
En los últimos años, miles de hispanos en Nueva York han denunciado que alguien les vació sus beneficios de comida de un día para otro, sin aviso y justo antes de ir al súper a hacer la compra de la semana. Si usas tu EBT Card para pagar en el supermercado de la esquina, en cadenas como C-Town, Key Food, Food Bazaar, Western Beef o en la bodega de tu cuadra, este tema te afecta directamente, porque no se trata solo de cambiar el plástico de la tarjeta, sino de blindar el dinero que recibes cada mes a través del programa SNAP para alimentar a tu familia. Con el respaldo de la gobernadora Kathy Hochul, el estado por fin empieza a moverse para modernizar el sistema y cerrar la puerta a esos fraudes, en un cambio que alcanzaría a millones de familias, trabajadores con bajos ingresos, personas mayores y migrantes en la ciudad y en el resto de los condados de Nueva York.
El problema de fondo es que las tarjetas EBT que se usan hoy en Nueva York funcionan con una tecnología vieja, basada en banda magnética, que es mucho más fácil de clonar. Eso ha dejado a los beneficiarios expuestos al robo mediante “skimming”, una técnica que se ha vuelto muy común en ciudades grandes como Nueva York, donde casi cada esquina tiene un ATM, un deli o un minimarket con terminal de pago. Con este cambio, el objetivo es que las tarjetas funcionen de forma más parecida a una tarjeta de débito o crédito moderna, con chip y mejores filtros de seguridad.
¿QUÉ CAMBIO SE ESTÁ PLANTEANDO CON LAS EBT?
La idea central es reemplazar las actuales tarjetas EBT por versiones con chip, similares a las tarjetas bancarias que ya usas todos los días.
Hoy, las tarjetas SNAP de Nueva York solo tienen banda magnética, lo que las hace vulnerables al “skimming”: delincuentes colocan dispositivos en cajeros o terminales de pago para copiar la información de la tarjeta cuando la deslizas.
Para verlo más claro:
| Tipo de tarjeta EBT | Nivel de seguridad | Riesgo de fraude por “skimming” |
|---|---|---|
| Banda magnética (modelo actual) | Bajo | Alto |
| Tarjeta con chip (modelo nuevo) | Alto | Mucho menor |
En la práctica, esto significa menos posibilidades de que alguien copie tus datos cuando pagas en un supermercado, farmacia, farmer’s market o tienda de descuento donde aceptan SNAP.

¿POR QUÉ ES TAN URGENTE ESTE CAMBIO?
Aquí está el punto crítico: desde 2023 se han robado al menos 5151 millones de dólares en beneficios SNAP en Nueva York, según datos estatales. Una parte importante de esas víctimas son familias hispanas que dependen de esa ayuda para completar la comida del mes.
Hay un detalle clave que muchos beneficiarios no saben: desde que terminó en 2024 un programa federal temporal, las personas afectadas por robo de SNAP ya no reciben reembolsos automáticos de sus beneficios.
Algunos elementos que explican la urgencia:
- Millones de dólares en ayuda de comida robados en muy poco tiempo.
- Familias que se quedan sin dinero justo después de que se depositan los beneficios.
- Adultos mayores y personas con dominio limitado del inglés, entre los más afectados.
- Aumento de reportes en barrios con alta presencia latina como el Bronx, Washington Heights, Brooklyn y Queens.
Organizaciones como Legal Services NYC llevan años presionando para que se implemente tecnología más segura, precisamente para evitar que más hogares pierdan beneficios que necesitan para comer.
¿CUÁNDO LLEGARÍAN LAS NUEVAS TARJETAS CON CHIP?
Aunque hay respaldo político, el cambio no será inmediato. De hecho, no va a ocurrir este año. Según la Office of Temporary and Disability Assistance (OTDA) del estado de Nueva York, la fecha más temprana para el lanzamiento sería febrero de 2027.
En resumen:
- Fecha tentativa de inicio: a partir de febrero de 2027.
- Hasta entonces: se seguirán usando las tarjetas actuales con banda magnética.
- El proceso será gradual, por fases, no todas las tarjetas cambiarán a la vez.
Esto significa que aún habrá un periodo largo en el que tus beneficios seguirán expuestos al riesgo de skimming si no tomas precauciones.
¿QUÉ PODRÍA RETRASAR LA IMPLEMENTACIÓN?
