Las empresas pesqueras son constantemente multadas por capturar anchoveta juvenil. ¿Qué está pasando?El problema es que la norma que prohíbe la pesca de juveniles es inadecuada. La Sociedad Nacional de Pesquería (), el Imarpe y varios técnicos están de acuerdo que la norma genera incentivos perversos. Si tú haces la cala y sacas, y te das cuenta que pescaste anchovetas juveniles, ¿qué haces? Si te acercas al puerto te van a multar, además de sacarte en la prensa y hacerte todo un 'roche'. Entonces, mejor la suelto de nuevo al mar. Pero todo este pescado ya se murió: nuestra riqueza dejó de ser riqueza. No sirve. Se pudo haber transformado. Es decir, la norma no debe promover el descarte en el mar, por eso tiene que ser modificada.

¿Qué medida pondría freno a este problema?El barco debería llegar al puerto y reportar al que encontró juveniles. Y ya no se pesca más en esa zona. ¿Qué es lo que se está haciendo al promover el descarte? Que el Imarpe no recibe la información a tiempo y, entonces, muchos van y pescan. Además, con la harina a estos precios, se pueden 'comer' la multa. Más aún, con una temporada tan mala como la que acaba de cerrar. La norma es mala y tiene que ser cambiada, porque data de hace mucho tiempo.

La SNP aludió a la necesidad de un software para identificar los tamaños de la anchoveta. ¿Es factible?No. Imagínate si supieses exactamente qué hay en el mar, los tamaños y la distribución. Yo creo que esa tecnología no está disponible en nuestro caso. Se tiene que dejar claro que si tú sacas el pescado, ya no lo vuelvas a tirar al mar. Informa para que otros no vengan a seguir depredando esa zona. Ese es el reto.

¿Esta norma va en contra de mantener la especie como dicta el Gobierno?Definitivamente, esto no contribuye a la sostenibilidad de la especie. No contribuye a que tengamos para no pescarlos. Al contrario, se fomenta el esconder esa información. Es una mala norma.

¿Las empresas pesqueras no tienen la culpa?En el sector no hay muchos santos, pero creo que en el se debe a esa norma inadecuada. Creo que las pesqueras tienen que hacer un esfuerzo enorme para contribuir a ordenar el sector. No hacer trampas entre ellos, como ya se vio en el pasado. Yo no acuso a nadie en particular. El Gobierno y las empresas tienen que conversar con sinceridad sobre la problemática del sector.