Mensaje a la nación: ¿Qué necesitamos del nuevo Gobierno Nacional?
La señora Keiko Fujimori acaba de asumir como presidenta de la República. Dirigió esta tarde su mensaje a la nación. Nuestro país necesita que se cumplan las prioridades que ha afirmado para asegurar la estabilidad, la seguridad y el crecimiento de nuestro país, con la colaboración del Congreso de la República. Se necesita un gobierno eficaz que promueva la actividad económica, el crecimiento y el desarrollo de las personas y de la sociedad.
En este primer año de gobierno necesitamos:
1.- Estabilidad, concordia y unidad
La gobernanza del país está en crisis desde hace 10 años. Por las causas que conocemos hemos tenido 8 gobiernos efímeros, sin capacidad de gestionar las necesidades del interés general nacional. Necesitamos un gobierno estable que cumpla su periodo de 5 años.
En su mensaje a la nación, la señora Fujimori afirma que su empeño se dirige a:
“[L]ograr los objetivos de orden y de reconciliación nacional, términos perfectamente compatibles. Los verdaderos enemigos son los grandes y graves problemas del Perú.
(…) Asumo el mando con la firmeza que se necesita para gobernar, pero también con la sensibilidad necesaria para escuchar y sanar las heridas de nuestro pueblo.”
Es preciso que cumpla con responsabilidad, valorando, respetando y concordando con las diferentes perspectivas que representan las diversas fuerzas políticas del país. Sus herramientas deben ser el diálogo dirigido a la unidad, tanto desde sí misma, como desde los ministros de su primer gabinete designado.
Nuestro país requiere unidad. Ello fortalecerá el clima de inversiones. Necesitamos estabilidad, que promueva la actividad empresarial y que, consecuentemente, estimule el mantenimiento y la generación de trabajo.
2.- Decidida lucha contra la criminalidad organizada
En estos últimos 10 años, nuestro país ha tenido 29 ministros del Interior, lo cual ha hecho inviable una planificación estratégica, organización y ejecución de acciones contra la criminalidad organizada.
En este nuevo gobierno necesitamos estabilidad en esta cartera que, junto con la Policía Nacional, necesita un determinado impulso para pacificar el país y erradicar a las bandas, mafias y modalidades extorsivas que atemorizan y amenazan a las familias y las empresas, condenándolas al miedo y la muerte.
En este aspecto, en su mensaje a la nación, la señora Fujimori nos anuncia que:
“En materia de seguridad, vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas. Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno.
Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional, hasta restablecer plenamente la autoridad del Estado y devolver esos territorios a los ciudadanos.
Nuestra prioridad será fortalecer integralmente a nuestra gloriosa Policía Nacional del Perú. Le devolveremos el respeto, el equipamiento y el respaldo político que merece para cumplir con firmeza su misión de defender a los peruanos de bien.”
Estas promesas deben ser cumplidas con absoluta precisión y urgencia. Nuestra seguridad interna es una prioridad. Con miedo en los hogares y en las calles no es posible avanzar en las actividades económicas, el crecimiento y el desarrollo de las personas y de la sociedad. Los efectivos de nuestra fuerza pública deben ser bien remunerados, estar bien capacitados y tener el respaldo legal necesario para que el uso legítimo de la fuerza no sea posteriormente cuestionado sin fundamento.
Se necesita una estrategia de seguridad bien planificada. En los casos en que sea necesaria la actividad complementaria de las Fuerzas Armadas, esta debe ser implementada con energía, siempre en el marco constitucional y legal de nuestro país.
3.- Gobierno eficiente y promoción de la actividad empresarial y la inversión
Necesitamos mejorar en calidad regulatoria y desregulación, entendiendo que la sobrecarga regulatoria asfixia la generación de trabajo que la actividad empresarial produce.
En consecuencia, se requiere:
i) Que se promueva decididamente la inversión en infraestructura y servicios que necesita el país, sin corrupción.
ii) Que se implemente un urgente y verdadero shock desregulatorio y desactivación de medidas ilegales o absurdas, que deben ser inmediatamente derogadas, como lo son, por ejemplo, entre otros: el ilegal Decreto Supremo 008-2022-SA, que incluye sin sustento alguno a las actividades en un restaurante como “trabajo de riesgo”, generándoles sobre costos por seguros y exámenes médicos de ingreso y salida, tanto a restaurantes familiares como a restaurantes de diferente tamaño, promoviendo incluso la informalidad; y las recientes medidas del Organismo Especializado para las Contrataciones Públicas Eficientes (OECE) que, sin suficiente justificación técnica ni razonabilidad, pretenden restringir la pluralidad de centros de arbitraje disponibles para la solución de controversias en esta materia.
iii) Que se incluya en todas las exigencias de calidad regulatoria a los Gobiernos Regionales y Gobiernos Locales (municipalidades provinciales y distritales), pues en estas jurisdicciones se afecta severamente la actividad empresarial, en algunos casos con intenciones que podrían promover o provocar corrupción, lo cual es inaceptable.
Sobre estos aspectos claves, en su mensaje a la nación, la señora Fujimori anuncia:
“Reorganizaremos la administración pública para eliminar duplicidades, ordenar competencias y recuperar la eficiencia.
Impulsaremos un profundo proceso de desregulación que elimine normas innecesarias y libere al ciudadano, al emprendedor y al inversionista de cargas burocráticas que hoy solo consumen tiempo, recursos y oportunidades.
Los trámites no serán más una pérdida de tiempo. (…)
(…) [A]brir un negocio, acceder a un beneficio o realizar un trámite dejará de ser un obstáculo del día a día. Pero el verdadero cambio no terminará con menos papeles. Comenzará con mejores decisiones. Transformaremos el sistema de compras públicas (…)
No podemos permitir que la ineficiencia siga costándole oportunidades al Perú.”
Tiene el deber de desarrollar y concretar lo prometido en este aspecto.
En este año de gobierno necesitamos estabilidad y concordia responsable, asegurar eficazmente el orden interno y generar las condiciones para el óptimo ejercicio de la libertad empresarial que genera trabajo.
Es tiempo de enfrentar el futuro con entusiasmo, pero sobre todo con determinación y precisión para asegurar el orden del país, con defensa de las libertades y el aseguramiento de la igualdad de oportunidades en la sociedad.

:quality(75)/blogs.gestion.pe/reglasdejuego/wp-content/uploads/sites/120/2024/01/STUCCHI-ret-a.jpg)