Aunque el plan tiene el apoyo de la gobernadora Kathy Hochul, hay varios factores que pueden alargar los tiempos o complicar el proyecto:
- Coordinación con el United States Department of Agriculture (USDA), que administra SNAP a nivel nacional.
- Posibles recortes o cambios en programas federales bajo la administración de Donald Trump.
- Costos elevados, estimados en al menos US$20 millones para modernizar el sistema.
- Necesidad de actualizar terminales y sistemas en supermercados, bodegas, farmers markets y otros comercios.
- Procesos de compra pública, contratos con proveedores de tecnología y pruebas de funcionamiento.
En pocas palabras, no se trata solo de mandar tarjetas nuevas por correo: hace falta actualizar toda una infraestructura que incluye agencias estatales, condados y miles de comercios donde los beneficiarios hispanos hacen sus compras de diario.
LO QUE YA PASÓ EN OTROS ESTADOS
Nueva York no está inventando este modelo desde cero. Otros estados ya dieron el paso y sirven como referencia. Un ejemplo claro es California, donde se implementaron tarjetas EBT con chip.
De acuerdo con los reportes estatales:
- Se redujeron aproximadamente un 83% los casos de skimming desde 2025.
- Más de la mitad de las transacciones ya se realizan usando el chip.
- Hubo fallas técnicas al inicio, pero la tendencia general ha sido positiva.
La experiencia de California muestra que:
- El cambio no elimina el fraude al 100%, pero sí baja de forma importante los casos.
- Es clave informar bien a los beneficiarios en varios idiomas, incluyendo español.
- Los primeros meses pueden ser confusos para muchos usuarios, sobre todo adultos mayores, pero el sistema se vuelve más estable con el tiempo.
¿CÓMO PROTEGER TU EBT DESDE AHORA?
Mientras llegan las tarjetas con chip, la mejor defensa es que tomes medidas de seguridad por tu cuenta. No necesitas hablar perfecto inglés ni ser experto en tecnología para aplicar estos pasos.
Medidas clave de seguridad:
- Bloquea tu tarjeta cuando no la estés usando con la app ebtEDGE (disponible en iOS y Android).
- Cambia tu PIN con frecuencia, especialmente si crees que alguien pudo verlo.
- Revisa tus movimientos de forma regular, ya sea en la app, por teléfono o en el recibo del supermercado.
- Cubre el teclado al ingresar tu clave en la caja registradora o en el ATM.
- Evita usar tu tarjeta en cajeros o terminales que se vean modificados, flojos, con partes sueltas o “raras”.
- No compartas fotos de tu tarjeta EBT ni tu número de caso por WhatsApp, redes sociales o mensajes de texto.
- Si notas transacciones que no hiciste, repórtalas de inmediato al número de servicio al cliente de EBT y guarda los recibos.
Un ejemplo práctico: si siempre compras los sábados en el mismo supermercado y un día ves cargos nocturnos en otra ciudad o en horarios en los que estabas trabajando, eso es una señal de alerta de posible fraude.

UN PROBLEMA QUE VA MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA
Detrás de estas cifras hay historias reales: madres solteras que descubren en la caja del supermercado que su saldo está en cero, adultos mayores que dependen de SNAP para complementar la pensión, familias recién llegadas que todavía están aprendiendo cómo funciona el sistema en Estados Unidos.
Para muchas comunidades hispanas en Nueva York, la EBT no es solo una tarjeta: es lo que permite mantener la nevera con lo básico, comprar arroz, frijoles, leche, huevos, frutas y productos latinos que forman parte de su alimentación diaria.
Por eso, aunque el cambio a tarjetas con chip es una buena noticia, también deja en evidencia algo más profundo: la necesidad de proteger mejor a las personas que dependen de estos programas para vivir, con sistemas más seguros, información clara en español y procesos de reclamo que realmente funcionen.
Si usas SNAP o conoces a alguien que lo haga, lo más importante ahora mismo es:
- Mantenerte informado sobre los cambios que vienen.
- Aplicar las medidas de seguridad para cuidar tus beneficios.
- Estar pendiente de cualquier comunicación oficial del estado de Nueva York por correo, mensaje de texto o avisos en tu centro de servicios.
Hasta que llegue la nueva tarjeta con chip, gran parte de la seguridad sigue estando en tus manos y en las decisiones que tomes cada vez que usas tu EBT.






