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En California, un nuevo cambio legal podría transformar por completo el funcionamiento de los casinos tipo “card rooms”, obligando a muchos jugadores a despedirse de juegos populares como el blackjack. La medida busca regular el sector, pero también podría tener consecuencias económicas importantes. Las ciudades de Commerce y Bell Gardens, en el condado de Los Ángeles, declararon una emergencia fiscal tras analizar el impacto de estas nuevas reglas. Ambas localidades dependen en gran medida de los ingresos que generan estos establecimientos.
Las autoridades locales pidieron a los votantes aprobar un aumento del impuesto a las ventas para compensar las posibles pérdidas. Esto se debe a que una normativa que entrará en vigor el 1 de abril limitará significativamente algunos de los juegos más rentables.
Según las nuevas reglas, los casinos ya no podrán ofrecer juegos estilo blackjack en los que los jugadores o el repartidor puedan pasarse de 21 puntos. Además, tampoco podrán usar términos como “blackjack” o “21”, lo que podría marcar el fin del llamado “California Blackjack”.

El administrador de la ciudad de Commerce, Ernie Hernandez, advirtió sobre el impacto económico de esta medida.
“El propio análisis fiscal del fiscal general proyecta hasta un 50% de pérdida de empleos e ingresos para la industria de los salones de juego”, afirmó, según KABC. “Eso son millones de dólares y miles de empleos para el estado de California”.
Por su parte, el alcalde de Commerce, Kevin Lainez, señaló que las consecuencias irán más allá de los casinos.

“Nuestro fiscal general estatal, Rob Bonta, ha tomado unilateralmente la decisión de implementar regulaciones en nuestros salones de juego que realmente eliminarán gran parte de los ingresos que recibimos y que financian nuestros proyectos de infraestructura, nuestros bomberos, nuestras fuerzas del orden, nuestros servicios de seguridad pública y nuestros programas para jóvenes y adultos mayores”, explicó.
El alcalde de Bell Gardens, Miguel De La Rosa, también destacó el impacto social de la medida.
“Esto puede parecer solo juegos, pero para ciudades como Bell Gardens, no lo es”, dijo. “Va más allá de un cambio de política, es un impacto directo en las familias trabajadoras”.

Finalmente, autoridades locales recordaron que estos ingresos son clave para sostener servicios esenciales.
“Generan más de 17 millones de dólares anuales en impuestos para nuestra ciudad, lo que representa más del 40% de todo nuestro fondo general”, explicó el administrador municipal Michael O’Kelly, según ABC7.
“Esos ingresos financian servicios de los que dependen nuestros residentes todos los días. Esto incluye policía, parques y recreación, programas para jóvenes y adultos mayores, guardias de cruce y servicios comunitarios”, agregó.






