Atenas (Reuters).- Grecia confirmó que pagará un bono con fecha 15 de mayo en manos de bonistas que no quisieron sumarse a una reestructuración de deuda, y los intereses acumulados hasta ahora, después de sopesar los pro y contra y las actuales condiciones.

En una decisión de último minuto y en un cambio radical de opinión, el Gobierno heleno decidió pagar a los tenedores de bonos rebeldes en una medida que podría sentar un precedente y enfurecer a los acreedores que aceptaron fuertes pérdidas por sus inversiones en un histórico canje, dijeron más temprano funcionarios a Reuters.

"La decisión de hoy no prejuzga futuras decisiones respecto al tratamiento de los bonos remanentes que no fueron ofrecidos para el canje", dijo el Ministerio de Finanzas en un comunicado.

Grecia optó por pagarle a los tenedores de 430 millones de euros (552 millones de dólares) de un bono que vence el 15 de mayo, pese a haberles dicho a los que aceptaron su oferta de canje en marzo que de otro modo no conseguirían nada.

La decisión evitaría litigios con los bonistas, pero enfurecerá al 96.9% de los acreedores, principalmente bancos europeos, que acordaron aceptar el canje.

"La estrategia de Grecia ha sido decir abiertamente que no pagará a los tenedores rebeldes, posiblemente con la esperanza de que al menos algunos de ellos se largaran", dijo Steven Friel del bufete Brown Rudnick, que asesora a acreedores que tienen bonos griegos que no fueron canjeados.

"Esta decisión establece un precedente comercial, si no legal, de que ellos están dispuestos a cumplir con sus obligaciones de pagarle el total a los tenedores de bonos por los otros bonos regidos por leyes internacionales que vencerán en los próximos años", agregó.

Una fuente cercana a los acreedores privados envueltos en el canje, que declinó ser identificada, calificó la decisión de"escandalosa" y deseó a Grecia "buena suerte para la próxima reestructuración".

Grecia completó una enorme reestructuración de deuda a inicios de marzo, al canjear un monto nominal de 177,000 millones de euros de papeles de deuda gubernamental en manos de acreedores privados por nuevos valores, como parte de su segundo paquete de rescate financiero internacional.

Casi todos los bonistas aceptaron sufrir una pérdida del 75% luego de que se les dijera que no había opción. Perounos pocos se resistieron exigiendo el pago total. Eso dejó cerca de 6,000 millones de euros en bonos que el Gobierno griego debe decidir ahora cómo manejarlos.

Sin contar con un nuevo Gobierno tras las inconclusas elecciones nacionales de la semana pasada, la decisión recaerá en el primer ministro saliente Lucas Papademos, un tecnócrata que encabezó un Gobierno de coalición que unió a socialistas y conservadores.

El ministro de Finanzas saliente, Fillippos Sachinidis, había presionado por una decisión previa a la reunión del Eurogrupo de ministros del área de la zona euro del lunes.

El ex ministro de Finanzas Evangelos Venizelos, del partido socialista PASOK, recomendó no pagarle a los rebeldes, de manera de dar un trato justo a los tenedores de bonos que participaron del canje, según las minutas de una reunión de líderes políticos y el presidente Karolos Papoulias el domingo.

Finalmente, los líderes le pidieron a Papademos mediante una recomendación por escrito que sí lo hiciera.

La República Helena pagaría el bono cupón 15 de mayo basado en una tasa Euribor a tres meses más ocho puntos básicos.