escena habitual: una autopista registra un choque, obras o embotellamiento durante la hora pico. Una plataforma detecta que una calle paralela puede ahorrar varios minutos y propone esa alternativa a un número considerable de personas.
Para alguien que va al trabajo, recoge a sus hijos, tiene una cita médica o vuelve a casa, la opción puede ser útil. La duda que California quiere responder es qué ocurre con el vecindario que recibe esa circulación adicional.
Una calle con flujo moderado puede llenarse de automóviles ajenos a la zona. Eso puede traer más ruido, deterioro de la superficie, dificultades para cruzar, riesgos para quienes caminan o usan bicicleta, además de retrasos para los vehículos de emergencia.
En áreas con pequeños negocios, taquerías, mercados, iglesias, parques y escuelas cercanas a caminos residenciales, el aumento de tránsito de paso puede modificar la rutina diaria. La discusión no es si las herramientas digitales ayudan a los usuarios, sino si el beneficio de llegar unos minutos antes puede generar una carga mayor para quienes viven, trabajan o caminan por esos sectores.
TAMBIÉN SE ESTUDIARÁN LAS CALLES LOCALES
Otro componente de la AB 2015 es el estado de la infraestructura.
El informe deberá establecer cómo el incremento de vehículos asociado con los sistemas de navegación afecta el pavimento de las vías municipales y eleva los costos de mantenimiento. En términos simples, California quiere conocer qué ocurre cuando una app reduce la demora en un punto, pero concentra más autos en otro.
La pregunta de fondo es quién asume el costo cuando una calle residencial o un acceso vecinal empieza a recibir una cantidad de circulación similar a la de una ruta principal.
El estudio busca entregar datos antes de que la Legislatura considere posibles cambios regulatorios o normativos.
SEGURIDAD Y EMERGENCIAS BAJO REVISIÓN
La AB 2015 también exige revisar posibles variaciones en las tasas de choques y en los incidentes de “near-miss”, una expresión que se utiliza para situaciones en las que un accidente estuvo cerca de ocurrir.
Caltrans deberá analizar el efecto sobre las llamadas “slow streets”, vías donde las ciudades intentan reducir la velocidad de los automóviles y dar mayor prioridad a quienes caminan, van en bicicleta o viven en la zona. Esto puede tener un impacto particular en sectores donde los gobiernos municipales han instalado cruces peatonales, carriles para ciclistas, señalización adicional o medidas de pacificación vial.
También se evaluará el posible efecto en los tiempos de respuesta de:
- Policía.
- Bomberos.
- Servicios médicos de emergencia.
Un trayecto puede parecer eficiente para una persona frente a la pantalla de su teléfono. No obstante, el Estado quiere determinar si el desvío de vehículos complica el paso de una ambulancia, un camión de bomberos o una patrulla durante una emergencia.
¿QUÉ PODRÍA OCURRIR DESPUÉS DEL INFORME?
Caltrans tiene hasta el 1 de enero de 2029 para entregar la investigación y sus recomendaciones a los comités fiscales y de política correspondientes de la Legislatura de California.
La AB 2015 menciona algunos temas que podrían formar parte de futuras propuestas. No son reglas vigentes para Google Maps, Waze ni otros servicios. Se trata de alternativas que podrán evaluarse después de conocer los resultados.
| Posible medida futura | En qué consistiría |
|---|---|
| Intercambio de datos | Posibles requisitos para compartir información entre herramientas de navegación y jurisdicciones locales |
| Respeto de normas locales | Mecanismos para considerar restricciones de peso, accesos para residentes u otras reglas de circulación |
| Estándares tecnológicos | Criterios para priorizar la seguridad vial y la reducción de emisiones por encima de pequeños ahorros de tiempo |
La intención es que California pueda decidir, con evidencia, si las plataformas digitales deben coordinarse mejor con los objetivos de movilidad de ciudades, condados y agencias estatales.

FECHAS CLAVE DE LA LEY AB 2015
| Fecha | Qué ocurre |
|---|---|
| 14 de septiembre de 2026 | Gavin Newsom firma la AB 2015 |
| 15 de septiembre de 2026 | La norma es incorporada como Chapter 207 de los Estatutos de 2026 |
| 2026-2028 | Caltrans desarrolla el estudio piloto en una región elegida por el departamento |
| 1 de enero de 2029 | Fecha límite para presentar el análisis y las recomendaciones a la Legislatura |
| 1 de enero de 2033 | Se deroga la disposición creada por la AB 2015 |
Newsom incluyó la iniciativa de Buffy Wicks dentro del grupo de proyectos que firmó el 14 de septiembre. La medida ya fue incorporada como Chapter 207 de los Estatutos de 2026.
LA CLAVE PARA CONDUCTORES EN CALIFORNIA
Por ahora, no es necesario borrar Google Maps, Waze ni cambiar la forma de utilizar una herramienta de navegación en California.
La AB 2015 no impone una prohibición, un pago adicional ni una multa. Lo que establece es una investigación piloto para entender si los recorridos más rápidos para cada automovilista terminan trasladando congestión, desgaste vial y riesgos hacia otras calles y comunidades.
El informe de Caltrans, previsto para enero de 2029 como máximo, ayudará a determinar si el estado avanza o no hacia nuevas políticas sobre aplicaciones de navegación, autopistas, calles vecinales y seguridad vial.






