Javier Prialéjavier.priale@diariogestion.com.pe

¿Qué lección han dejado las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en el Perú?Lo primero es a nivel general, un mensaje de que hay una situación más compleja que está viviendo América Latina por su estructura productiva. Cómo hacer para desvincularse de China y generar un crecimiento en el mediano plazo. El otro tema de la región, que lo ha dicho en Banco Mundial y el FMI, es la imperiosa necesidad de complementar las políticas macroeconómicas puras con las políticas sociales. Y, en ese sentido, han destacado los grandes avances del Perú en esto, como un ejemplo.

La inclusión social requiere de crecimiento económico, pero ahora está por debajo de su potencial.En América Latina el crecimiento potencial se ha venido reduciendo desde el 2009. En el caso del Perú, este crecimiento potencial estaba por encima de 6.5% más cercano a 7%, hoy en día está en algo menos de 4.5% y es evidente porque China ya no crece a 12% y los precios de las materias primas están, en promedio, a la mitad de lo que estaban antes y eso te cuesta esos dos puntos y pico de crecimiento. Esperamos crecer 3% este año y en recuperación con convergencia hacia el 4%.

¿Los programas sociales están ayudando a reducir la pobreza?Tenemos que ver las cifras en detalle. En el momento en que entra el Gobierno no existía una consistencia de las políticas sociales. Había algunos programas sociales y actuaban de manera desarticulada, estaban en etapa incipiente. Lo que se ve ahora es algo natural porque varios de los programas ya alcanzaron una etapa de maduración y lograron la cobertura objetivo. Por eso el presupuesto para el 2016 en estos programas es bastante menor que años previos, pero además es menor que el crecimiento promedio del presupuesto general.

¿Qué debería pasar en el futuro con los programas sociales?Tienes uno más maduro como Juntos y otro como Haku Wiñay que todavía está despegando, conforme se vaya graduando mayores capacidades productivas, reduciendo pobreza y generando capacidades productivas en las poblaciones beneficiarias. En el futuro deberíamos tener menos beneficiarios, lo cual no significa que sea el próximo año necesariamente, pero ya se está llegando a esa curvatura en que las tasas de crecimiento son menores.

¿Y para cuándo llegará la etapa de decrecimiento de los programas sociales?Ese es un tema más para el Midis que para el MEF, porque ellos manejan más la estrategia.

Entonces, ¿cuál es su proyección de reducción de pobreza?La pobreza se ha reducido menos y eso es lógico. En promedio, en América Latina no se ha reducido en los dos últimos años, pero en el Perú ha continuado bajando.

Un precio del oro de US$ 1,800 y del cobre de US$ 4.60 va a permitir reducir la pobreza inercialmente así quién esté sentado en el o en el Midis se vaya a las 4:00 de la tarde todos los días. No digo que se haya hecho eso antes, pero se tiene una reducción de la pobreza por la causalidad del crecimiento casi inercial. Pero eso ya no ocurre, con China que se está desacelerando y se tiene un impulso negativo.

Afortunadamente, el Perú implementó hace cuatro años estos programas sociales que han continuado reduciendo pobreza, sobre todo pobreza extrema y rural y desigualdad en el ámbito rural. La gran pregunta es qué hubiera ocurrido si no hubiéramos implementado estos programas hace un par de años. La respuesta es obvia, habríamos empezado a tener incrementos en tasas de pobreza y, sobre todo, de pobreza extrema.

¿No es asistencialismo?No lo es, en pobreza extrema se tiene que proteger a esas poblaciones y tratando de formar capacidades, es lo que corresponde a un gobierno. Asistencialismo sería si se repartiera dinero sin focalización. Por eso, en un contexto más complejo y adverso, se ha continuado reduciendo la pobreza. Si se ve su composición, se ha reducido más en el ámbito rural que en el urbano y eso no es casualidad, se debe a los programas sociales, se debe más a programas que a crecimiento.

Hay una discusión que es un poquito hipócrita, porque se ataca a los programas sociales, algunos lo hacen, pero otros se han dado cuenta que están remando contracorriente porque el BM, el FMI, el BID, la CAF, la OCDE, la UNU, todos lo están diciendo y no solo el Perú, están quedando desmarcados.

Lo cierto es que los presupuestos en programas sociales que maneja el Midis son sustancialmente menores que otros gastos sociales como en Salud y Educación que son mucho más grandes y que son formación de capital humano también.

Quizá la preocupación va por el lado de si el dinero se está usando para que estas personas salgan realmente de la pobreza.Son programas que van a seguir con sus evaluaciones de impacto y se busca sacar a esta gente de la pobreza.

