Washington (Reuters).- Los empleadores estadounidenses disminuyeron el ritmo de las contrataciones en julio, pero aún así la tasa de desempleo bajó, en señales mixtas sobre el mercado laboral que podrían llevar a que la sea más cautelosa en torno a la esperada desaceleración de su enorme programa de estímulo monetario.

El número de empleos fuera del sector agrícola se incrementó en 162,000 en julio, según cifras publicadas el Departamento de Trabajo.

La cifra estuvo por debajo de la mediana de los pronósticos de un sondeo de Reuters que apuntaba a 184,000 nuevos puestos de trabajo.

Al mismo tiempo, la tasa de desempleo cayó en dos décimas de un punto, a 7.4%, su menor nivel en más de cuatro años. Los avances en el empleo alimentaron parte de ese declive, pero la fuerza laboral también se redujo durante el mes, lo que restó parte del brillo a la reducción de la tasa de desempleo.

El dato refuerza la visión de que el mercado laboral se está recuperando, aunque la economía en general aún se encuentra en marcha lenta.

"La se encamina para mejor, pero lentamente", afirmó Tanweer Akram, economista de ING U.S. Investment Management en Atlanta, antes de la divulgación del reporte.

La pregunta es si el ritmo de creación de empleos es suficiente como para que la Fed sienta que la economía está lista para operar con menor apoyo. El banco central de Estados Unidos compra actualmente US$ 85,000 millones mensuales en bonos para mantener bajos los costos de endeudamiento.

El ha reducido las tasas de interés y ha generado crecimiento en el golpeado mercado inmobiliario del país, además de impulsar las ventas de automóviles.

El presidente de la FED, , dijo el mes pasado que el banco central estadounidense probablemente reducirá el nivel de compras mensuales a fin de año y que terminará con ellas a mediados del 2014.

El comité de política monetaria de la Fed terminó el miércoles una reunión de dos días sin hacer cambios al programa.

Sin embargo, el Comité Federal de Mercado Abierto hizo mención en un comunicado a nuevos factores que podrían ser vistos como riesgos al crecimiento: una reciente alza de las tasas hipotecarias y una inflación persistentemente baja. Los consejeros del banco central volverán a reunirse en septiembre.

Preocupaciones estructuralesPero el informe de empleo también podría alentar visiones más oscuras sobre la economía. Analistas se preguntan si el ritmo de creación de empleos puede ser sostenido ante el crecimiento económico menor a lo esperado.

El Producto Bruto Interno, una medición sobre la producción económica del país, creció a una tasa anual de sólo un 1.4% en la primera mitad del año, menos que el 2.5% visto en el mismo período del 2012.

La mayoría de los economistas prevé que el PBI se acelerará en la segunda mitad de este año, lo que haría más plausible que continúe la tendencia de las contrataciones actuales.

Pero el hecho de que la creación de empleo ha sido relativamente robusta pese a la producción débil podría apuntar a una posibilidad perturbadora: quizás el potencial de crecimiento de la economía ha caído.

Eso podría significar que se necesita de una menor producción para crear empleos, pero que los ingresos podrían crecer a un ritmo más lento a largo plazo. La posibilidad de dicho cambio estructural preocupa a economistas e inversores.