
Los estadounidenses pasan un promedio de 16,1 minutos en la ducha, de acuerdo con datos citados en un informe de la consultora The Harris Poll; sin embargo, para el científico ambiental Pablo Pereira-Doel, de la Universidad de Surrey de Inglaterra, ese tiempo sería considerablemente mayor de lo necesario para mantener una higiene adecuada.
Pereira-Doel considera que una ducha corporal puede completarse en apenas tres minutos. “Tres minutos es un objetivo sensato para una ducha corporal, con dos más si te estás lavando el cabello”, explicó el especialista al Daily Mail.
¿Un minuto también puede ser suficiente?
El experto incluso plantea que es posible reducir todavía más el tiempo cuando el objetivo es ahorrar agua. Según explicó, un minuto sería suficiente para realizar un enjuague corporal adecuado, mientras que habría que sumar otro minuto si se utiliza champú y un tercero cuando también se aplica acondicionador.
Aun así, su cálculo no supone que las personas deban eliminar por completo el momento de relajación bajo el agua. Pereira-Doel señaló que sus tres minutos recomendados “incluyen tiempo para el agua de ocio, es decir, para disfrutar bajo el agua”.

¿Por qué algunas personas tardan tanto?
El tiempo de una ducha no siempre está relacionado con la cantidad de suciedad que una persona necesita eliminar. El especialista indicó que algunos estudios han encontrado personas que permanecen cerca de 40 minutos bajo el agua y explicó que, en muchos casos, la higiene no es realmente el motivo principal para permanecer tanto tiempo.
“En cuanto a por qué las personas se quedan más tiempo… la respuesta es que, para una gran parte de las duchas, limpiarse no es el objetivo”, dijo Pereira-Doel.
De hecho, el científico explicó que más de cuatro de cada diez duchas analizadas en una muestra se realizaron por motivos ajenos a la higiene, como relajarse, practicar el autocuidado o calentarse durante una mañana fría.
“Cuando una ducha cumple esa función, su duración no es una decisión que nadie esté tomando conscientemente”, agregó.
El tipo de agua y la presión también influyen
La duración también puede cambiar dependiendo de las condiciones del agua. Pereira-Doel explicó que las personas que viven en zonas con agua blanda suelen ducharse aproximadamente una quinta parte más de tiempo. Según el experto, esto puede ocurrir porque el champú produce más espuma y se enjuaga con mayor facilidad, haciendo que la experiencia resulte más agradable.
El momento elegido para ducharse también tiene importancia. Las duchas nocturnas y de los fines de semana tienden a durar más que las de la mañana, principalmente porque existe una menor presión de tiempo. La baja presión del agua es otro factor que puede prolongar la permanencia bajo el chorro.

“Las personas pueden compensar un chorro débil permaneciendo más tiempo para sentir que se han enjuagado correctamente”, explicó Pereira-Doel.
Asimismo, recomendó evitar el doble lavado del cabello cuando no sea necesario: “La mayoría de las personas que se enjabonan dos veces lo hacen por hábito y no por necesidad”.






