Javier Parkerjavier.parker@diariogestion.com.pe

Es probable que quiera invertir en todo el proyecto energético que hasta hace poco ambicionaron hacer los brasileños, es decir, la extracción de hidrocarburos del lote 58, su transporte al sur peruano a través de ductos de gas natural y líquidos, y la planta petroquímica.

"Se dedican a la exploración, explotación, transporte por ductos, plantas petroquímicas y refinación, quieren hacer todo", afirma una fuente que tuvo contacto con los representantes de esta empresa durante su reciente visita a Lima.

Además, se conoció que la brasileña , dueña de Kuntur Transportadora de Gas, a cargo de la concesión del Gasoducto Andino del Sur, estaría interesada en iniciar conversaciones con PetroChina para deshacerse de su frustrada inversión en Kuntur, la cual solo podría interesar ahora a los chinos, sobre todo porque cuenta con el EIA aprobado.

DilemaSin embargo, esto genera un serio dilema al gobierno peruano, ProInversión tiene previsto licitar el denominado el próximo 17 de febrero, proyecto distinto a la concesión de Kuntur, y también pretende que los líquidos del lote 58, el principal activo comprado por PetroChina a Petrobras, lleguen a la costa por el ducto de TGP.

"Está bien que no haya entrado por los US$ 5,200 millones que quería invertir en su ducto, pero está mal que el Estado siga insistiendo en su gasoducto tal como está diseñado actualmente", indica una de las fuentes del sector consultada por Gestión.

Explica que el gobierno debería esperar a que se consolide la compra de PetroChina para conversar con ellos y definir este tema antes de licitar el gasoducto en febrero.

"Además, si solo se hace el ducto de gas natural costará US$ 4,000 millones y si después se hace el de líquidos, porque seguramente los chinos querrán hacerlo por el sur, serán otros US$ 3,000 millones, pero si se hacen juntos costarán US$ 5,000 millones", agrega.

Comenta que a los chinos les interesará un ducto de líquidos hacia el sur porque querrán instalar una petroquímica de etano. Además, al Perú le conviene que haya un ducto de líquidos en el sur porque el riesgo a la seguridad energética sería muy alto si todos los líquidos salen con TGP por el centro del país.

"Este es un desarrollo que tenía que hacerse en conjunto con el que tiene el contrato de explotación del lote 58 cuando éste estuviera listo para operar. El Estado no tenía que anticiparse, fue una medida política", subraya. podría devolver lotes.

Al parecer los problemas que enfrentan las petroleras para desarrollar sus proyectos no cesan en el país, Pacific Rubiales Energy estaría evaluando la devolución de los lotes 135 y 137 que tiene cerca de la frontera con Brasil.

La empresa canadiense estima que en dichos lotes hay unos 600 millones de barriles de reservas de petróleo y pese a que cuenta con todos los documentos aprobados, se podría ver obligada a devolverlos al Estado peruano.

Una vez más una empresa petrolera se ve impedida de trabajar por los problemas que genera la población ubicada en el área de influencia de los lotes. Ello sin considerar los retrasos en la aprobación de los trámites por el Estado.