¿Son razonables, al cierre del tercer trimestre, niveles de ejecución de inversión pública de 50% de lo programado?Siempre es así, al último trimestre la ejecución sube muy fuerte. El objetivo es cerrar por encima de 90% de ejecución este año. El Gobierno pasado ejecutó niveles de 60%. Hay que tener cautela con las críticas y ver los números. Lo que no significa que estemos contentos.

¿Qué proyección tiene de los ingresos tributarios luego de la caída de 13.4% en setiembre?Debemos tener cuidado porque la capacidad fiscal no es la que algunos creen que tenemos. Tenemos espacio para respuesta más que otros países, pero no para lanzar asociaciones público-privadas por todo el Perú. Esta caída está dentro de las proyecciones, por eso hicimos una reducción fuerte de los ingresos tributarios en el MMM en agosto.

Lógicamente en una situación de menor crecimiento y continua caída de precios de las materias primas, el balance de riesgo sigue siendo a la baja y en la recaudación tributario también. Por eso hay limitado espacio para tomar acciones de mayores rebajas de impuestos, como se está proponiendo.

La decisión ha sido consciente de dejar que los estabilizadores automáticos operen, es decir, no subir impuestos, lo que es una manera indirecta de inyectar recursos al sector privado, pero eso tiene un límite. Y estando a diez meses de cambio de gobierno no conviene hacer propuestas para modificar tasas impositivas, y menos aún algunas que puedan reducir los ingresos.

¿Qué se está haciendo para afrontar esta caída?Estamos trabajando con la Sunat para fortalecer su capacidad de reducción de evasión y elusión, incluyendo la formulación de un proyecto de despliegue de su data center para poder tener tecnología de punta para poder hacer los cruces inmediatos. Es un proyecto que estará listo en el 2016 o quizá el 2017. Se está dando un impulso muy fuerte a la Sunat por ese lado.

La Sunat, por un lado, está pasando a un análisis de riesgo, es decir, no va a estar detrás de todos los contribuyentes por igual. Si es un contribuyente con 17 acotaciones estará detrás de él. Se estará detrás del que constituye un mayor riesgo de evasión y no del que no lo representa.

Esta es una manera inteligente de usar los recursos limitados en función de quién constituye un mayor riesgo de evasión y no de quién paga más impuestos, así sea un gran contribuyente.Todo esto se va a complementar con el soporte informático en el que se están invirtiendo cientos de millones de soles.

Hay tenedores de bonos de la reforma agraria que amenazan con enjuiciar al Estado peruano porque están en desacuerdo con la compensación.Van a ejercer toda la presión del mundo con todos los mecanismos que puedan encontrar para tratar de generar modificación en las condiciones de pago que están establecidas. Algunos tenedores son extranjeros y lo que están buscando es forzar y por algo se llaman buitres.

Esta es ley peruana, que quede bien claro, se ha decidido bajo ley peruana y lo ha decidido la máxima instancia jurídica del Perú, que es el Tribunal Constitucional, TC, que ha dado un fallo que dice: estos son los procedimientos y la metodología y el Estado peruano respetuoso de este fallo lo está ejecutando al milímetro. Lo que digan otros actores interesados que quieren más no nos preocupa. Nosotros nos encargamos de ejecutar ese fallo y ese es el final de la historia.

Perú mejorará en el próximo Ranking de Competitividad¿Qué hará el Gobierno en el año que le queda para que el Perú no vuelva a caer en el Ranking de Competitividad?Hay cuatro grandes áreas en el ranking, en infraestructura hemos aprobado una serie de decretos legislativos, se está haciendo de todo y lo va a heredar el siguiente gobierno. En educación está la reforma educativa. En innovación ningún gobierno ha invertido como éste y todo esto va a elevar la productividad. En institucionalidad tenemos el Programa País con la OCDE, que es más una agenda de mediano plazo. Todo esto nos llevará a mejorar en el siguiente Ranking de Competitividad.

¿Ha ganado productividad el país? Se ha ganado porque se ha hecho una agenda de mediano plazo. Lo que pasa es que los sectores más productivos son los vinculados a minería y ese es el sector más golpeado.

Pero ha sido golpeada por factores sociales y de preciosPero han caminado proyectos mineros. Se tiene una situación compleja, complicada en la industria minera a nivel internacional. Hay agendas directas de impulso a productividad y la pregunta es por qué no se hizo antes.

En cortoReuniones anuales en Lima en cifrasAsistentes. En total, se acreditaron ante el FMI y el Banco Mundial 10,954 asistentes, sin contar personal local como staff, voluntarios y proveedores. Hubo 1,021 reuniones oficiales, lo que no incluye las reuniones bilaterales. El día de la plenaria hubo 15,000 personas en el complejo.