Sao Paolo (Reuters).- enfrentará un 2013 más difícil que lo pronosticado inicialmente a medida que la economía mundial se encamina a otro año adverso, estrangulando la demanda de las exportaciones de la región, reveló el jueves un sondeo de Reuters.

No obstante, la consulta realizada a cerca de 60 economistas mostró que la mayoría de las principales economías de América Latina terminarían este año con una actuación mucho más sólida de lo esperado previamente.

El crecimiento se mantendría sobre un 3% el año próximo gracias a un fuerte consumo doméstico, en contraste con economías como Europa y Estados Unidos, donde los encargados de las políticas están intentando medidas para generar empleos y restablecer la confianza.

Los economistas mejoraron sus pronósticos de crecimiento en el 2012 para Argentina, Chile, México, Perú y Venezuela, pero recortaron sus previsiones de expansión del 2013 para Chile, Colombia, Perú y Venezuela en comparación a las lecturas de un sondeo similar realizado en julio.

Un sondeo separado mostró la semana pasada que los analistas también redujeron sus pronósticos de crecimiento del 2013 para Brasil, la mayor economía de América Latina, a un 4% desde el 4.2%.

Las previsiones de crecimiento para el 2013 en México se mantuvieron intactas; mientras que Argentina, asediada por la inflación, tendría un desempeño levemente mejor el año próximo.

El panorama para el año próximo es similar a la visión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que rebajó sus proyecciones de crecimiento para Latinoamérica debido a la vulnerabilidad de la región a la y a una profundización de la .

El contagio sería sentido en una amplia gama de sectores en los grandes exportadores de materias primas, como por ejemplo en las actividades de mineral de hierro en Brasil y las petroleras en Colombia y Venezuela.

"El vino, el salmón, otros productos agroindustriales, todos tienen a Europa y a Estados Unidos como destinos muy importantes", dijo Alejandro Puente, economista jefe de BBVA Chile en Santiago.

"Este escenario de lento crecimiento a nivel mundial ciertamente va a tener un efecto adverso", añadió.

En Brasil, donde la industria ha estado en contracción en el último par de años, las empresas se quejan no sólo por las menguantes exportaciones, sino también por los bajos precios de los productos industriales en todo el mundo.

Eso ha complicado los esfuerzos empresariales en Brasil para lidiar con los crecientes costos locales en medio del atractivo de una ráfaga de importaciones baratas.

El contexto global también influye sobre las inversiones privadas, dijo André Loes, economista jefe para América Latina en HSBC. "Si sólo se escuchan malas noticias, se va a sentir menos confianza", sostuvo.

Un sondeo separado de Reuters reveló que hay pocas esperanzas de un gran rebote en las economías europeas en el 2013, mientras que Estados Unidos continuará con un crecimiento modesto.

En tanto, sigue la incertidumbre sobre si China, uno de los principales socios comerciales de Latinoamérica, puede salir de su tendencia decreciente.