Cercos Vivos: el desierto que florece en Arequipa
El reconocimiento otorgado por CEPLAN al proyecto “Cercos Vivos Reforestación Productiva en Pampa de Cachendo” como Caso de Éxito Nacional 2025 no es solo una distinción técnica. Es un recordatorio de que la sostenibilidad, cuando se diseña desde la prevención y no desde la mitigación, puede transformar territorios, comunidades y percepciones.
Por la relevancia de este logro y por mi compromiso personal con la ética digital y la sostenibilidad, decidí viajar a Arequipa para conversar directamente con Javier Gómez, uno de los protagonistas de esta historia, desarrollada gracias a la alianza entre Inka Mikhuna Perú y Southern Peru Copper Corporation.
En Cocachacra, al inicio del desierto de Atacama, donde la lluvia apenas supera los 5 mm al año y el polvo en suspensión parecía incontrolable, hoy se extienden 59 kilómetros de cercos vivos y más de 43 mil árboles nativos que restauran 42 hectáreas de suelo árido. La innovación tecnológica se hace tangible en los 88 atrapanieblas que captan hasta 3,520 litros diarios, el riego solar automatizado y las estaciones IoT que monitorean cada indicador ambiental.
Lo más potente del proyecto no está solo en los números:
• 200 empleos directos, con 50% de mujeres y brigadas de “Guardianes del Desierto Verde”.
• 95% de los trabajadores mejoraron su percepción sobre la minería.
• La introducción de la tara como cultivo comercial, que desde 2026 financiará el mantenimiento del programa.
Javier Gómez lo resume con claridad: “La prevención genera más confianza que la mitigación. No sembramos solo árboles, sembramos empleo y legitimidad.”
Mientras tanto, en Las Vegas, el CES 2026 deslumbra con pantallas plegables, inteligencia artificial aplicada al consumo y vehículos autónomos. Sin embargo, en Arequipa, Cercos Vivos nos recuerda que la innovación no siempre depende de chips o algoritmos. La verdadera transformación también puede surgir de la sabiduría local aplicada al territorio: árboles nativos que frenan el polvo, atrapanieblas que convierten la neblina en agua, brigadas comunitarias que transforman empleo informal en empleo digno.
Si el CES nos muestra el futuro tecnológico global, Cercos Vivos nos enseña que la sostenibilidad territorial es igualmente disruptiva. Porque mientras un gadget puede cambiar hábitos de consumo, un corredor verde puede cambiar la relación entre comunidad y empresa, entre desierto y vida.
La experiencia de Pampa de Cachendo es también un recordatorio de que la innovación no se mide únicamente en software o algoritmos, sino en la capacidad de adaptar tecnología al territorio. Los sensores y el riego solar no son gadgets futuristas: son herramientas que, aplicadas con pertinencia, permiten que un suelo árido recupere humedad y que una comunidad recupere esperanza.
El impacto social es igualmente contundente. En un contexto marcado por la conflictividad en torno al proyecto Tía María, el empleo digno y la inclusión de mujeres y personas con discapacidad se convirtieron en un puente de confianza. El paso del empleo informal al empleo formal, con beneficios sociales, capacitaciones y nuevas habilidades técnicas, transformó la relación entre empresa y comunidad.
La lección más poderosa que deja este caso es que la sostenibilidad debe diseñarse desde el inicio. No se trata de reparar daños, sino de anticiparse con acciones visibles y medibles que generen legitimidad.
Por eso, cuando CEPLAN lo seleccionó como Caso de Éxito Nacional y lo presentó en el 4to Congreso Internacional “Planifica Perú 2050”, entendí que no era solo un reconocimiento institucional: era una invitación a repensar cómo construimos futuro. Y fue esa convicción la que me llevó a Arequipa, a escuchar de primera mano a Javier Gómez y a recorrer un desierto que hoy respira verde.
La comunidad es legitimidad, no solo números. Y en Pampa de Cachendo, esa legitimidad se mide en árboles, en agua captada, en CO₂ reducido, pero sobre todo en confianza recuperada.

:quality(75)/blogs.gestion.pe/juegomaniaticos/wp-content/uploads/sites/125/2019/08/30-blog-Juegomaniaticos.jpg)