Los del subieron después de que una subasta del Gobierno de US$ 21,000 millones de una reapertura de títulos a 10 años mostró una sólida demanda, ayudada por la creciente aversión al riesgo ante la caída de los precios de las acciones y del petróleo.

Los precios de la deuda estadounidense han avanzado esta semana después de que las preocupaciones en torno a la desaceleración del crecimiento mundial aumentaron la demanda por activos de refugio, a pesar de que el mayor impulso económico de Estados Unidos aumentó la especulación acerca de si la Reserva Federal está más cerca de subir las tasas de interés el próximo año.

La búsqueda de mayores rendimientos también ha llevado a muchos inversores a comprar bonos del Tesoro de largo plazo, porque existen pocas opciones de papeles de calidad.

Los papeles a 10 años se vendieron a un rendimiento del 2,214%, el más bajo desde junio de 2013. La proporción entre la demanda y la cantidad de notas a 10 años ofertadas, que mide la demanda general en una subasta de bonos, se situó en 2.97, la lectura más alta desde marzo de 2013.

En el mercado secundario, las notas a 10 años subían 8/32 en precio, rindiendo al 2,19%, por debajo del 2.22% del cierre del martes. La cifra se compara con el retorno de un 0,68% de los bonos del Gobierno alemán, que bajó a un mínimo récord el miércoles.

Los rendimientos de los papeles del Gobierno a 30 años ganaban 13/32 en precio, rindiendo en un 2,85%, cayendo desde el 2,88%.

El Tesoro estadounidense venderá US$ 13,000 millones en títulos a 30 años el jueves, la venta final de US$ 59,000 millones en nuevas emisiones. Ya subastó US$ 25,000 millones en deuda a 3 años el martes.

Los bonos largos deberían atraer una demanda sólida mientras los inversores siguen buscando los mayores rendimientos y activos de bajo riesgo.

La curva del rendimiento de los bonos del Tesoro se profundizó levemente, pero permaneció cerca de su nivel más estable en seis años, puesto que los inversores apuestan a que el reciente reporte de empleo de Estados Unidos en noviembre mantendrá a la Fed en curso a elevar sus tasas el año próximo.

Los bonos a plazo corto e intermedio son los más sensibles a las subidas de las tasas.