Josimar Cóndor Jiménezjosimar.condor@diariogestion.com.pe

Para la de Lima Metropolitana (nacidos entre 1996 y el 2004), de los niveles socioeconómicos A, B y C, ahorrar es sinónimo de reservar ingresos para gastos cercanos y específicos. Y es que este segmento no concibe el ahorro a largo plazo, pues prefiere vivir el presente.

Así, según un estudio de la , más de la mitad de esa población de 10 a 19 años guarda dinero, aunque muy pocos lo hacen en el banco. En dichas edades, el ahorro se orienta a actividades sociales, moda y tecnología.

"Esta generación administra desde muy temprana edad el dinero que recibe. Se informa de los precios, prioriza la adquisición de productos de su agrado o que les den un mayor estatus y exclusividad en su grupo", señaló la directora regional de la consultora, Silvia Díaz.

Comentó que estos intereses son propios de una edad en la que prima la necesidad de destacar, compartir con los amigos y tener nuevas experiencias.

De ahí que el dinero no ahorrado de los menores del segmento se dirija a comprar productos relacionados a los personajes de moda, mientras que en el caso de los mayores se orienta a comer fuera del hogar, ropa y calzado.

El estudio también refiere que del segmento señalado disponen de dinero para sus gastos, especialmente a partir de los 13 años, y que sus principales ingresos provienen de sus padres.

Díaz comentó que las propinas habrían sido una de las pocas fuentes de dinero para la Generación Z de Lima hace unos cinco o diez años, pero que hoy ya se observa que estos chicos toman iniciativas para obtener ingresos de terceros, sobre todo en el NSE C.

"También, por edad, la importancia de las fuentes varía. En los menores aún es fuerte la propina, pero luego comienzan a aparecer los cachuelos y tareas de medio tiempo", dijo, tras considerar que ello los ubica como un nuevo y atractivo público para las empresas.

FICHA TÉCNICAEstudio: Generación Z: la generación del atajo.Muestra: 271 hombres y mujeres de entre 10 y 19 años de edad, de los niveles socioeconómicos A, B y C.Ámbito: Lima Metropolitana.Técnica: Encuestas en hogares y entrevistas a profundidad.

Compra es menos impulsivaSi bien la Generación Z es impaciente por naturaleza, Silvia Díaz sostuvo que ello no significa que su compra sea más impulsiva que la de otras generaciones. Es más, al estar muy vinculada a Internet, dispone de información más que suficiente para la compra.

"Este segmento pide referencias y cruza información principalmente con tres fuentes, entre las cuales Internet tiene un rol muy importante", dijo la ejecutiva. Precisó que la revisión de precios y marcas que ellos realizan es más práctica y rápida que analítica.

"Los chicos de la Generación Z compran siguiendo las modas y últimas tendencias", indicó. Anotó que tienen una mayor consciencia sobre la oferta y más libertad de elección porque desde temprana edad administran su propio dinero.

"El adolescente Z no es un consumidor fiel a una marca, está siempre informándose y puede probar diferentes marcas que cubran sus necesidades y preferencias", afirmó.