Módulos Temas Día

Cinco rasgos que identifican a un mal líder

Si trabajas para un jefe con estas características, es momento de seguir adelante.

5 rasgos que identifican a un mal líder

5 rasgos que identifican a un mal líder (Foto: Lynda)

5 rasgos que identifican a un mal líder (Foto: Lynda)

5 rasgos que identifican a un mal líder (Foto: Lynda)

El liderazgo puede ser resumido en algo simple y práctico: consiste en conocer las necesidades de las personas y desarrollarlas a su máximo potencial. De lo contrario, las mismas podrían convertirse en un problema a corto o largo plazo.

Si los trabajadores de una empresa no reciben las herramientas, el entrenamiento, el tiempo, el desarrollo, la visión, las expectativas y los recursos que necesitan para hacer su trabajo, experimentarán una baja moral.

Esto provoca que los mismos dejen de importarle sus labores o no intenten prosperar, incluso aún dentro de los primeros días o semanas de comenzar un nuevo trabajo. Es aquí donde entra el jefe, que muchas veces necesita convertirse en un líder para mejorar el ánimo de sus trabajadores.

Es cierto que no todas las personas en el área de gestión están hechos igual. Algunos no tienen ningún aporte en influenciar a las demás personas, pero existen algunos comportamientos tóxicos que cualquier líder debería evitar.

Esta es la lista de 5 signos que identifican a un mal líder.

1. Tendencias narcisistas

En su forma más extrema, esto es desafortunado para el manager y el empleado. Para el manager, es necesario apuntar que esta es una condición mental llamada "Trastorno de Personalidad Narcisista" y debe ser tratada con un especialista de la salud.

Para los empleados, los managers narcisistas pueden arruinar carreras. Este tipo de personas suelen hacer sentir a los demás como perdedores, proclamándose ganadores en el proceso. Este manager disminuirá tu trabajo o podría ridiculizarte en alguna reunión.

Cuando necesita algo de sus trabajadores, puede llegar a ser amenazante. No obstante, los que tienen la actitud más tóxica son los que hacen que los demás duden de sí mismos o se hagan cuestionar el valor de su trabajo y persona.

2. No reconocen a nadie por el buen trabajo

Muchos subestiman el poder del reconocimiento hacia los trabajadores. Los que envían mejores resultados para los objetivos de la empresa suelen sentirse muy motivados al momento de ser reconocidos por una tarea.

Una investigación de Gallup con más de 1 millón de participantes, mostró que aquellos que reciben felicitaciones por su trabajo producen las siguientes mejoras

  • Incrementan su productividad individual.
  • Incrementan su compromiso con sus demás colegas.
  • Son más propensos a quedarse en su organización.
  • Reciben más puntaje de lealtad y satisfacción por los clientes.
  • Tienen resultados más seguros y menos accidentes en el trabajo.

3. Tratan a las personas como números

En una estructura de trabajo vertical, los empleados son vistos como abejas trabajadores y se consideran como objetos o gastos más que bienes en sí mismos. Existe un mínimo de preocupación por la felicidad o el bienestar de ellos, ya que contratarlos fue una simple decisión de productividad y ganancia económica.

En estos ambientes, existe muy poca evidencia de líderes mostrando compasión y empatía al ver a sus empleados como invaluables seres humanos. Como resultado, tienen altos niveles de estrés, abstinencia, agotamiento y con ganas de dar un paso en la dirección contraria.

4. Muy controladores

Un manager que quiere controlar todo, hasta el más mínimo detalle, puede llegar a ser un poco maniático con sus acciones. El ambiente laboral que crea este tipo de personas puede der sofocante al intentar mantener bajo su poder todas las decisiones.

El estilo del manager es autocrítico, por lo que el trabajo en equipo se verá mermado hasta desaparecer, limitando la creatividad y los deseos de aprender de sus trabajadores. Los más apasionados con su trabajo se encontrarían entonces sin nada más que seguir órdenes.

5. No comparten información

El principal motivo para dejar un trabajo, es la falta de confianza entre los trabajadores y el manager de un equipo. Dejar de lado información importante o no compartirla de por sí, puede ser crucial para la permanencia de un empleador.

La obra de Patrick Lencioni llamado "The Five Dysfunctions of a Team", explica que la base de cualquier buena relación es la confianza, una buena relación de trabajo que no puede existir sin la transparencia de información en la misma compañía.

Como resultado, los trabajadores que trabajan con managers que comparten de manera abierta información sobre el trabajo, se desempeñarán mejor en sus funciones, los respetarán más y serán más innovadores para resolver problemas de manera eficaz.

Siempre se tiene que recordar en todo momento que, independientemente del puesto, el desempeño de una persona se basará en como son tratados. Para hacer esto bien, es crítico conectar con ellos a modo de relación, ayudarlos a crecer y darles las herramientas que necesitan para crecer.

Tags Relacionados:

trabajo

Liderazgo empresarial

Leer comentarios ( )