Santiago (Reuters).- El producto bruto interno (PBI) de creció un 1.9% interanual en el segundo trimestre, su menor ritmo desde el 2009, debido a un freno de la demanda interna y al bajo dinamismo del comercio exterior, que no han repuntado pese al mayor estímulo monetario.

El del segundo trimestre, difundido hoy por el , fue inferior a la expansión del 2.4% que revisó la entidad para los tres primeros meses de este año desde un cálculo previo del 2.6%.

La expansión del segundo trimestre es la más baja desde el tercer trimestre del 2009, cuando la economía se contrajo un 0.6%.

"El resultado del PBI fue reflejo del débil desempeño de la mayoría de los sectores económicos (…) industria manufacturera fue la de mayor incidencia negativa, seguida de agropecuario-silvícola y comercio", dijo un informe de cuentas nacionales del Banco Central.

El bajo desempeño de la economía chilena en el segundo trimestre, que se compara con un aumento del 3.8% del mismo lapso del año pasado, ocurre en medio de la marcada desaceleración de la actividad doméstica en los últimos meses.

"En nuestra visión, mantenemos un tercer trimestre con débiles condiciones de actividad, y un fin de año sin grandes signos de estabilización en la economía", dijo Bci Estudios en un informe.

Para estimular la deprimida economía, el Banco Central ha recortado la Tasa de Política Monetaria en 150 puntos básicos desde octubre del año pasado. De hecho, la entidad rectora bajó el jueves su tasa clave un cuarto de punto porcentual al 3.5%, su menor nivel desde febrero del 2011.

Con la cifra trimestral, el PBI chileno acumuló una expansión del 2.2% en la primera mitad del año.

En el menor crecimiento de la economía incidió la contracción de la demanda interna, que cayó un 0.9% entre abril y junio y acumuló una baja del 0.5% en el primer semestre.

"La caída de la demanda interna obedeció a la menor inversión registrada en el trimestre, reflejo de la caída de la formación bruta de capital fijo (maquinaria, inversión) y, en menor medida, de la mayor desacumulación de existencias (inventarios). En tanto, el consumo total creció reflejando, el mayor gasto de los hogares", dijo el organismo.

Bci destacó el "significativo deterioro mostrado por la importación de bienes y servicios, que durante el trimestre mostró un retroceso de 9.1%, anticipando una menor demanda interna por esos bienes, hecho que se sustenta progresivamente en el deterioro persistente que hemos observado en el consumo privado".

Esto podría afectar más al mercado laboral provocando cifras de desempleo significativamente mayores, agregó.

El PIB desestacionalizado subió un 0.2% en el segundo trimestre. En tanto, la cuenta corriente de la balanza de pagos alcanzó un superávit de US$ 28 millones en el segundo trimestre de este año.

El Banco Central explicó que el resultado trimestral es consecuencia del saldo positivo de la balanza comercial (US$ 2,980 millones) y de transferencias corrientes (US$ 621 millones).

No obstante, la cuenta corriente acumula un déficit de US$ 6,489 millones en un año móvil, equivalente al 2.4% del PBI.