
La cadena de restaurantes Smokey Bones atraviesa una etapa complicada y continúa cerrando locales en distintas partes de Estados Unidos. Uno de los cierres más recientes ocurrió el 28 de abril en su establecimiento de Colonie, en el estado de Nueva York, como parte de una nueva ola de clausuras.
El cierre tomó por sorpresa tanto a clientes como a trabajadores. Según reportó News 10, empleados del local se enteraron ese mismo día de que el restaurante dejaría de operar sin previo aviso.
Situaciones similares se registraron en otros estados como Pennsylvania, Ohio, Michigan, Illinois y Rhode Island, donde varios establecimientos también cerraron de manera repentina. En varios casos, el personal fue informado la misma mañana en la que cesaron operaciones.
En la sucursal de Warwick, Rhode Island, se colocó un aviso en la puerta para comunicar la decisión.

“Lamentamos anunciar que esta ubicación ha cerrado permanentemente sus puertas a partir del martes 28 de abril”, decía aviso pegado en la puerta según Go Local Prov.
Entre los locales afectados se encuentra además el último restaurante que la cadena mantenía en Michigan, junto con varias sucursales en Pennsylvania, lo que evidencia una reducción cada vez mayor en la presencia nacional de la marca.
Aunque anteriormente la empresa había señalado que sus restaurantes continuarían funcionando con normalidad durante su proceso de reorganización, actualmente el sitio web oficial de Smokey Bones muestra todos sus locales como cerrados todos los días de la semana.
La compañía matriz, FAT Brands, y su brazo operativo, Twin Hospitality Group, se acogieron al Capítulo 11 de bancarrota el 26 de enero con el objetivo de reorganizar sus deudas mientras mantenían abiertas sus operaciones, señaló la revista People.

En ese momento, la empresa aseguró: “Twin Hospitality planea utilizar estas presentaciones para reducir el apalancamiento del balance general, maximizar el valor para sus partes interesadas y respaldar el crecimiento continuo de sus marcas”.
“Durante el proceso del Capítulo 11, Twin Hospitality espera que las marcas permanezcan abiertas y operando con normalidad, y continúen ofreciendo sus experiencias distintivas a los clientes”, agregaron.
En cuanto al futuro de los locales, el panorama es incierto. Tras acogerse al Capítulo 11 de bancarrota y anunciar que continuarían operando, los cierres recientes de la cadena muestra que la situación es aún más complicada.
En la práctica, la compañía ya viene reduciendo su presencia desde hace meses al cerrar restaurantes considerados poco rentable, lo que sugiere que algunos locales podrían permanecer abiertos solo si generan buenos resultados financieros, mientras que otros seguirían cerrando como parte de una estrategia para reducir costos.

Otra posibilidad es que algunos establecimientos sean vendidos, transferidos a nuevos operadores o incluso reconvertidos bajo otras marcas del portafolio de FAT Brands, dependiendo de cómo avance el proceso judicial de bancarrota.
Smokey Bones, fundada en 1999 por Darden Restaurants en Orlando, nació como un bar deportivo especializado en barbecue y carnes ahumadas.
La cadena llegó a tener cerca de 130 restaurantes en su mejor momento, pero tras varios años de recortes se redujo a solo 26 locales en 2025, una cifra que ahora sigue disminuyendo mientras intenta sobrevivir a su crisis financiera.






