Desenmascarando el "rule based internacional order"
En los últimos días ha estado recibiendo bastante atención el discurso del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en Davos (aquí), acerca de que van a dejar de participar en la farsa que significaba el “rules based international order”. Esta declaración ha sido tomada como valiente o visionaria, pero creo que debería de ser considerada más una confesión que otra cosa. Y la confesión es particularmente inquietante si viene con un anuncio de “partnership” con China, que el propio Carney había llamado “la principal amenaza a la seguridad de Canadá” solo meses atrás.
Las últimas acciones de USA -con la incursión en Venezuela en primer lugar- han dejado claro de que USA no quiere participar más en la ilusión de que el derecho internacional es respetado y que determina el equilibrio de poder en el mundo. Todo esto, mientras China y Rusia actúan, capturando gobiernos en el mundo; y, con un “veto” en la ONU que les permite bloquear cualquier uso “legal” de la fuerza por naciones que -ingenuamente o en base a corrupción- se atan a si mismas para no intervenir.
Estados Unidos (durante los gobiernos de Obama y Biden); Canadá; y, la UE han decidido participar en una “charada” o se han convencido ellos mismos de que el mundo se movía en base a reglas y no intereses. Pero ahora, una vez que USA ha decidido hacer explícito su desprecio por (algunas de) dichas reglas y dejar de participar en lo que Carney llama “rituales”; ha quedado claramente establecido que son los intereses y el poder los que mueven el orden internacional, no las “reglas” de un orden que solo algunas pocas naciones respetan o al menos “representan” respetar.
El “rules based international order” en la práctica ha significado atar las manos de los “buenos” mientras los “malos” (países autoritarios según el Democracy Index) hacían lo que querían. Solo Europa o USA serían duramente critificados se violaran derechos humanos o si explotaran el ambiente, pero China, Rusia o -como es claro en las últimas semanas- Venezuela o Irán tendrían un “free pass” -tal como se dice coloquialmente en memes, pero no deja de ser cierto.
No solo eso, durante años, USA ha dejado de lado sus propios intereses (sea por “buenismo” o corrupción (“captura”) de altos funcionarios). Esa posición ha sido facilitada por un supuesto respeto al “orden internacional” y los derechos humanos. El dejar de lado ese “orden” es percibido como un riesgo, pero en la práctica solo está haciendo transparente una situación que no solo existía, sino que era usada a propósito de forma abusiva por los rivales de USA y de occidente.
Como menciona el profesor Yoo (ver “International Law Is Holding Democracies Back”, aquí), las reglas deben reformularse, para tomar en cuenta las realidades y que los “malos” no se aprovechen de reglas “buenistas” o de la coorperación activa de ingenuos o corruptos.
Perú en el orden internacional
En una segunda parte de este artículo, trataré acerca de como este tema impacta a Perú en dos frentes: su relación con China; y, su respeto a un orden internacional que lo podría atar de manos en una siguiente amenaza narco-terrorista o similar.

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