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PNUME: Iluminando la oscuridad

medicinas-bloggestion Si nunca oyó hablar de la palabra PNUME (menos aún en medio de este tremendo ruido), le cuento algo sobre ella. PNUME quiere decir “Petitorio Nacional Único de Medicamentos esenciales”. Es un documento técnico que norma la prescripción, dispensación y utilización de medicamentos en los diferentes niveles de atención de los establecimientos del Sector Salud.

El PNUME tiene como finalidad mejorar el acceso de la población a los medicamentos necesarios para la prevención, tratamiento y control de las enfermedades prevalentes. El primer Petitorio se elaboró el año en que fue creado, 2010 (RM 062-2010), y la última vez que se renovó fue en el 2015.

Sin embargo, hasta el día de ayer (y aquí viene el núcleo de este artículo y una buena noticia) las directivas sobre este documento afirmaban que el PNUME debía elaborarse bajo reserva, casi en secreto, con la finalidad de que nadie metiera su sospechosa cuchara en el asunto. Eran tan explícitas las reservas, que se hablaba de no dejar que participen “personas o instituciones interesadas en los resultados del proceso” (MINSA y OMS, 2010). Así, nadie sabía cuándo se reunían a elaborarlo, cómo lo elaboraban, y quiénes eran los elegidos para asistir a este misterioso cónclave. Lo mismo ocurre hasta hoy (y esto aún no cambia) con los petitorios complementarios para los medicamentos de alto costo. Nadie sabe ni cuándo ni cómo se evalúan.

Es razonable pensar que el proceso de elaboración de documentos de esta naturaleza es complejo y sensible, pero lo cierto es que pocos miraron el cuadro desde otro ángulo, hasta el día miércoles 12 de septiembre.

El 12 de septiembre , en consonancia con prácticamente todas las tendencias internacionales, la Comisión de Salud del Congreso aprobó por unanimidad el dictamen del Proyecto de Ley 1711/2016 que por un lado, obliga a la DIGEMID a pre-publicar el PNUME al menos 60 días antes de su aprobación, para recibir opiniones de ciudadanos e instituciones en general, y por otro, obliga al MINSA a elaborar un Manual de Participación Ciudadana en la elaboración de este crucial documento. Por fin. Transparencia.

El proyecto debería ser debatido en el pleno pronto y por lo tanto, el nuevo PNUME no debería ser elaborado bajo el esquema anterior (salvo que, entre la media noche y el cantar del gallo, o cerca de algún partido de la selección, a la ministra se le ocurra actualizar el actual según la escuela antigua).

Realmente espero que el presidente Vizcarra tome nota. La participación ciudadana (pacientes, academia y sector privado) en el diseño de normas o políticas públicas sanitarias y en la mejora de la calidad del sistema es vital, y el PNUME es un documento de absoluta afectación general. Del resultado de su elaboración dependen la calidad, eficacia y seguridad de los medicamentos que todos nosotros, especialmente nuestros compatriotas más pobres, recibimos. ¿Existe algún problema en que nosotros seamos  las personas o instituciones interesadas? ¿Por qué no podríamos participar en su elaboración con los mecanismos y parámetros adecuados?

En los últimos 3 años, si algo hemos aprendido es que a más “reserva”, “oscuridad”, u “ocultamiento”, mayores los riesgos de que se den conflictos de interés, presiones políticas, económicas o actos de corrupción. No seamos tercos.

Si las instituciones públicas no empiezan a abrirle la puerta a la transparencia, no tendrán legitimidad. Y sin legitimidad, el ciudadano seguirá alimentando su desconfianza e indiferencia frente al sistema. Y si se vuelve indiferente, ¿qué bandera enarbolará cuando la libertad y la democracia estén en peligro? La transparencia y la ética tienen un precio, pero estoy seguro de que no es mayor que el precio de ver como las instituciones se derrumban frente a propuestas improvisadas, populistas o autoritarias, que hoy parece encuentran un caldo de cultivo perfecto para aflorar.

Espero que el presidente y la ministra saluden esta iniciativa (si la transparencia está entre sus prioridades). Sería una pésima señal observarlo o no apoyarlo, toda vez que los principales beneficiarios aquí son los pacientes y la ciudadanía en general. Estaremos muy atentos.

 

 

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