Investigaciones recientes de la Universidad de Manchester revelan que un ajuste sencillo en tu rutina diaria puede transformar tus noches. (Foto referencial: Magnific)
Investigaciones recientes de la Universidad de Manchester revelan que un ajuste sencillo en tu rutina diaria puede transformar tus noches. (Foto referencial: Magnific)

Pasar más tiempo expuesto a la luz natural durante el día podría ser una forma sencilla de mejorar el descanso nocturno. Así lo sugiere un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Manchester, quienes encontraron que las personas con una mayor exposición a la luz diurna suelen conciliar el sueño más temprano, despertarse antes y disfrutar de un sueño más profundo durante las primeras horas de la noche.

Los resultados, publicados en la revista científica , se basan en más de 500 días de seguimiento de 89 adultos. Durante la investigación, los participantes utilizaron sensores de luz y dispositivos para monitorear el sueño, además de completar diarios con sus hábitos diarios. El análisis mostró que quienes recibían una exposición más intensa y constante a la luz diurna presentaban patrones de sueño más saludables.

La psicóloga clínica Jennifer Martin, profesora de la Facultad de Medicina Herbert Wertheim de la Universidad Internacional de Florida (FIU), explicó que estos resultados coinciden con lo que los especialistas conocen desde hace años sobre la influencia de la luz en el organismo.

“La luz influye en el sueño humano a través de una vía específica que comienza en el ojo”, señaló la experta en conversación con .

Los expertos explican que la luz ayuda a sincronizar el reloj biológico a través de la retina. (Foto: freepik / Imagen referencial)
Los expertos explican que la luz ayuda a sincronizar el reloj biológico a través de la retina. (Foto: freepik / Imagen referencial)

Por qué la luz de la mañana es tan importante

Martin explicó que “cuando la luz llega a células específicas de la retina, le comunica al cerebro que es de día, lo que significa que debemos estar despiertos y activos”. Según la especialista, recibir luz solar durante las primeras horas de la mañana ayuda a mantener estable el ciclo natural de sueño y vigilia.

La experta recomienda salir al aire libre temprano siempre que sea posible. “La exposición a la luz solar a primera hora del día es muy buena para un sueño saludable”, afirmó.

Además, añadió que “la luz matutina regular ayuda a que las personas sientan sueño aproximadamente a la misma hora cada noche y desarrollen una rutina de sueño sólida”.

Además de aprovechar la luz natural durante el día, Martin recomienda evitar la exposición a luces intensas en las dos horas previas a acostarse y mantener un horario constante para despertarse.

Los expertos recomiendan recibir luz solar por la mañana y reducir la exposición a luces brillantes antes de dormir. (Foto: Freepik / Imagen referencial)
Los expertos recomiendan recibir luz solar por la mañana y reducir la exposición a luces brillantes antes de dormir. (Foto: Freepik / Imagen referencial)

“Variar la hora de despertarse en más de aproximadamente una hora puede provocar una sensación similar al ‘jet lag’ y contribuir a problemas para dormir con regularidad”, explicó. También recordó que los adultos deberían dormir al menos siete horas por noche y consultar con un especialista si los trastornos del sueño se vuelven frecuentes.

Los investigadores aclaran que el estudio presenta algunas limitaciones. Aunque encontró una relación entre una mayor exposición a la luz diurna y un mejor descanso, no demuestra que una sea la causa directa de la otra.

Además, la luz fue medida mediante sensores colocados en la muñeca y no directamente en los ojos, y no se tuvieron en cuenta otros factores que también pueden influir en el sueño, como la actividad física o los horarios de las comidas.

La luz natural como pilar del descanso reparador

La doctora Rebecca Robbins, investigadora del sueño en el Brigham and Women’s Hospital y afiliada a Mass General Brigham, coincide con las conclusiones del estudio de la Universidad de Manchester al .

Según la experta, obtener luz solar y aire fresco poco después de despertarse es una de las recomendaciones más efectivas para “resetear” nuestro reloj biológico interno.

Esta exposición actúa como un sincronizador potente que ayuda al organismo a establecer una rutina saludable, logrando que el cerebro identifique cuándo debe estar alerta y cuándo es momento de descansar. Si no es posible salir durante las primeras horas de la mañana, la doctora Robbins señala que recibir luz solar durante la tarde también resulta beneficioso para fortalecer este ritmo circadiano.

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